Un correo electrónico a una niña

Soy Nath y esta es mi historia

2020.11.06 02:47 NathElSuperviviente Soy Nath y esta es mi historia

“Los jóvenes son el futuro”. Escuché incontables veces esa frase en mi infancia, sin saber exactamente a lo que se refería. Incluso, solía levantarme el ego el que los adultos vieran a mi generación como el futuro, creyendo infantilmente que eso me hacía acreedor de respeto. No fue hasta mi temprana adultez, que entendí completamente el significado de esta frase, las preocupaciones de los mayores hacia los peligros que corren los más jóvenes y lo real de estos.
Por razones que se explicaran en mi relato, no daré información personal, de momento pueden llamarme “Nat”. Mi historia empieza en la ahora lejana época de 2010, los que vivieron en ese entonces, recordarán que internet aún no era la fuente inagotable de entretenimiento que es hoy en día, no para el usuario medio al menos. Por aquel entonces, pasaba la mayor parte de mi tiempo en un foro, actualmente cerrado, el cual se dedicaba a hablar sobre videojuegos. Mis tópicos favoritos, eran los juegos que podías jugar en línea sin muchos requisitos del PC, juegos como Club Penguin, Habbo, etc.
Lo que realmente disfrutaba, era descubrir juegos nuevos y poco conocidos, mediante diferentes post que miembros de la comunidad realizaban, a veces compartían descubrimientos y otras veces eran juegos de creación propia, fanáticos de la programación compartiendo sus obras primerizas. Esto causaba que varios juegos fueran un poco extraños y subidos de tono, típicos simuladores de “mata a Justin Bieber”, juegos pornograficos, etc. Era bastante joven para estar en ese foro, ahora que lo pienso.
Lo se, estoy divagando, pero es importante que entiendan el contexto general del foro. Por supuesto, también había post sobre creepypastas interactivas, usuarios posteaban juegos junto a una breve historia de terror o un aviso de “No juegues a…” y ese tipo de cosas. Por esa razón, no me sorprendí cuando vi que un usuario había posteado un aviso sobre una extraña página de juegos en línea.
Mis memorias sobre el post están algo borrosas, recuerdo que el usuario en cuestión pedía ayuda para acceder a una página llamada “ONir”. El usuario contaba que él y su hermano menor conocieron la página de boca de otro usuario, en un foro “más exclusivo”, lo que sea que eso signifique. Aparentemente, la página pedía que ingresaras tu correo electrónico, para dejarte entrar a la plataforma.
La página era muy extraña, pero lo más raro sin duda era que no te creaba una cuenta, no te pedía contraseña, ni siquiera nombre de usuario, una vez das tu correo y actualizas la página, te “debería” dar acceso íntegro a la página. Puse “debería”, porque el usuario contaba que sucedia otra cosa, mientras su hermano menor tuvo acceso sin problemas a la plataforma, el no pudo acceder de ninguna manera. No importaba cuantos correos creará, cuantos cambios de navegador probara e incluso en cuantas PCs diferentes lo probara, la página siempre le negaba el acceso y le mandaba un correo diciendo “Lo sentimos, usted ya no es un candidato apto para el proyecto”.
Él comentaba, que parecía ser una especie de sistema de seguridad muy estricto que funcionaba de manera consciente. El colmo fue cuando intento jugar en medio de una sesión de su hermano, contó que cuando tomó el lugar de su hermano, el juego parpadeo por un instante, se congeló y un aviso ocupó toda la pantalla, el aviso decía “Usuario no apto para el programa, aléjese de la computadora” y finalmente la ventana se cerró. Esto lo asustó, ya hacía rato que este supuesto sistema de seguridad, había dejado de impresionarlo y empezó a asustarlo. Desde ese incidente, le prohibió a su hermano seguir jugando y decidió hacer el post, advirtiendo sobre esta pagina, pero mas que nada, pedía ayuda para tener más información de esta página y este “sistema de seguridad”.
El post causó mucho revuelo en el foro, varios usuarios trataron de acceder a la pagina, solo para terminar con los mismos resultados que el autor del post. Por otro lado, un grupo numeroso de usuarios, sí que lograron acceder a la página y a sus juegos, yo estaba en ese grupo de usuarios. La verdad, la historia me había impactado y dejado con mucha curiosidad, casi no controlaba mi emoción cuando me di cuenta que había logrado entrar a la página.
Para ese entonces, como el usuario no había descrito los juegos, me había llenado la cabeza con mil y un teorías sobre el cómo serían los juegos tan misteriosos que albergaba la página. Imágenes de escenas sangrientas, violentas y con elementos paranormales habían inundado mi cabeza los momentos previos antes de acceder a la página. Imaginen mi sorpresa, cuando me encontré con un inocente juego de puzles geométricos
Por raro que suene, esto me dio un escalofrío. Como ya dije no era raro que usuarios compartieran sus juegos de terror con historias propias, por lo que lo más sensato, era pensar que este era un caso similar. El autor simplemente quería promocionar su nuevo juego de manera interactiva, relatando una historia para darle sabor al juego y contando con la ayuda de otros usuarios que dirían que tampoco podían acceder a la página. Sin embargo, ¿hacer toda esta presentación, por un juego de una serie de puzles? Eso era extraño.
De todas formas, probé el juego, esperando que saliera algún secreto oscuro, algún mensaje subliminal obvio, aunque sea algún screamer de la niña del exorcista. Aunque no encontré nada de eso, el juego sí que tenía elementos extraños, al menos para el género al que pertenecía. La presentación era simple, era una pantalla azul muy pálida, con el dibujo de una lechuza en el centro, el dibujo estaba con opacidad baja, casi como si fuera una marca de agua del juego.
La jugabilidad era sencilla, el juego te mostraba por unos segundos, un recuadro con una silueta de un animal, persona u objeto, formado por diferentes figuras geométricas básicas, tales como cuadrados, triángulos y rombos. El objetivo del juego, era formar la silueta únicamente usando la memoria y las figuras que te proporcionaba el juego.
A pesar que en ningún momento te ponía límite de tiempo o algún cronómetro, era bastante obvio que el juego quería que completaras las siluetas rápido, pues al terminar una silueta, si tardabas mucho el juego mostraba un mensaje que decía “Buen trabajo aguilucho, sigue practicando y pronto podrás abrir tus alas” y reiniciaba el puzle. Cuando finalmente podías terminar el puzle en el tiempo que el juego consideraba aceptable, aparecía un breve mensaje diciendo “Felicidades aguilucho, tus alas se están abriendo poco a poco”.
Lo sé, suena muy cursi y lo era, pero también era algo tierno ser felicitado por este mensaje, acompañado de un pequeño dibujo de una lechuza abriendo sus alas. Cada vez que “pasabas de nivel”, se abría otro puzle con una silueta más compleja, el recuadro duraría menos tiempo y debía terminarse antes. Además de esta escalada de dificultad, cada nuevo nivel contaba con un elemento nuevo. A veces había una especie de mandala geométrico animado, sobrepuesto en el fondo encima del búho. En otras ocasiones, la página emitía voces robóticas que decían palabras al azar, nada especialmente perturbador, cosas como “vagón”, “benigno”, “atlántico”, etc. A veces los estímulos de la página, eran algo abrumadores, causando dolores de cabeza a mi y a los demás usuarios que estaban jugando el juego y reportaban sus avances en el foro.
Aun con lo raro y simple del juego, logro mantenerme interesado bastante tiempo. Debí jugar el juego, al menos unas 3 semanas seguidas, llegando cada vez más lejos a puzles más complejos. No me di cuenta en ese momento, pero los puzles, los diferentes estímulos a los que fui expuesto o tal vez algo más, había agilizado mi memoria, ahora lo sé porque puedo recordar con detalle casi fotográfico, cada instante de lo que pasó después.
Finalmente, llegué a lo que sería el último nivel del juego. Este nivel, lejos de ser una versión extremadamente difícil de los anteriores, era bastante diferente. Para empezar, el juego no mostró ninguna solución previa, simplemente coloco la silueta de una lechuza geométrica en la esquina superior derecha, la lechuza estaba en la misma pose que la silueta del fondo, mirando fijamente hacia mi.
Me costó un poco y tomó algo de tiempo, pero pude completar el último puzle en mi primer intento. Una vez completado, no recibí ningún mensaje de felicitación, en su lugar, pantalla se tornó totalmente en negro, salvo por el búho perfecto que acababa de formar. Al principio, pensé que la pantalla se había congelado, pero justo cuando dirigí mi mano al mouse para mover el cursor, noté un par de puntos blancos que parecían dirigirse hacia el búho. Rápidamente el búho fue rodeado por una serie de destellos pequeños, se movían y disminuían de tal manera que simulaban un ambiente cósmico, como si estuviese viajando por el espacio, siendo guiado por el búho en una odisea cósmica.
Tras quedarme embobado viendo la pantalla, por lo menos por unos 5 minutos, un mensaje apareció repentinamente, deslizándose desde la parte inferior de la pantalla. No me gusta, de verdad no me agrada el hecho de que puedo recitar ese maldito mensaje de memoria, pues el texto decía así:
"Felicidades, Búho.
Has logrado abrir tus alas, esta noche estás listo para tu primer vuelo.
Se valiente, emerge de las profundidades de la mente y vuela con tus hermanos y hermanas, te estaremos esperando junto a madre."
Me gustaría poder decirles que inmediatamente me di cuenta de lo extraño del mensaje, que me llené de miedo y llamé por ayuda, pero no quiero mentirles. Era un niño, era inocente y mis sensores no estaban afinados, simplemente lo leí y apague mi computadora una vez la página se cerró por sí sola. No reflexione en ningún momento, incluso me sentía feliz y orgulloso por finalmente haber terminado ese juego, tenía pensado dormir y compartir mi logro con el foro el día siguiente, todo esto lo pensaba sin saber que todo cambiaría esa noche.
Me acosté en la cama, cerré mis ojos y caí en un sueño profundo, no soñé nada, fue de esas noches donde simplemente tu cerebro se apaga completamente, así fue hasta que "desperté". Digo que desperté entre comillas, porque realmente no se puede decir que haya salido del sueño, mis ojos estaban abiertos, pero no estaba en el mundo físico. Me cuesta mucho describir lo que sentí, no por falta de memoria, simplemente es una sensación horrible, abrasiva y tan vivida en mis recuerdos que me basta cerrar los ojos para revivir ese momento.
Estaba flotando, es lo más cercano a lo que sentía. La mejor comparación que puedo hacer, es describirlo como estar en el fondo de una alberca, mirando hacia arriba, con tu cuerpo suelto sintiendo como el agua te hace ser ligero y al mismo tiempo, te presiona hacia el fondo. Era horrible, no podía ver nada, estaba rodeado de una inmensa oscuridad, no sentía nada a mi alrededor, no había ningún ancla físico al que sujetarme, estaba completamente solo el vacío, sumergido.
Debí pasar ahí días, al menos lo que pude sentir que eran días y mi mente me permite recordar sin romperse. Durante ese tiempo grité, lloré y me sacudí sin conseguir nada, no podía liberarme y solo sentía que mi cuerpo se hundía más y más. Incluso llegó el momento en el que dejé de pelear, estaba psicológicamente derrotado, me había rendido a la oscuridad. Entonces algo se activó en mi mente, recordé las palabras del mensaje del juego y juro por mi vida que vi una lechuza, volando encima de mí, hacía un punto destellante en lo que era la "superficie". Tan pronto mi vista y mente se concentraron en la lechuza, sentí como mi cuerpo se alzaba de las tinieblas, finalmente estaba siendo liberado, finalmente abrí mis ojos.
Una luz blanca me cegó al instante, cerré nuevamente mis ojos para empezar a abrirlos con más cuidado, dejando que mis ojos se adaptaran a la luz, poco a poco. No estaba en mi habitación, me encontraba en una cama de hospital, sentí un par de conductos conectados a mi nariz, tan pronto levanté mi mano para sentir mi cara, me di cuenta que mi muñeca estaba canalizada a una bolsa de suero, encima de un cardiograma. Mi vista dio un rápido recorrido a la habitación, para finalmente terminar fijándose en una silueta femenina, descansando su cabeza sobre el borde de mi cama, mientras sujetaba con ambas manos mi mano izquierda, era mi mamá.
Con una voz rota y tartamuda, apenas pude exclamar "mamá" en un tono lo suficientemente alto para hacerle reaccionar. Estaba demacrada, era obvio que había estado llorando, seguramente hasta quedarse dormida, poco a poco su mirada pareció recuperar algo de brillo cuando vio que estaba despierto. Tras decir mi nombre un par de veces, incrédula, me abrazo tan fuerte como mi estado y sus propias debilidades le permitieron, respondí al abrazo, sintiendo como cada uno los músculos de mis brazos se estaba esforzando al máximo, estaban entumecidos.
Lo que pasó después del abrazo de mamá, es la parte más confusa de toda mi vida. Sufrí la metódica revisión de enfermeras y doctores, me tomaron tomografías, rayos x, me extrajeron sangre e incluso me pasaron con el psicólogo del hospital. Básicamente me dijeron que estuve dos semanas en coma, en un profundo y perpetuo coma, no daba ninguna señal ante estímulos externos y mi actividad cardiaca estaba peligrosamente baja.
Los doctores, no tenían ni idea de que causó mi estado, el mejor diagnóstico que pudieron darme, fue que sufrí un “infarto cerebral”, un paro repentino de toda actividad cerebral no vital. De hecho, mucho tiempo después de esto, mi madre entre lágrimas me confesó que ese día en particular estaba llorando, porque los doctores le habían sugerido el desconectar los soportes vitales, con la justificación de que las líneas de mi mi encefalograma, estaban casi totalmente planas.
Me fue imposible volver a la normalidad, no es fácil regresar a la escuela siendo el niño que despertó de un coma, nunca fui alguien sociable y las reacciones de todos al suceso, solo lo acentuó. Pasaba horas pensando en esa sensación de estar sumergido, tratando de bloquear ese recuerdo, lo mejor que pude, hoy en días sigo intentándolo.
En su momento, no relacione el juego con todo el coma, mi mente estaba ocupada con las terapias, consultas y medicamentos que no podía conectar los puntos. No fue hasta que me sentí con suficiente ánimo para sentarme en la PC, revisar mi correo y finalmente el miedo recorrió mi columna.
Había un nuevo correo en la bandeja de entrada, no ponía ningún remitente, no al menos un correo electrónico, simplemente ponía en letras negritas “Proyecto Onironaut”. No tienen ni de lo mucho que odio tener mi memoria tan clara sobre ese maldito correo, poder transcribir palabra por palabra ese mensaje, es una maldición con la que me obligaron a vivir. El correo ponía:
“Saludos, lechuza
Tu vuelo no fue exitoso, pero esta bien, los polluelos deben caerse para aprender a volar correctamente.
Sé que tienes miedo y no quieres volar otra vez, pero tus hermanos y yo te suplicamos que nos acompañes en esta maravillosa experiencia.
Vuela con nosotros, libérate de tus anclas químicos, ignora a tu supuesta nodriza y ven con nosotros al siguiente plano, no olvides quien te sacó de la oscuridad realmente .
Con cariño, madre.”
Esa falsa dulzura, ese pútrido amor con intenciones ocultas, me revolvió el estomago, literalmente, sentía ganas de vomitar mientras estaba leyendo eso en la pc. La apague al instante, no más correo, no más juegos, nada de nada, me volví casi un tecnófobo, al menos por un tiempo. Eventualmente, volví a un uso normal de la red, esquivando juegos y foros dedicados a ellos, desde luego, no fue hasta 5 años después, cuando finalmente la curiosidad le gano a mi trauma, sentía que tenia que volver al foro y advertir o informarme todo lo que podía sobre ese juego maldito.
Efectivamente volví e hice descubrimientos, pero ese tendrá que ser tema de otra entrada, en un futuro no muy lejano. Lo lamento, pero revivir esta experiencia me deja mentalmente agotado, volveré cuando el siguiente capítulo de mi vida esté más claro en mi mente.
Hasta luego
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2020.10.25 23:03 jcravens42 Oportunidad de Perú: Concurso de Ideas Voluntariado Virtual Que Transforma Vidas

CONCURSO DE IDEAS “VOLUNTARIADO VIRTUAL QUE TRANSFORMA VIDAS”
El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) en Perú invita a las personas interesadas en realizar voluntariado en el Programa Integral Nacional para el Bienestar familiar (Inabif) a participar en el Concurso de Ideas “Voluntariado virtual que transforma vidas”, que tiene como objetivo promover propuestas creativas que puedan desarrollarse a distancia en beneficio de niñas, niños, adolescentes y jóvenes con discapacidad en situación de desprotección familiar que el Inabif alberga en Centros de Acogida Residencial (CAR) y de personas adultas mayores en riesgo social o estado de abandono que residen en Centros de Atención Residencial (CAR) ubicados en Lima y Callao (Perú).
Los ganadores del concurso se comprometen a desarrollar sus propuestas durante el año 2021. De ser necesario, el MIMP y los voluntarios ganadores podrán convocar a otras instituciones a sumarse a la implementación de las iniciativas seleccionadas.
BASES:
  1. PARTICIPANTES
Pueden participar peruanos(as) o extranjeros(as), mayores de edad y residentes en Lima o Callao. La participación es grupal (mínimo dos y máximo seis personas).
  1. TEMÁTICA
Las iniciativas deben estar alineadas a los objetivos del Inabif, en ese sentido deben promover la igualdad de oportunidades y la inclusión social de las poblaciones vulnerables que atiende la institución. Pueden considerar actividades artísticas, culturales, educativas, deportivas, recreativas, de soporte emocional, de salud y otras que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas que residen en los CAR.
  1. PRESENTACIÓN DE LAS PROPUESTAS
Las iniciativas se presentarán en la Ficha de Inscripción, la cual debe enviarse al correo [email protected] del 01 al 15 de noviembre del 2020. Cada grupo puede presentar más de una propuesta.
Junto con la ficha de inscripción debe enviarse la Carta de Compromiso firmada por cada integrante del grupo.
  1. JURADO Y CRITERIOS DE EVALUACIÓN
El jurado está conformado por un representante del MIMP, un representante del Inabif y un representante de la Fundación Telefónica. El jurado tomará en cuenta los siguientes criterios: originalidad, viabilidad y sostenibilidad de las propuestas; y podrá determinar menciones honrosas. El jurado puede declarar desierto el concurso y su decisión será inapelable.
  1. PREMIOS
Los grupos ganadores se harán acreedores a premios que entregarán los auspiciadores: Fondo de Cultura Económica, Micro-Star International, Fundación Telefónica y Fundación Believe in Kindness:
La institución que promueve la postulación (asociación, universidad, ong u otra) será reconocida con un diploma.
La comisión organizadora publicará los primeros días de diciembre la decisión del jurado en la página web del Inabif.
  1. PREMIACIÓN
La premiación se realizará en el mes de diciembre, y la fecha se comunicará a través de la página web del Inabif y mediante correo electrónico a los ganadores del concurso.
Conoce más sobre el Inabif en https://www.gob.pe/inabif
Consultas: [email protected]
PREGUNTAS FRECUENTES CONCURSO DE IDEAS “VOLUNTARIADO VIRTUAL QUE TRANSFORMA VIDAS”
  1. ¿Dónde puedo encontrar información de cuántos centros tiene el Inabif y las edades de la población que atiende? La información la encontrarás en el siguiente link https://www.inabif.gob.pe/portalweb/portalestadisticas/consulta\_usuarios.php?mapa=n acional
  2. ¿El concurso prioriza algún tema de manera especial? El Concurso de Ideas “Voluntariado virtual que transforma vidas” se realiza en el marco de la Directiva “Normas y procedimientos para la gestión del servicio de voluntariado en el Programa Integral Nacional para el Bienestar Familiar – Inabif” y, en ese sentido, las propuestas deben ser de apoyo a las actividades de atención que ejecuta el Inabif y que en la Ficha de Inscripción figura como Línea de Acción.
  3. ¿Es posible presentar más de una propuesta de voluntariado? Sí. El equipo participante puede presentar varias propuestas conforme a la temática del concurso, las cuales debe presentar por separado con su respectiva ficha.
  4. ¿Puedo presentar una idea sin indicar en qué centro del Inabif se va adesarrollar? Sí puedes, solo debes indicar el perfil de la población a beneficiar (niñas, niños, adolescentes, adultos mayores o personas con discapacidad) y sus edades. De acuerdo a ello, el Inabif te dará las opciones para que puedas escoger dónde desarrollar tu propuesta.
  5. ¿Se puede presentar una idea virtual que no se realice en un centro del Inabif? Sí, es posible, siempre y cuando beneficie a niñas, niños, adolescentes, jóvenes con discapacidad en desprotección familiar y a personas adultas mayores en riesgo social o estado de abandono.
  6. ¿Hay un tiempo mínimo para ejecutar la propuesta? No lo hay, depende de las características de cada iniciativa y del tiempo que el equipo participante considere necesario.
  7. ¿Puedo participar si trabajo en alguna dependencia del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables? No está permitida la participación de servidores del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.
  8. Si he sido voluntario del Inabif, ¿puedo participar? Si eres o has sido voluntariado del Inabif, sí puedes participar, ya que el voluntariado virtual es una nueva modalidad que se está implementando debido al COVID-19.
  9. ¿Qué compromiso asumo si gano el concurso? El equipo participante se compromete a ejecutar la propuesta ganadora y a presentar la documentación necesaria para participar en el Servicio de Voluntariado del Inabif.
  10. ¿Si recibo mención honrosa también debo ejecutar la propuesta ganadora en el Inabif? No estás obligado a ejecutar tu propuesta, pero si es tu deseo se coordinará con las Direcciones de Línea del Inabif para evaluar la posibilidad de que puedas implementarla.
  11. ¿A partir de qué fecha se implementarán las propuestas ganadoras? Luego de la premiación, la comisión organizadora coordinará con los ganadores y las Direcciones de Línea del Inabif para definir un cronograma de trabajo a fin de implementar las propuestas seleccionadas.
  12. ¿Para implementar la propuesta virtual podemos acudir a un aliado? Sí se puede contar con el apoyo de un aliado para que la propuesta se haga realidad.
  13. ¿Los equipos ganadores recibirán una inducción previa al inicio de sus actividades? Así es, recibirán una inducción a fin de que conozcan los objetivos y funciones del Inabif y, de manera especial, las características particulares de las personas beneficiarias y el trabajo que se realiza en el centro donde pondrán en marcha sus ideas ganadoras.
  14. ¿Para desarrollar nuestra propuesta contaremos con el apoyo de profesionales especializados? Sí, profesionales especializados del Inabif acompañarán el desarrollo de cada propuesta.
  15. ¿Nuestros premios pueden usarse para implementar la propuesta virtual? Si desean, pueden facilitar los equipos en calidad de préstamo para ejecutar la propuesta en el centro elegido.
  16. ¿Cuántos voluntarios tenía el Inabif antes de la pandemia y qué actividades realizaban? Antes de la pandemia, el Inabif contaba con más de 400 personas voluntarias en sus 66 centros, quienes apoyaban de manera presencial las actividades en atención básica, educativa, formativa y social. Si tienes más consultas puedes hacerlas llegar a través del siguiente correo: [email protected]
Pueblo Libre, octubre de 2020.
Mas información.
https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/1386777/Bases%20Concurso.pdf
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2020.07.10 20:25 mferi25 Ayuda para quitar nudes de menor de edad en IG

Hola pues me encuentro un poquito bloqueada y no se que hacer.
Alguien está publicando fotos de mi hermana menor de edad en instagram y amenaza con subir más, ya cuento con toda la evidencia necesaria para hace la denuncia en el MP pero no tengo idea de quien es ni la cuanta de correo electrónico ligada a la cuenta. Así que dudo mucho que las autoridades puedan hacer algo, aunque se trate de una niña de 14 años.
Instagram no nos ayuda porque en las fotos no sale completamente desnuda, solo sugerentemente y me enviaron un mensaje diciendo que no consideraban que el contyenido fuera inapropiado aunque se tratara de una niña.
Mi mamá, mis demás hermanas y yo estamos desesperadas por tirar la página antes de que tenga más tráfico.
Este post es mi patada de ahogado :(
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2019.10.29 21:57 ucjw Un diario en Noruega expone cómo la Watchtower mintió sobre el trato a los expulsados

Primera página
Páginas 6-7
Página 8, incluida la defensa de la Watchtower
Carta de opinión escrita por un ex-anciano
Artículo completo en Noruego

Ex-Testigo: Lavado de cerebro en los los testigos de Jehová

Resumen: Jan Frode Nilsen estaba tan molesto que le costaba respirar cuando leyó lo que el liderazgo de los testigos de Jehová escribió al gobernador del condado.
Xueqi Pang.
"El liderazgo de los testigos de Jehová miente y pisotea descaradamente a miles de testigos que han perdido a sus familias. Escriben que los lazos familiares siguen siendo normales, pero saben que es mentira. Entonces siento en mis huesos que no puedo permanecer en silencio", dice Jan Frode Nilsen (42), nacido en el seno de una familia de testigos de Jehová y miembro desde hace más de 35 años. Por primera vez se presenta con su experiencia con su nombre completo.
Habla de su infancia caracterizada por deberes, reglas estrictas y, no menos importante, por el miedo constante a ser condenado al ostracismo.
'No podía dormir' Siento una llama dentro de mí, que no puedo permitir que esta respuesta de los testigos de Jehová pase sin respuesta". No podía respirar hasta que le envié mi propia carta al Gobernador del Condado.
Este verano, Vårt Land escribió que los testigos de Jehová expulsan a los miembros que votan en las elecciones políticas. El ministro de Fe y Vida, Kjell Ingolf Ropstad (KrF), pidió al gobernador del condado que considerara el apoyo estatal a los testigos de Jehová basándose en la controvertida práctica de que, en caso de renuncia o expulsión, hay varias historias de que los miembros de la familia, que todavía están en la congregación, rompen el contacto con el "apóstata".
En una declaración al gobernador del condado de Oslo y Viken, los testigos de Jehová creen que esto no es cierto. Respondieron a las autoridades:
"Si un miembro de nuestro grupo religioso decide participar en una elección política votando, los testigos de Jehová lo verán como la persona que ha decidido abandonar la comunidad religiosa. Además, él o ella también puede hablar e interactuar con la familia más cercana como de costumbre".
Experiencia propia. "El liderazgo de los testigos de Jehová blanquea la doctrina de la expulsión y pretende que no existe", dice Jan Frode Nilsen.
Cree que los Testigos de Jehová omitieron la realidad de la situación al Gobernador del Condado y que la comunidad religiosa ha proporcionado información falsa para asegurarse de que sigan recibiendo ayuda estatal.
"Nadie quiere prohibir a los testigos de Jehová. Se trata de amenazar su ayuda estatal porque condenan al ostracismo a la gente, y en su intento de conseguir el dinero, mienten sobre su propia doctrina", dice.
Usted ha compartido activamente muchos artículos críticos sobre la comunidad religiosa en Internet. ¿Campañas contra los testigos de Jehová?
"No me opongo a los testigos de Jehová, muchas personas que amo siguen siendo testigos. Estoy a favor de la información y la iluminación pública. Si son condenados al ostracismo y cortan el contacto con sus propios hijos, entonces tienen que ser considerados responsables de ello. La gente necesita saber la verdad."
Nilsen conoce a muchos ex-testigos con experiencias similares a las suyas.
"Siento que también hablo en nombre de los Testigos. Muchos de ellos siguen la doctrina del rechazo porque sienten que es una prueba importante de su lealtad a Jehová. Conozco a muchos Testigos de Jehová que realmente lloran la pérdida de sus seres queridos, pero lo hacen porque La Atalaya se lo pide", dice.
Bautismo para un Testigo. Los padres de Jan Frode Nilsen se convirtieron a la comunidad religiosa en la década de 1960. A los 17 años de edad, fue bautizado para ser testigo pleno de Jehová.
Nilsen nunca llegó a ir a los entrenamientos de fútbol porque se enfrentaron a las reuniones en el Salón del Reino. La familia no celebra cumpleaños ni otros días festivos: "Se esperaba que todos los Testigos de Jehová activos asistieran a las reuniones del Salón del Reino tres veces por semana", dice.
Según Nilsen, a los testigos de Jehová no se les permite beber demasiado, fumar o tener relaciones sexuales antes del matrimonio.
A medida que fue creciendo, tuvo que seguir más reglas y cumplir más expectativas. Cuando era niño, no sentía que se destacaba. Estaba jugando con los otros en la calle. Eso cambió cuando llegó a la adolescencia. Ser joven, lleno de hormonas y tener tantas reglas lo desafió a él y a muchos otros jóvenes de la congregación.
Exclusión. Según su experiencia, el castigo por infringir las normas es brutal. Te arriesgas a ser expulsado.
El sitio web de los Testigos contiene información sobre cómo se espera que una familia trate a un miembro expulsado. Un video muestra cómo una mujer es expulsada porque tuvo relaciones sexuales antes del matrimonio.
"Todo el mundo conoce a alguien que ha sido expulsado. Así que el miedo a hacer algo malo es constante. La mayoría de las personas expulsadas son personas que han estado haciendo algo que los testigos de Jehová creen que es pecado", dice Jan Frode Nilsen.
También es un deber reportar las infracciones de otras personas. Si no, te arriesgas a enfrentar el mismo castigo, según él.
"Ser expulsado significa que su familia no podrá tener contacto con usted. La instrucción es que si un miembro de la familia expulsado llama, la llamada debe ser rechazada. Los expulsados deben sentir que no son parte de la comunidad, así que eventualmente quieren regresar", afirma Nilsen.
Las dudas crecieron. Comenzó a cuestionar la teología ya en la adolescencia. Poco a poco las dudas fueron creciendo. Y dejó de predicar de puerta en puerta por su propia iniciativa.
"Descubrir la realidad fuera de los testigos de Jehová fue como despertar. Los testigos de Jehová lo consumen todo. Escriben que tienen la verdad con mayúscula", dice, comparando la experiencia con la película The Matrix, donde el protagonista se despierta de una realidad artificial controlada por computadoras.
Situación de rehén Se sentó en el bote durante mucho tiempo. Pero cuando tuvo hijos, todo se aclaró. Hoy en día, sigue siendo un miembro registrado de la comunidad de fe. Los testigos de Jehová reciben subvenciones estatales anuales para sus miembros. Que a pesar de no haber asistido al Salón del Reino durante cinco años.
"Si tengo que irme, seré tratado como un paria y rechazado. No hay una salida honorable. Han construido una situación de rehenes", dice.
Jan Frode conoce a muchos que también intentan desvanecerse en lugar de romper directamente con la familia.
Mientras estén registrados como miembros oficiales de los Testigos de Jehová, los miembros de la familia pueden mantenerse en contacto. No se sabe cuántos son "miembros pasivos" de la comunidad religiosa.
Nada más que perder En los últimos diez años ha sido cada vez más abierto sobre sus experiencias como testigo. Entre otras cosas, se le ha permitido ser entrevistado anónimamente por varios medios de comunicación, periódicos y televisión.
Un día de otoño de este año, alguien descubrió su cuenta de Twitter en la que ha compartido comentarios críticos con los testigos de Jehová. A continuación, los mensajes de texto marcan la casilla - uno por uno los miembros de la familia se ponen en contacto con él.
"Me enfrentaron con los mensajes de Twitter. Varios escribieron que deben y van a entrar en contacto conmigo".
¿Cómo te sentiste cuando leíste los mensajes de texto de tu familia? Entonces me sentí aliviado."

Carta de respuesta de los testigos de Jehová al gobernador del condado:

Jan Frode Nilsen responde a la respuesta oficial de los testigos de Jehová al gobernador del condado. Aquí hay extractos de la carta:
"Si un miembro de nuestra comunidad religiosa decide participar en una elección política votando, los testigos de Jehová lo verán como la persona que ha decidido abandonar la comunidad religiosa. Por lo tanto, se hará una breve declaración en la congregación que dice: "[El nombre de la persona] ya no es uno de los testigos de Jehová". Pero la persona es bienvenida a asistir a los servicios religiosos, a sentarse donde quiera en el Salón del Reino y a participar en el canto de himnos religiosos. Además, él o ella también puede hablar e interactuar con los miembros de la familia cercana como de costumbre (la única restricción religiosa es discutir asuntos de naturaleza espiritual / religiosa)".

Los testigos de Jehová no están de acuerdo con la crítica

Respuesta: Los líderes de los Testigos de Jehová de Noruega no responderán a las acusaciones de Jan Frode Nilsen, sino que se referirán a un libro que ellos mismos han publicado.
Vårt Land ha pedido al grupo religioso que responda a una serie de preguntas en relación con la afirmación de Jan Frode Nilsen de que hablan en falso en una declaración al Gobernador del Condado.
En un breve correo electrónico a Vårt Land, su portavoz, Dag-Erik Kristoffersen, escribe que no quieren hacer comentarios sobre las afirmaciones de Nilsen, salvo que "están totalmente en desacuerdo con lo que se afirma".
Dicho antes Kristoffersen escribe que no han escrito nada al Gobernador del Condado que no haya sido mencionado previamente en sus escritos.
En la declaración a la oficina del Gobernador del Condado, la comunidad religiosa afirma que un Testigo que usa su derecho al voto es expulsado por la congregación, pero que todavía puede llevarse bien con su familia como de costumbre.
Es un encubrimiento de la doctrina de la expulsión, cree el ex miembro Jan Frode Nilsen. Dice que en realidad, la familia tiene que romper todo contacto con el expulsado, como un paria.
Refiriéndose a su propio libro En el correo electrónico a Vårt Land, los testigos de Jehová se refieren al libro Keep Yourself in God's Love, una de las publicaciones del grupo de fe. Dice que los testigos de Jehová no deben asociarse con los expulsados. En el capítulo sobre la expulsión: "Cómo tratar a una persona expulsada", dice:
"No lo recibimos en sus casas ni le saludamos. Porque el que le saluda es partícipe de sus malas obras. No tenemos compañerismo espiritual o social con los que no tienen compañerismo".
La declaración de la opinión escrita:
Los líderes de los testigos de Jehová se felicitan a sí mismos por tener la verdad
No se esfuerzan por negar sus propias creencias y enseñanzas a las autoridades cuando pueden ser de beneficio financiero para la fe. La realidad es otra muy distinta.
Testigos de Jehová Niels P. (signos de escritor bajo seudónimo) Ex "Anciano" y "Pionero".
En la Convención de Verano de 2016 de los Testigos de Jehová sobre el tema "Permanece fiel a Jehová", hubo al menos dos cosas en el programa que los participantes ciertamente notaron: Un video drama de nueve minutos de duración que muestra cómo una pareja de padres echó a su hija cuando fue expulsada de la congregación. Y una entrevista con una niña que decidió cortar su conexión con un hermano mayor cuando dejó la congregación.
Exactamente el mismo programa fue presentado en miles de lugares en cientos de idiomas en todo el mundo en 2016 - todos con el mismo video, pero con un joven local en cada lugar que fue puesto como un "buen ejemplo" porque eran "leales a Jehová", el Dios de la Biblia.
Un motivo claro. Sólo tres años después, la alta dirección de los Testigos de Jehová en Noruega escribió una carta a las autoridades noruegas, aparentemente aboliendo las normas de exclusión, que han existido durante más de 60 años. De hecho, los testigos de Jehová han practicado la "exclusión" u "ostracismo" en su forma actual casi continuamente desde 1952, con un endurecimiento adicional a partir de 1981.
Su motivo es muy claro: quieren mantener las ayudas estatales.
Extracto de la carta. He recibido una copia de la carta, entregada por el Gobernador del Condado de Oslo y Viken, y cito:
"Si un miembro de nuestra comunidad religiosa decide participar en una elección política votando, los testigos de Jehová lo verán como la persona que ha decidido abandonar la comunidad religiosa. Por lo tanto, se dará una breve información en la congregación que dice lo siguiente: "[El nombre de la persona] ya no es uno de los testigos de Jehová". Pero la persona es bienvenida a asistir a los servicios religiosos, sentarse donde quiera en el Salón del Reino. Además, él o ella también puede hablar e interactuar con la familia más cercana normalmente (la única restricción religiosa es discutir asuntos de naturaleza espiritual / religiosa)".
Y además: "Esperamos que de lo que se dice en esta carta quede claro que respetamos plenamente el derecho fundamental de una persona a tomar una decisión sobre la neutralidad política, y que los Testigos de Jehová no ejerzan de ninguna manera presión o intimidación para intimidar a alguien para que no vote"."La carta está fechada el 18 de octubre de 2019 y firmada por Kåre Sæterhaug, miembro de la sucursal escandinava de Holbæk, Dinamarca, y Dag-Erik Kristoffersen, portavoz de los Testigos de Jehová en Noruega.
Lectura perturbadora. Para cualquier testigo de Jehová, esta es una lectura espantosa. Todos los miembros de los Testigos de Jehová saben perfectamente lo que le sucede a una persona cuyo nombre se lee en voz alta a la congregación: Desde el momento en que se lee a la congregación, estás espiritualmente muerto, expulsado, un paria. Tu hermano ya no irá a un partido de fútbol contigo, tu hermana ya no te invitará a una cerveza, es el final de las cenas familiares. Y los viejos amigos pasarán junto a ti en la tienda sin saludarte. Ellos harán esto porque dice en la Torre de Vigilancia que deben tratarte así.
Si a usted, como excluido, le gustaría seguir asistiendo a las reuniones en el Salón del Reino, algo que probablemente sea bienvenido, sólo los ancianos designados le darán la bienvenida. Se espera que usted entre en la sala justo antes de que comience la reunión y salga de la sala tan pronto como se termine con los cantos y la oración. Tampoco tiene sentido quedarse más tiempo en la habitación, porque de todos modos nadie quiere hablar con usted. Sin embargo, si usted asiste regularmente a estas reuniones por un período que va desde unos meses hasta un año, puede solicitar la readmisión en la congregación. Luego tienes que tener otra reunión con los tres hermanos mayores que te expulsaron, y convencerlos de que te arrepientes sinceramente del "mal" que has hecho -por ejemplo, votaste en las elecciones anteriores- y prometes no volver a hacerlo nunca más. Si ellos aceptan esto, usted puede volver a ser Testigo de Jehová y recuperar una relación cálida y buena con sus amigos y parientes.
Los líderes saben mejor que nadie. Pero Sæterhaug y Kristoffersen no mencionaron esto en la carta al Consejo del Condado, que nadie quiere hablar con una persona expulsada que asiste a las reuniones en el Salón del Reino. Además, afirmaron que un expulsado "puede hablar y socializar con su familia inmediata como de costumbre". Y agregaron: "La única restricción religiosa es discutir temas de naturaleza espiritual / religiosa". Bueno, si ese fuera el caso, muchas personas expulsadas también podrían haber aprendido a vivir con ello. Uno puede estar de acuerdo en dejar que ciertas cuestiones yazcan por el bien de la paz. Pero la realidad es muy diferente, y es mi afirmación que Sæterhaug y Kristoffersen lo saben muy bien.
Familias de luto. En realidad, miles de familias nuevas cada año se ven afectadas por el gran dolor de la expulsión de un miembro de la familia por parte de la congregación. Personalmente conozco muchas historias desgarradoras en las que los padres han cortado su conexión con sus hijos durante décadas simplemente porque los niños han encontrado una fe diferente, porque quieren vivir de una manera diferente, o porque quieren votar en las elecciones. O donde los hermanos que han sido mejores amigos han perdido todo contacto, quizás por el resto de sus vidas, porque uno se ha convertido en ateo. Todos los expulsados tienen en común que en un momento dado fueron bautizados como testigos de Jehová: el bautismo es un fenómeno único, una inmersión solemne en el agua, dedicando su vida a Jehová -en la práctica a la iglesia de Jehová en la tierra- y luego se hace. El bautismo es irrevocable. Serás responsable de ser bautizado por el resto de tu vida, y nunca podrás, con respeto y agradecimiento, levantar la cabeza y abandonar la congregación. Porque en el momento en que caminas, te rechazan.
Todos los años se bautiza a niños de entre 10 y 14 años como testigos de Jehová, incluso en Noruega. Hoy en día, no puedo comprender y comprender que algunos dejarán que sus hijos se comprometan con una congregación en tales términos. Pero sé que esto es precisamente lo que muchos testigos de Jehová quieren más que nada en el mundo, que sus hijos "escojan a Jehová".
Cómo tratar a los expulsados. En la literatura de los testigos de Jehová, gran parte de la cual se puede buscar en Internet, se dice con toda claridad que tanto los amigos como los parientes deben dejar de relacionarse con alguien que ha sido expulsado. Permítanme citar primero una cita general sobre la expulsión:
"Por lo tanto, también evitamos el compañerismo social con una persona expulsada. Esto descartaría acompañarlo en un picnic, fiesta, juego de pelota, o un viaje al centro comercial o al teatro, o sentarse a comer con él ya sea en casa o en un restaurante". (Ministerio Nuestro Reino, Agosto 2002)
Así que sobre los miembros de la familia expulsados:
"A pesar de nuestro dolor de corazón, debemos evitar el contacto normal con un miembro de la familia expulsado por teléfono, mensajes de texto, cartas, correos electrónicos o medios sociales." (La edición de estudio de la Atalaya, octubre de 2017)
"La situación es diferente si el expulsado o disociado es un pariente que vive fuera del círculo familiar inmediato y del hogar. Puede que sea posible no tener casi ningún contacto con el pariente. Incluso si hubiera algunos asuntos familiares que requirieran contacto, esto ciertamente se reduciría al mínimo". (La Atalaya, 15 de abril de 1988)
Los miembros leales de la familia cristiana no buscan excusas para tratar con un pariente expulsado que no vive en casa. Más bien, la lealtad a Jehová y a su organización los mueve a defender el arreglo bíblico de la expulsión. (Manténganse en el amor de Dios, pp. 208, 209)
Preciosa verdad. Sæterhaug y Kristoffersen, de los Testigos de Jehová, obviamente han tratado de predicar la verdad a las autoridades noruegas. Es posible que crean que han mantenido sus palabras utilizando su propia comprensión de lo que significa "la familia inmediata": que sólo se refiere a aquellos que viven en el mismo hogar. Porque, como muestran estas citas de la propia literatura de los testigos de Jehová, sólo cuando los expulsados siguen viviendo en el mismo hogar que sus parientes creyentes puede, según las enseñanzas de los testigos de Jehová, "hablar con ellos e interactuar con ellos con normalidad". Pero esto no es lo que las autoridades noruegas o el público en general piensan con el término "familia inmediata".
También es posible que el público y las autoridades tengan una visión diferente de lo que es "presión" y "amenazas" que Sæterhaug y Kristoffersen. Al fin y al cabo, afirmaron que "los testigos de Jehová no ejercen presión ni amenazan con asustar a nadie para que no vote". En mi opinión, esto también es una tontería. Ser expulsado de la congregación automáticamente resulta en la terminación de amistades y relaciones familiares normales. Después de todo, cuando esto es una consecuencia de la renuncia o despido de los Testigos de Jehová, es un medio de presión, un castigo. Llamarlo de otra manera es deshonesto. Como la propia Atalaya dijo en 2017: "nuestro dolor de corazón".
Lealtad a todo costo. ¿Qué pasó con la chica que fue expulsada en el video de la convención de 2016? Después de ser desalojada de su casa, no vio a sus padres y hermanos durante doce años. Tenía hijos propios que cuidaba lo mejor que podía. Luego, finalmente, regresó arrastrándose con su cruz y comenzó a asistir a las reuniones de nuevo. Fue allí dos veces por semana durante todo un año sin que nadie le hablara. Eventualmente, fue reincorporada formalmente por los ancianos, y desde el momento en que esto fue anunciado a la congregación, pudo reunirse con sus padres, quienes luego pudieron saludar a sus nietos, obviamente por primera vez. (Puede buscar el vídeo usted mismo en Internet en google con las palabras clave "Jehovah shunning video.")
Para los testigos de Jehová, la lealtad consiste ante todo en obedecer a Jehová Dios. En la práctica, debe ser obedeciendo a la congregación y siguiendo las decisiones que se toman allí. Tal obediencia debe triunfar sobre todo, incluyendo la relación con los miembros de la familia que deciden dejar el grupo religioso. Sin embargo, como hemos visto, el liderazgo de los testigos de Jehová se esfuerza por negar su propia fe y enseñanzas a las autoridades mundanas cuando puede ser de beneficio financiero para la congregación.
Es altamente fraudulento.
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2018.07.12 07:22 master_x_2k Interludio VI

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Interludio VI

La mandíbula de Paige le dolía. Ser amordazada como un animal hacia eso.
Las otras ataduras no eran tan molestas, pero eso era solo en un sentido relativo. Sus manos fueron enterradas en un par de cubos de metal reforzado, cada uno lleno con esa maldita espuma de color amarillo pastel. Los cubos estaban unidos detrás de su espalda, con enlaces de cadena cómicamente sobredimensionados. Hubiera sido intolerablemente pesado si no fuera por el gancho en el respaldo de su silla, en el que podía colgar la cadena.
Tiras de metal se habían ajustado justo debajo de sus axilas, cerca de la parte inferior de las costillas, la parte superior de los brazos y la cintura, con dos bandas más alrededor de cada uno de sus tobillos. Las cadenas parecían conectar todo, evitando que moviera los brazos o las piernas más de unos pocos centímetros en cualquier dirección antes de sentir la frustrante resistencia y el tintineo de las cadenas. El collar de metal pesado alrededor de su cuello, lo suficientemente grueso que podría haber sido un neumático para un vehículo pequeño, parpadeaba con una luz verde con la suficiente infrecuencia que olvidaba anticiparlo. Ella se distraía y molestaba por su aparición en su visión periférica cada vez que brillaba.
La ironía era que un par de esposas habrían bastado. No tenía fuerza mejorada, ni trucos para deslizarse fuera de sus restricciones, y no estaba dispuesta a correr de todos modos. Si algo de eso era una posibilidad real, no le habrían permitido entrar en la sala del tribunal. La fiscalía había argumentado que podría haber aumentado su fuerza, que podía ser un riesgo de huida, y su abogado no había hecho un trabajo lo suficientemente bueno para argumentar en contra, así que las restricciones habían continuado. Lo que significaba que estaba atada como Hannibal Lecter, como si ya fuera culpable. Incapaz de usar sus manos, su cabello, el vibrante y sorprendente amarillo de un limón, se había deslizado de donde estaba metido detrás de sus orejas y ahora había hebras colgando frente a su cara. Sabía que solo la hacía parecer más desquiciada, más peligrosa, pero no había nada que pudiera hacer al respecto.
Si hubiera podido, habría tenido un comentario o dos para hacer al respecto, o al menos podría haber pedido al abogado que le arreglara el pelo. Hubiera discutido con el hombre que había sido contratado como su defensa, en lugar de esperar horas o días para responder a cada uno de sus correos electrónicos. Ella habría exigido que se cumplieran sus derechos básicos.
Pero ella no pudo decir nada. Una máscara de cuero reforzada con las mismas tiras de metal que estaban en su cuerpo y una rejilla estilo jaula de pequeñas barras de metal estaba atada a la parte inferior de su cara. El interior de la máscara era lo peor, porque el mecanismo se extendía dentro de su boca, un entramado de alambres manteniendo su boca fija en una posición ligeramente abierta, su lengua presionada con fuerza contra el piso de su boca. El barbárico aparejo dejaba a su mandíbula, su lengua y los músculos de su cuello irradiando tensión y dolor.
“Silencio. Todos de pie, por favor. Esta corte está ahora en sesión, presidiendo el honorable Peter Regan.”
Era tan difícil moverse con las restricciones. Su abogado agarró la cadena que corría entre su axila y su brazo, para ayudarla a ponerse de pie, pero ella tropezó de todos modos, chocó contra la mesa. No había forma de ser elegante cuando usabas restricciones que pesaban la mitad que tú.
“Señoras y señores del jurado, ¿han llegado a un veredicto?”
“Lo hicimos, su señoría.”
Paige vio como el empleado le entregaba el sobre al juez.
“En lo que respecta al estado de Massachusetts versus Paige Mcabee, en cuanto al cargo de intento de asesinato, ¿cómo la encuentran?”
“No culpable, su señoría.”
Paige se relajó un poco con alivio.
“En lo que respecta al estado de Massachusetts versus Paige Mcabee, en cuanto al cargo de asalto agravado con habilidad parahumana, ¿cómo la encuentran?”
“Culpable, su señoría.”
Paige negó con la cabeza lo mejor que pudo. ¡No! ¡Esto no era justo!
Ella casi se perdió la siguiente línea. “... agresión sexual con una habilidad parahumana, ¿cómo la encuentran?”
“Culpable, su señoría.”
Asalto sexual. Las palabras le helaron la sangre. No fue así.
“¿Es este su veredicto?”
“Sí, su señoría.”
“Paige Mcabee, por favor dirija su atención hacia mí”, dijo el juez.
Ella lo hizo, con los ojos muy abiertos, con la boca abierta.
“Determinar la sentencia para este caso no es fácil. Como su abogado sin duda le ha informado, usted cae bajo el alcance del ATCP, la norma de las tres condenas.[1] A la edad de veintitrés años, no has sido declarada culpable de ningún delito anterior.
“Según los testigos escuchados en este tribunal, primero demostró sus habilidades a principios de 2009. Usted fue explicita en no querer ser miembro del Protectorado, pero también expresó su desinterés por una vida delictiva. Este estado, en el que un individuo no se identifica como héroe o villano, es lo que el ERP clasifica como un ‘renegado’.”
“Nos interesa promover la existencia de renegados, ya que la proporción de parahumanos en nuestra sociedad aumenta lentamente. Muchos renegados no causan enfrentamientos, ni buscan intervenir en ellos. En cambio, la mayoría de estos individuos vuelven sus habilidades al uso práctico. Esto significa menos conflicto, y esto sirve al mejoramiento de la sociedad. Estos sentimientos reflejan los que usted expresó a su familia y amigos, como escuchamos en este tribunal en las últimas semanas.”
“Esos hechos están a tu favor. Lamentablemente, el resto de los hechos no lo están. Entienda, señorita Mcabee, que nuestra nación usa el encarcelamiento por varias razones. Nuestro objetivo es eliminar a las personas peligrosas de la población y lo hacemos de manera punitiva, tanto por justicia contra los transgresores como para desalentar a otros delincuentes.”
“Cada uno de estos se aplica en su caso. No es solo la naturaleza atroz del crimen lo que debe considerarse con la sentencia, sino el hecho de que se realizó con un poder. Las leyes son aún nuevas frente a la criminalidad parahumana. Tomamos conciencia de nuevos poderes semanalmente, la mayoría de los cuales, si no todos, merecen atención cuidadosa e individual con respecto a la ley. En muchos de estos casos, hay poco o ningún precedente al que recurrir. Como tal, los tribunales se ven obligados a adaptarse continuamente, a ser proactivos e inventivos frente a las nuevas circunstancias que introducen las habilidades parahumanas.”
“Es con todo esto en mente que considero su sentencia. Debo proteger al público, no solo de ti, sino de otros parahumanos que podrían considerar hacer lo que tú hiciste. Colocarte en detención estándar resulta problemático y exorbitantemente costoso. Sería inhumano y dañino para su cuerpo mantenerla bajo restricción mientras dure su encarcelamiento. Deben organizarse instalaciones especiales, personal y contramedidas para mantenerla aislado de otros reclusos. Usted plantea un riesgo de fuga significativo. Finalmente, la posibilidad de que usted reingrese a la sociedad, por escape o libertad bajo palabra, es particularmente preocupante, dada la posibilidad de una ofensa repetida.”
“Es con esto en mente que he decidido que hay motivos suficientes para condenarla fuera del alcance del ATCP. Culpable de dos cargos, la acusada, Paige Mcabee, es sentenciada a encarcelamiento indefinido dentro del Centro de Contención Parahumana Baumann.”
La Pajarera.
El ruido en la sala del tribunal era ensordecedor. Un rugido de vítores y abucheos, movimiento, gente de pie, periodistas presionando para ser los primeros en salir. Solo que Paige parecía estar quieta. Fría, congelada en horror absoluto.
Si hubiera podido, ese podría haber sido el momento en que perdía el control. Ella habría gritado su inocencia, le habría dado un ataque, incluso habría dado algunos golpes. ¿Qué tenía ella que perder? Esa sentencia era poco mejor que una ejecución. Algunos dirían que era peor. No habría escapatoria, ni apelaciones, ni libertad condicional. Pasaría el resto de su vida en compañía de monstruos. Con algunas de las personas que estaban encerradas allí, la descripción de ‘monstruo’ era demasiado literal.
Pero ella no pudo. Ella estaba atada y amordazada. Dos hombres que eran más grandes y más fuertes que ella pusieron sus brazos debajo de sus axilas, prácticamente cargándola fuera de la sala del tribunal. Una tercera persona en uniforme, una mujer corpulenta, caminó rápidamente junto a ellos, preparando una jeringa. El pánico se apoderó de ella, y como ella no tenía forma de expresarlo, de hacer algo al respecto, la histeria solo se agravó, lo que hizo que se sintiera más presa del pánico. Sus pensamientos se disolvieron en una neblina caótica.
Incluso antes de que la jeringa de tranquilizantes fuera hundida en su cuello, Paige Mcabee se desmayó.

Paige se despertó y disfrutó de cinco segundos de paz antes de recordar todo lo que había pasado. La realidad la golpeó como un chorro de agua fría en la cara, algo literalmente. Abrió los ojos, pero los encontró secos, el mundo demasiado brillante para enfocarse. El resto de ella estaba húmedo, mojado. Gotas de agua corrían por su rostro.
Trató de moverse, y no pudo. Era como si algo pesado hubiera sido amontonado encima de ella. La parálisis la aterrorizó. Paige nunca había soportado ser incapaz de moverse. Cuando se fue a acampar cuando era niña, había preferido dejar su saco de dormir abierto y tener frío en vez de estar confinada dentro de él.
Era esa espuma, se dio cuenta. Las restricciones no fueron suficientes, le rociaron con esa cosa para asegurarse de que todo debajo de sus hombros estaba cubierto. Cedía un poco para permitirle exhalar, incluso podía mover los brazos y las piernas un poco, inclinarse en cualquier dirección. Sin embargo, cuanto más empujaba, más resistencia había. En el momento en que ella detuvo sus esfuerzos, todo volvió a la misma posición con el tirón elástico de la espuma. Sintió náuseas en el estómago, el latido de su corazón se aceleró. Su respiración se incrementó, pero la máscara hizo que incluso su respiración se sintiera confinada. El agua hacía que su máscara se humedeciera, por lo que se pegaba a su boca y nariz. Había ranuras para su nariz y boca, pero era muy poco. No podía tomar una respiración profunda sin llevar agua a la boca, y con la lengua presionada contra su mandíbula, no podía tragar fácilmente.
La habitación se tambaleó, y tuvo que detenerse antes de perder el desayuno. Si vomitaba con la máscara ella podría ahogarse. Débilmente se dio cuenta de dónde estaba. Un vehículo. Un camión. Había pasado por un bache.
Sabía a dónde estaba llevándola. Pero si no podía liberarse, iba a perder la cabeza antes de llegar allí.
“El pajarito está despierto”, una chica habló, con un toque de acento nasal de Boston.
“Mmm.” Un hombre gruñó.
Paige sabía que la referencia a un ‘pájaro’ se debía a las plumas sueltas que sobresalían de su cuero cabelludo. Sus poderes habían venido con algunos cambios cosméticos extremadamente menores, convirtiendo su cabello en el amarillo brillante de un plátano o un pato bebé. Afectó todo el pelo de su cuerpo, incluso las pestañas, las cejas y los finos vellos de los brazos. Las plumas habían comenzado a crecer un año atrás, exactamente el mismo tono que su cabello, solo un puñado a la vez. Al principio, alarmada y avergonzada, ella las había cortado. Una vez que se dio cuenta de que no estaban ocurriendo más cambios, se relajó y las dejó crecer, incluso las exhibió.
Paige dirigió su atención a las dos personas en el vehículo con ella, contenta por la distracción a su creciente pánico. Tuvo que obligar a sus ojos a permanecer abiertos, por dolorosa que era la luz, esperando a que sus ojos se enfocaran. Sentada en el banco a su lado había una chica de su edad. La chica tenía un aspecto asiático en sus rasgos. Sus ojos, sin embargo, eran de un azul muy pálido, traicionando un poco de herencia occidental. La chica llevaba el mismo overol naranja que Paige, y cada parte de ella, excepto los hombros y la cabeza, estaba cubierta por la espuma blanca amarillenta. Su cabello lacio y negro estaba pegado al cuero cabelludo por la humedad.
El hombre se sentaba en el otro banco. Había más espuma alrededor de él que alrededor de Paige y la otra chica juntas. Para colmo, una jaula de barras de metal rodeaba la espuma, reforzando el aparejo. El hombre también era asiático, no menos de dos metros de altura. Los tatuajes se deslizaban por los lados de su cuello y detrás de sus orejas, en medio de su húmedo cabello negro; Llamas rojas y verdes, y la cabeza de lo que podría haber sido un lagarto o un dragón, dibujado en un estilo oriental. Tenía el ceño fruncido, los ojos ocultos en las sombras, ajeno al chorro interminable de roció que los aspersores en el techo del camión estaban generando.
“Oye, pajarito”, dijo la chica sentada frente a Paige. Ella estaba mirando a Paige como si esos ojos fríos pudieran mirar a través de ella. “Esto es lo que vamos a hacer. Te inclinas hacia la derecha lo más fuerte que puedes, luego te empujas hacia la izquierda en mi señal. Pero sigues mirando hacia la puerta de atrás, ¿de acuerdo?”
Paige miró a su derecha. La puerta trasera del camión parecía una puerta de bóveda. Ella rápidamente miró a la chica asiática. ¿Realmente quería darle la espalda a esta persona?
La chica pareció notar la vacilación de Paige. Ella bajó la voz hasta un siseo que hizo que la piel de Paige se estremeciera. “Hazlo. A menos que realmente quieras arriesgarte ante la posibilidad de que pueda encontrarte en la prisión, si no haces lo que te digo.”
Los ojos de Paige se ensancharon. Este era el tipo de persona con la que la iban a encerrar. Ella sacudió su cabeza.
“Bien, pequeño pajarito. Ahora inclínate hacia tu derecha, mira hacia la puerta.”
Paige lo hizo, forzando su cuerpo para moverse tan cerca de la puerta como pudo.
“¡Y de vuelta!”
Ella se movió hacia el otro lado, con los ojos todavía en la puerta. Algo pesado crujió contra la parte posterior de su cabeza. Trató de alejarse, sentarse derecha de nuevo, pero fue detenida cuando la máscara se enganchó en algo.
Cuando sintió un aliento caliente en la parte posterior de su cuello, supo lo que había enganchado. La otra chica se había agarrado a la correa de la máscara con los dientes. Hubo un tirón, luego la chica perdió el agarre, y las dos fueron empujadas hacia atrás a sus posiciones individuales por la gomosa espuma.
“Mierda”, gruñó la chica, “Otra vez.”
Tomó dos intentos más. En el primero, la correa se liberó de la hebilla. En el segundo, la chica agarró la máscara y tiró. Paige giró su cabeza en dirección a la chica para que la jaula parecida a un chupete en el interior de su boca pudiera liberarse.
Zarcillos de baba se extendieron desde su boca mientras estiraba su mandíbula y su lengua, tratando de tragar apropiadamente. Ella dejó escapar un pequeño gemido cuando la sensación regresó a las partes de su rostro que se habían vuelto entumecidas.
“Dos pweguntash,” balbuceó la chica asiática, sus dientes aun agarrando el cuero de la máscara entre ellos, “¿Túh pohwed?”
Paige tuvo que estirar su mandíbula y su boca un segundo antes de poder hablar, “¿Mi poder? Yo canto. Realmente bien.”
La chica asiática frunció el ceño, “¿Gé mash?”
“Yo... hago que la gente se sienta bien. Cuando toma impulso, puedo afectarlos, alterar sus emociones, hacerlos susceptibles a seguir instrucciones.”
La chica asintió con la cabeza, “¿Eh collah?”
Paige bajó la mirada hacia el collar de metal pesado alrededor de su cuello, “Está preparado para inyectar tranquilizantes en mi cuello si canto o alzo la voz.”
“Okah”, balbuceó la chica, "Toma lah mahcaga.”
“¿Por qué?”
“¡Tomagah!”
Paige asintió. Se apartaron la una de la otra, luego se balancearon, la chica le pasó la máscara. Ella la apretó entre sus dientes, sintiendo su mandíbula dolorida.
“Suelta eso y te invierto la piel”, dijo la chica, “Lung. Oye, ¿Lung? Despierta.”
El hombre sentado frente a ellas levantó un poco la cabeza y abrió los ojos. Tal vez. Paige no podía verlo.
“Sé que es difícil con las cosas que te inyectaron, pero necesito tu poder. Pajarito, inclínate hacia adelante, muéstrale la máscara.”
Paige hizo todo lo posible para empujarse hacia adelante contra la espuma que estaba en capas contra su pecho y su estómago, agarrando la correa en sus dientes, la máscara colgando debajo de su barbilla.
“Necesito que calientes el metal, Lung”, dijo la chica. “Jodidamente caliente.”
Lung negó con la cabeza. Cuando habló, no había acento de Boston en su voz. El acento que estaba allí hacia cortas sus palabras, claramente no era la voz de un hablante nativo de inglés. “El agua. Está demasiado mojado, demasiado frío. Y no puedo verlo bien. Mis ojos no han sanado por completo, y es difícil ver a través de este rocío. No me molestes con esto.”
“Inténtalo , miserable hijo de puta. Fracaso de líder. Es lo mínimo que puedes hacer, después de que una niña te pateo el culo, dos veces.”
“Basta, Bakuda.” Gruñó. Él golpeó su cabeza contra el metal de la pared del camión detrás de él, como para acentuar su declaración.
“¿Qué? No pude escuchar eso”, la chica, Bakuda, sonrió con una pizca de manía en su expresión, “¡Tu voz es demasiado aguda para mi rango de audición! ¡Patético... mestizo... eunuco!”
“¡Basta!” Rugió, golpeando de nuevo su cabeza contra la pared del camión. “¡Te mataré, Bakuda, por estos insultos! Te arrancaré el brazo de tu zócalo y lo meteré-”
“¡¿Enojado?!” lo interrumpió, prácticamente chillando, “¡Bien! ¡Úsalo! Calienta el puto metal. ¡La tira de metal alrededor de los bordes!”
Todavía jadeando por el esfuerzo de gritar, Lung dirigió su atención a la máscara. Paige hizo una mueca ante la explosión de calor en su cara, comenzó a alejarse, pero se detuvo cuando Bakuda habló.
“¡Concéntralo!” Gritó Bakuda, “¡Céntrate en los bordes!”
La radiación de calor cesó, pero Paige se dio cuenta de un olor fuerte y ahumado.
“¡Más caliente! ¡Tan caliente como puedas!”
El olor era demasiado fuerte, demasiado acre. Paige tosió un par de veces, con fuerza, pero no perdió el agarre de la máscara.
“¡Ahora, pajarito! ¡La misma maniobra que antes, pero no la sueltes!”
Paige asintió. Ella se inclinó, luego giró en dirección a Bakuda. Lo que siguió la sorprendió más que cuando Bakuda había mordido la correa de la máscara.
La chica asiática comenzó a atacar salvajemente el metal candente con sus dientes, cavando en él incluso cuando tenían que alejarse. Más suave con el calor, la fina tira de metal se liberó de la máscara misma. El metal que corría a lo largo de la correa cortó el labio de Paige cuando salió. Ella casi-casi-dejó caer la máscara, pero logró chasquear los dientes para atrapar la hebilla en los dientes antes de que pudiera caer al suelo.
Cuando la tira se soltó, Bakuda se echó hacia atrás y sacudió la cabeza a un lado, con fuerza, empalándose en el hombro con un extremo. Ella gritó, y la sangre salió de una de las quemaduras en su boca.
Paige miró a Lung. El hombre enorme no hizo nada, permaneciendo en silencio. Solo miró desapasionadamente cómo el pecho de Bakuda se agitaba con el esfuerzo y el dolor, con la cabeza colgando.
“¿Qué diablos estás haciendo?” Respiró Paige.
"Sin manos, tengo que buscarle la vuelta”, Bakuda jadeó, “De nuevo. Antes de que mi cuerpo se dé cuenta de lo mal que lo estoy lastimando.”
Paige asintió. Ella no estaba dispuesta a discutir con el supervillano que amenazaba con darle vuelta la piel.
Los siguientes intentos no fueron más bonitos ni más fáciles. La segunda tira larga de metal fue liberada y Bakuda también la empaló en su hombro. Las rejillas de metal de las partes exteriores e interiores de la máscara estaban próximas a ser liberadas. A Paige solo le quedaba la parte de cuero de la máscara, las correas y la cubierta que le cubría la boca y la nariz. Al ver a Bakuda equilibrar con cuidado las rejillas de metal en su hombro libre, contra la espuma pegajosa para que no se resbalen, Paige hizo lo mismo con el cuero de la máscara.
“¿Qué hiciste para ser enviada aquí?” Preguntó Paige.
“Lo último que escuché, antes de que perdiéramos el poder en nuestro vecindario, era que el recuento de cadáveres era casi de cincuenta.”
“¿Mataste a cincuenta personas?”
Bakuda sonrió, y no era bonita, con sus labios tan devastados como estaban. “Lastime más, también. Y hubo quienes sufrieron daños cerebrales, uno o dos pudieron haberse vuelto locos homicidas, y sé que un montón fueron congelados en el tiempo por cien años más o menos... se vuelve borroso. El momento cumbre fue la bomba.”
“¿Bomba?” Preguntó Paige, sus ojos se abrieron de par en par.
“Bomba. Dijeron que era tan poderosa como una bomba atómica. Idiotas. Ni siquiera entendían la tecnología detrás de ella. Incultos. Claro, era más o menos igual de poderosa, pero ese ni siquiera era el daño real. Lo más increíble hubiera sido la onda electromagnética que generaba. Borraría cada disco duro, freiría cada placa de circuito para cada pieza de maquinaria en una quinta parte de América. ¿Los efectos de eso? Hubiera sido peor que cualquier bomba atómica.”
Incapaz de siquiera pensar en eso, Paige miró a Lung. “¿Y él?”
“¿Lung? Él es quien me dijo que lo hiciera. El hombre a cargo, es él.”
La cabeza de Lung se movió fraccionalmente, pero con las sombras bajo su frente, Paige no podía decir si él estaba mirando.
“¿Tú?” Bakuda le preguntó a Paige. “¿Qué hiciste para ser enviada aquí?”
“Le dije a mi ex que se fuera a la mierda.”[2]
Hubo una pausa, luego Bakuda comenzó a cacarear. “¿Qué?”
“Es complicado”, Paige miró hacia otro lado y hacia abajo.
“Tienes que explicar, pajarito.”
“Me llamo Paige. Mi nombre artístico era Canary.”
“Ooooh”, habló Bakuda, todavía cacareando un poco mientras agarraba una de las tiras de metal que le atravesaba el hombro y la liberaba. Sosteniéndola entre sus dientes, ella dijo, “Esho no esh bueno. ¿Llamahte Canary en prishion?” [3]
“No tenía la intención de ir a prisión.”
“¿Quiéh la tiede?”
“Quiero decir, ni siquiera soy un supervillano. Mi poder, me hace una cantante fantástica. Ganaba mucho dinero haciéndolo, se hablaba de ofertas discográficas, nos movíamos a escenarios más grandes y mis shows seguían agotando entradas... todo era perfecto.”
Bakuda dejó que la tira bajará de sus dientes hasta que colgaba, luego la maniobró con cuidado hasta que se aferró al extremo izquierdo de la misma. Se inclinó hacia atrás, con la cabeza mirando hacia el techo, mientras deslizaba la otra tira de metal, la que estaba empalada en su hombro, dentro de su boca, así que estaba sosteniendo un extremo de cada tira en su boca. Haciendo una pausa, ella preguntó: “¿Qué pasho?”
Paige negó con la cabeza. Era el testimonio que ella nunca había podido decir en voz alta, en su juicio. “Acababa de terminar mi espectáculo más grande hasta ahora. Dos horas en el escenario, un gran éxito, a la multitud le encantó todo. Hice el cierra y fui al backstage para descansar, tomar un trago y encontré a mi ex. Me dijo que, como él fue quien me empujó a salir al escenario en primer lugar, merecía crédito. Quería la mitad del dinero.” Ella se rió un poco, “Ridículo. Como si sé supusiera que fuera a ignorar el hecho de que me engañó y me dijo que nunca lo lograría de verdad cuando se fue.”
Bakuda asintió. Se apartó de las tiras, donde había logrado atarlas con la apariencia de un nudo. Usó sus dientes para doblar las tiras ahora unidas en forma de L. Con el extremo que no estaba empalado en su hombro ahora en una posición frente a ella, cerró la boca sobre él.
“Nosotros discutimos. Luego le dije que se fuera a la mierda. Se fue, y no lo pensé ni un segundo... hasta que la policía apareció en mi puerta.”
Bakuda apartó su boca del final de la tira. Ella lo había doblado en forma de 'v' suelta. Ella frunció el ceño y luego miró a Paige, “¿Y?”
"Y lo había hecho. S- Supongo que todavía estaba energizada con mi actuación, y los efectos de mi poder todavía estaban potenciando mi voz, o él estaba en la audiencia y se vio muy afectado. Entonces, cuando le dije que se fuera a la mierda, él, um, lo hizo. O lo intentó, y cuando descubrió que no era físicamente posible, se lastimó hasta que...” Paige cerró los ojos por un momento. “Um. No entraré en los detalles.”
“Mmmm, leh pasha por idiota. Oo 'oo” Bakuda alzó las cejas, todavía trabajando la tira de metal dentro de su boca. Se apartó, verificó que el extremo estaba en forma de ‘o’, y luego se agarró las tiras con los dientes para sacarse la cosa de su hombro con un gruñido. Puso el extremo que acababa de retocar contra el banco y deslizó su boca a lo largo del metal, para poder agarrarla del otro lado.
Tomándola con los dientes, volvió su atención a la pared del camión entre ella y Paige. Había cerraduras colocadas a intervalos regulares contra la pared, destinadas a asegurar la cadena de esposas estándar en su lugar, para aquellos que no se rocían con espuma. Ella comenzó a pasar la correa de metal a través del lazo de la cerradura. Las gotas de sudor se mezclaron con el agua que corría por su rostro mientras trabajaba.
El nudo que une las dos correas se atascó en el agujero. Bakuda empujó un poco más fuerte, y lo colocó firmemente en su lugar. La curva en L del metal colocó el asa cerrada de metal en forma de ‘o’ cerca del hombro de Paige.
“¿Alguna posibilidad de que Oni aparezca?” Preguntó Bakuda a Lung.
“Me sorprendería”, retumbó su respuesta.
Ella agarró una de las rejillas de metal en su boca y comenzó a trabajar con sus dientes. Era una sola pieza delgada de metal, doblada y tejida como una malla de eslabones, aunque con una malla más apretada. Ahora que las tiras de metal ya no lo sujetaban con seguridad, Bakuda podía comenzar a desenrollarlo y enderezarlo.
Cuando estuvo casi completamente desenrollado, ella ajustó su mordida y apretó la segunda masa de alambre, la que había estado en la boca de Paige, en sus mandíbulas, amontonándola en un desastre cilíndrico de unos cuatro centímetros de largo y una pulgada de ancho. Todavía mordiéndola, giró su cabeza para que el cable de un metro y medio de longitud apuntara a Lung, a menos de un metro de su rostro. Todavía con la boca alrededor de la maraña de alambre, murmuró: “Necesito punta caliente.”
Lung gruñó, pero hizo lo que le pedía. Cuando la punta estuvo al rojo vivo, Bakuda ajustó rápidamente su agarre, soltando y mordiendo otra vez hasta que la punta estuvo cerca de su boca. Con los labios hacia atrás, ella lo mordió.
“¿Cómo puedes hacer eso?” Paige preguntó: “¿No duele?”
“Ovioh ge duere, eshtupidah”, gruñó Bakuda. Se apartó, lo colocó de manera que el mango quedara contra el banco, con la longitud del alambre pegado a su hombro, y examinó su obra. “Pero el esmalte de los dientes es más duro de lo que piensas.” Escupió una gota de sangre en el piso del camión, luego mordió dos veces más, haciendo una pausa entre las mordidas para girar la longitud del metal con sus dientes, labios y lengua.
Cuando extendió la longitud del cable en dirección a Paige, deslizándolo a través del extremo en forma de ‘o’ de la banda de metal, Paige se dio cuenta de lo que Bakuda había pasado tanto tiempo armando. Ni siquiera necesitó que se le pidiera que se inclinara contra las correas de espuma y levantara el cuello hacia un lado, para poner su collar al alcance del extra largo destornillador improvisado. La tira de metal con el lazo en el extremo servía para sostener la parte más cercana a Paige, por lo que Bakuda podía dirigirla más fácilmente.
No fue un trabajo rápido. Bakuda tuvo que usar los dientes, la mandíbula y un giro de su cabeza para girar el destornillador, y era una tarea ardua recuperarlo si perdía el control sobre él. Diez largos minutos de silencio y gruñidos solo fueron interrumpidos por el sonido de dos tornillos cayendo al banco de metal, antes de que Bakuda se detuviera a descansar y aliviar su mandíbula.
“No podrás hacerla nada a mi collar sin activarlo”, dijo Paige.
“Perra tonta”, murmuró Bakuda, sacando su labio inferior y mirando hacia abajo como si pudiera investigar el grado de daño en sus propios labios. “Soy una experta en bombas. Entiendo detonadores y catalizadores en el mismo nivel fundamental que entiendes caminar y respirar. Puedo visualizar cosas mecánicas de una manera que no podrías con cinco títulos universitarios y cien años. Insúltame así de nuevo y estás muerta.”
Como empujada a probarse a sí misma, agarró el destornillador con los dientes otra vez y se puso a trabajar de nuevo. Arrancó un panel y se reanudó el desenroscado, más profundo en el collar.
Paige dudó en volver a hablar, sabiendo lo fácil que era provocar a la chica, pero el silencio era aplastante. “Supongo que tenemos suerte de que sea un viaje largo, desde Boston a Columbia Británica.”
“Estuviste dormida un tiempo,” Bakuda se apartó del destornillador, hablando en voz baja, como para sí misma. “No tenemos tanto como piensas.”
Paige sintió que algo se liberaba del pesado collar que llevaba al cuello, vio que Bakuda inclinaba el destornillador hacia arriba y deslizaba un tubo de vidrio con algo brillante dentro de la barra de metal. Luego de unos minutos, otra pieza de maquinaria se unió al tubo de vidrio, como si fuera un pincho de alta tecnología.
“Trágico”, habló Bakuda, en su próximo descanso. “Este es un trabajo hermoso. No el ensamblado, eso es una mierda. Es obvio que el Artesano que diseñó esto tenía la intención de que fuera armado por tarados. No tendría tornillos y esas mierdas de lo contrario. Pero la forma en que está diseñado, la forma en que todo encaja... hace que una científica se sienta orgullosa. Odio despedazarlo.”
Paige asintió. Ella no sabía lo suficiente sobre ese tipo de cosas para arriesgarse a comentar. Por aterradora como era esta situación, por curiosa que fuera, sentía el efecto persistente del tranquilizante en su sistema, un aburrimiento abrumador.
Ella cerró los ojos.
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2018.07.05 20:11 master_x_2k Enredo IX

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Enredo IX

Querida Miss Militia...
¿Estaba mal comenzar con querida? ¿Implicaba eso más amistad o intimidad que la que existía? ¿Parecería una burla?
Miss Militia, nos encontramos esta noche...
No. Si fuera por esa ruta, ella podría tirarla a un lado junto con todos los otros correos de admiradores que recibió.
Miss Militia, usted me conoce como Skitter, pero realmente no me conoce...
Mejor, pero no me gustó el tono. Lo dejaría como está, seguiría adelante y volvería más tarde.
*...*Verá, no soy un villano, a pesar de...
¿A pesar de que? ¿A pesar del hecho de que aterroricé y lastimé a mucha gente inocente? ¿A pesar de que casi había matado a Lung y luego le había cortado los ojos? ¿Que tenía casi doscientos ochenta mil dólares en dinero ilegítimo a mi nombre?
Me estremecí, saqué mis manos de mis bolsillos y arreglé mi sudadera para cubrir mi estómago expuesto. Después de llegar al departamento, Brian sugirió que estábamos demasiado cansados ​​para discutir la propuesta de Coil, por lo que postergamos toda la discusión hasta la mañana. Me alegré por la excusa para evitar oír o ver algo que pudiera hacer esto más difícil. Además, le había prometido a mi papá que estaría en casa esta noche.
Eran más de las nueve, así que el autobús del ferry solo llegaba cada noventa minutos. Pensé que era mejor caminar a casa que esperar. También podría usar el estiramiento, dado el abuso que mi cuerpo había sufrido mientras montaba a Judas.
Metiendo las manos en los bolsillos, volví mis pensamientos a que diría en mi carta a Miss Militia. Taché “a pesar”. ¿Otro enfoque, tal vez?
...Lo creas o no, mis intenciones todo el tiempo han sido buenas. Me uní a los Undersiders en primer lugar para ayudarles. Para ayudar a esta ciudad...
¿Era eso completamente cierto? No. Si fuera sincera conmigo misma, parte de la razón por la que me había unido y me había quedado con los Undersiders era porque me había sentido sola. ¿Qué tal si ofrecía algo de honestidad?
...Me tomó por sorpresa lo fácil que fue que me agradaran. Estaba en un mal momento, y me aceptaron. Así que escribir este correo electrónico es difícil. Pero es necesario. Al final, decidí seguir este camino porque sirve al bien mayor...
Eso fue lo que me dije a mí misma, mas temprano, antes de irnos para el trabajo. Que seguir con esos tipos representaría el mayor riesgo para los inocentes, que eventualmente llevaría a alguien a quedar atrapado en el fuego cruzado, o que me arresten por algo serio.
Pero ahora tenía el plan de Coil que considerar. ¿Realmente estaba siendo honesta acerca de cómo planeaba ayudar a esta ciudad? No tenía ninguna razón para creer que él estaba mintiendo, y Tattletale lo estaba avalando. Pero al mismo tiempo, el símbolo de Coil era una serpiente, y Tattletale había ocultado la verdad y me había engañado antes.
La pregunta era, ¿estaba tomando esta ruta porque serbia al bien mayor? No. O al menos, no estaba segura de que fuera mi razón para tomar una decisión u otra.
¿Por qué lo estaba haciendo, entonces?
Había sido una pregunta difícil de responder horas atrás, y ahora era doblemente difícil. Suficiente como para asustarme. ¿Cómo había llegado a este punto?
Mi mente se remontó a una ves que me senté en una de las clases de la universidad de mi madre. No podría haber tenido más de diez años, mi padre había estado ocupado y mi madre no había podido encontrar una niñera. Así que había sido precoz, orgullosa como un demonio de estar sentada en esa conferencia de inglés con adolescentes y veinteañeros y entendiendo lo que mi madre estaba diciendo. Incluso habíamos leído el libro juntas, durante las semanas anteriores, así que sabía el material. El libro Las Naranjas no son la Única Fruta.
Mientras estaba sentada y escuchando, un hombre mayor había entrado y se había sentado a mi lado, en la última fila. Con una voz amable, había murmurado un comentario sobre cómo mi madre era una excelente profesora. Luego, unos minutos más tarde, cuando reuní el valor suficiente para levantar la mano y responder a una de sus preguntas, él me había hecho un cumplido a mí, se levantó y se fue. A pesar de todo mi orgullo por mi madre y propio, lo que me sorprendió del encuentro fue el cabello del hombre. Un ridículo peinado para cubrir calvicie.
Después de que la clase había terminado y mi madre me había llevado a casa, mencioné al hombre, y ella lo identificó como el jefe de su departamento, su jefe. Luego mencione el peinado y lo mal que se veía.
“Míralo desde su perspectiva”, me había explicado. “Tal vez, hace mucho tiempo, comenzó a perder un poco de cabello, pero podía cepillarlo hacia un lado de una manera que hacía que no se notara mucho. Cada año que pasaba se cepillaba el pelo un poco más. Fue gradual, algo a lo que lentamente se acostumbró, viéndolo en el espejo todas las mañanas y todas las noches. Muchos pequeños pasos.”
“¿Por qué alguien no lo señala?” Yo le había preguntado.
“No tiene a nadie que se lo señale”, me había respondido, “y cualquiera que lo conozca lo suficientemente bien no quiere herir sus sentimientos, incluso si fuera mejor a la larga.”
“Tú podrías”, le dije.
Así que ella lo hizo, más tarde esa semana. Fue brutalmente honesta con el viejo jefe del departamento de inglés. Según ella, se había cortado el pelo y luego le había dado las gracias en una fecha posterior. Ese evento y lo que mi madre había hecho después siempre quedó grabado en mi memoria.
Tragué un nudo en mi garganta. Siempre me tomaba desprevenida, lo mucho que la extrañaba, cuando pensaba en ella. Daría cualquier cosa por una conversación de treinta minutos con ella, en este momento. No tenía la menor duda en mi mente de que podría haberle dado sentido a todo, poner las cosas en términos tan simples que resolverlo parecía fácil.
Tuve que parar, mirar hacia arriba, parpadear para contener las lágrimas en mis ojos, y tomar una respiración profunda antes de seguir.
¿Era mi situación la misma que la del anciano? ¿Me había permitido deslizarme gradualmente a una mala situación, debido a mi falta de perspectiva más allá de lo que estaba sucediendo dentro de mi propia cabeza?
No había estado pensando en esto claramente. Todavía tenía la confianza suficiente para poder enviar ese correo electrónico, hacer la llamada... pero antes de hacerlo, tenía que ordenar mis pensamientos. Componer la carta en mi cabeza no funcionaría, necesitaba las palabras en la pantalla de mi computadora frente a mí, palabras concretas en blanco y negro.
Caminé por la parte trasera de mi casa y busqué las llaves en mi bolsillo. Antes de que pudiera obtenerlas, mi padre abrió la puerta.
“Taylor. Es bueno verte sana y salva.” Mi papá parecía cansado, años más viejo que la última vez que lo vi.
Le di un breve abrazo, “Hola, papá. ¿Recibiste mi mensaje, diciendo que llegaría tarde?”
“Lo recibí.” Él cerró y puso llave a la puerta detrás de mí. “¿Qué pasó?”
Me encogí de hombros cuando me quité la sudadera, me aseguré de que mi spray de pimienta, el teléfono y las llaves estuvieran todos en los bolsillos, luego la colgué junto a la puerta. “Nada importante. Estuve en casa de Brian, lo ayudé a armar muebles, luego su hermana y la asistente social de ella llegaron sin previo aviso. No pude encontrar una manera de irme sin que fuera algo incómodo.” Lo que sucedió, casi, solo más temprano.
“Ya veo”, murmuró. “¿Estaban ustedes dos solos?”
“No”, le mentí, para evitar que obtuviera la impresión equivocada. “Al menos, no por mucho tiempo. Lisa se fue unos minutos antes de que el asistente social pasara por allí.”
“Y tienes una camisa nueva, ya veo. Es agradable.”
“De Lisa”, mentí, retorciéndome un poco bajo el escrutinio.
“Ah”, asintió.
“Voy a ir a mi habitación, si eso está bien. Estoy algo agotada.”
Mi papá negó con la cabeza, “Preferiría que te quedaras para hablar.”
No es lo que quería hacer. Mi mente estaba bastante llena de basura y debates internos que no quería preocuparme de inventar más mentiras para mi padre.
“¿Podemos hacerlo mañana por la mañana?” Le ofrecí, retirándome hacia la puerta del frente, presionando mis manos en un gesto de súplica. “Realmente necesito sentarme en mi computadora por un minuto y organizar mis pensamientos.”
Empujé la puerta y no se abrió. Extraño. Probé el pomo de la puerta, y no sirvió de nada.
“La puerta está atascada”, dije.
“La puerta está cerrada, Taylor. También lo está la puerta de la sala de estar.” Mi papá me respondió. Cuando lo miré, él me mostró la antigua llave en su mano.
Mientras miraba, sacó dos sillas de al lado de la mesa de la cocina, colocó una en el centro de la habitación, luego colocó la segunda silla contra la puerta trasera y se sentó en ella.
“Siéntate.”
“Papá, esta noche no es realmente-”
“Siéntate.”
Mi corazón se cayó de mi pecho. O al menos, así se sintió. Sentí una fea sensación amarga en el estómago.
“Hablé con tu escuela hoy”, me informó, confirmando ese sentimiento desagradable.
“Lo siento.”
“Te has perdido casi un mes de clases, Taylor. Tres semanas. Te has perdido pruebas importantes, las fechas de vencimiento de proyectos, la tarea... dicen que puedes perder el año, si no lo has hecho ya.”
“Lo- lo siento”, me repetí.
“Tal vez podría entender, sé con lo que has estado lidiando, excepto que no solo no me contaste nada. Me mentiste.”
No pude formar las palabras para otra disculpa.
“Llamé a la escuela para obtener una actualización sobre cómo te estaba yendo, y me dijeron que no habías asistido a clase por un tiempo, y no supe qué hacer. Yo solo- me sentí completamente perdido. Llamé a tu Nona.”
Hice una mueca. Nona era la madre de mi madre, una mujer austera que nunca había aprobado totalmente a mi padre como pareja para su hija. No habría sido fácil para él hacer esa llamada.
“Ella me convenció de que tal vez estuve demasiado concentrado en ser tu aliado, y no me concentré lo suficiente en ser tu padre. Si ella me hubiera dicho eso hace una semana, le hubiera colgado. Pero después de hablar con tu escuela, dándome cuenta de lo mal que te fallé...”
“No me fallaste”, le dije. Me sorprendió que mi voz se rompiera un poco con emoción.
“Lo hice. Está claro que lo que hemos estado haciendo no ha funcionado, si estás en esta situación, si no puedes hablar conmigo. No más secretos, no más medias verdades. Así que nos quedaremos aquí toda la noche si es necesario. Incluso faltaré al trabajo mañana si tengo que hacerlo, pero vamos a hablar.”
Asentí con la cabeza y tragué saliva. Todavía no me había sentado en la silla que había dejado en el medio de la cocina.
“Yo, um, necesito usar el baño.”
“Está bien”, se puso de pie. “Te acompañaré hasta allí y te llevaré de vuelta a la cocina después.”
“¿Me estás tratando como si fuera una prisionera?”
“Eres mi hija, Taylor. Te amo, pero sé que está pasando algo, y no es solo el acoso, o tiene algo que ver con el acoso que aún no has mencionado. Tengo miedo por ti, Taylor, porque me estás evitando y callando incluso si eso significa abandonar la escuela.”
“Entonces fuerzas mi mano haciéndome tu prisionera”, le respondí, dejando que la rabia y el dolor se apoderaran de mi voz. “¿Crees que esto esta remotamente bien, después de todas las veces que fui acorralada por esas perras de la escuela? ¿Tengo que volver a casa con esta mierda de abuso de poder también?”
Mi papá me respondió con la mayor paciencia, “Espero que sepas que estoy haciendo esto porque te amo.”
Lo sabía. La cosa era que eso no lo hacía ni un poco más fácil de manejar.
“¿Necesitas ir al baño, Taylor?”
Negué con la cabeza. Lo que necesitaba era salir de esta habitación. Lo vi fruncir los labios, sabía que era consciente de que acababa de buscar un escape.
“Habla conmigo, Taylor.”
“No tengo ganas de hablar.” Crucé la habitación para probar las otras puertas, la sala de estar y el sótano. Cerradas.
“¿Por qué insistes tanto en escapar?”, Preguntó. Pude escuchar el dolor en su voz, lo que no me hizo sentir mejor. “Por favor, solo relájate, siéntate.”
Sentí el crujido de mi poder en los bordes de mi conciencia, me di cuenta de que estaba apretando los puños. ¿Por qué las personas en las que se suponía que podía confiar eran las personas que se volvian contra mí, me arrinconaban y me hacian sentir lo peor? Emma, ​​la escuela, Armsmaster, ¿ahora mi papá?
Pateé la silla, lo suficientemente fuerte como para hacer una marca cuando golpeó la nevera. Los ojos de mi padre se agrandaron un poco, pero él no se movió ni habló. Pude sentir el tirón de mi poder a medida que los bichos de mi vecindario comenzaron a moverse a mi ubicación. Tuve que cancelar intencionalmente la orden para hacerlos retroceder y volver a su comportamiento normal.
No sintiéndome ni remotamente mejor después de mi abuso de la silla, empujé los libros de cocina y las impresiones fuera de la estantería al lado de la nevera, dejándolos caer al suelo. Un marco de foto que se había escondido en el medio de la pila se rompió cuando golpeó el suelo.
“Maldita sea”, murmuré. Todavía no me sentía mejor, y me costaba más mantener el enjambre a raya.
“Las posesiones pueden ser reemplazadas, Taylor. Ventila como necesites.”
“¿Papá? P-” Tuve que parar por unos segundos hasta que sentí que podía recuperar el aliento y hablar sin que mi voz se rompiera, “¿Hazme un favor? ¿Quédate callado un momento y déjame pensar?”
Me miró cuidadosamente antes de responderme. “Bueno. Puedo hacer eso.”
Sin otro lugar donde sentarme, puse mi espalda a la pared debajo de la estantería que acababa de limpiar y me dejé caer al suelo, mis piernas hicieron sentir sus protestas cuando puse mis piernas contra mi pecho. Crucé mis brazos, descansándolos sobre mis rodillas, y enterré mi cara contra ellos.
Sabía que eran las 9:24 cuando entré. Para el momento en que suprimí los bichos, controlé mi poder y me sentí segura para levantar la cabeza, eran las 9:40. Mi papá todavía estaba sentado en la silla.
Solté un largo suspiro, silencio, luego enterré mi cara en mis brazos otra vez.
¿Ahora qué?
Vamos, Taylor. Te has enfrentado a Supervillanos en situaciones de vida o muerte. Te enfrentaste a Armsmaster esta noche. ¿Es tan difícil enfrentar a tu propio padre?
No. Diez veces más duro.
Pero tenía que enfrentar el problema de la misma manera. Catalogar mis opciones, mis herramientas a mano. La violencia física estaba fuera. Lo mismo usar mi poder. ¿Qué me dejó eso?
La situación era en definitiva la misma, decidí. Todavía tenía que escribir esa carta a Miss Militia, organizar mis pensamientos. El problema era que ahora tenía algo más que hacer. Tenía que confesarle a mi padre lo que había hecho.
No estaba segura de poder decirlo. Mi garganta estaba cargada de emoción, y dudaba de poder organizar mis pensamientos lo suficiente como para convencer a mi padre de que había hecho todo por las razones correctas. Abría la boca para decírselo, tartamudear lo básico, quizás incluso se viera preocupado al principio. Luego, mientras seguía hablando, sin poder describir adecuadamente lo que había hecho y por qué, pude ver que su rostro se convertía en confusión. ¿Después de eso? ¿Disgusto, desilusión?
Una pequeña parte de mí murió en el interior al pensarlo.
Lo escribiría. Levanté mi cabeza abruptamente, miré los papeles esparcidos a mi alrededor. Encontré un sobre, del tipo en que pones los documentos dentro. Entonces encontré un marcador.
En la parte superior del sobre, escribí las palabras: “SOY UN SUPERVILLANO.”
Miré esas palabras en el sobre marrón que descansaba sobre mis piernas. Luego miré a mi papá. Estaba leyendo un libro, su tobillo derecho descansando sobre su rodilla izquierda.
Me imaginé entregándole el sobre tal como estaba. Solo esa línea.
“Carajo.” Murmuré.
“¿Dijiste algo?” Mi padre levantó la vista de su libro y se acercó para dejarlo.
“Está bien. Sigue leyendo,” dije, ausente, molesta por la distracción, todavía enojada con él por arrinconarme así.
“Está bien”, estuvo de acuerdo, pero no miró el libro más de tres segundos antes de volver a mirarme, como para controlarme. Traté de ignorarlo y enfocarme en el sobre.
¿Qué escribiría? Después de un segundo, comencé a escribir debajo del título que había puesto en el sobre.
Me agradan Brian y Lisa. Incluso me agradan Alec y Rachel. Pero también son supervillanos. Me uní a ellos con la idea de que obtendría detalles que necesita el Protectorado y luego los traicionaría.
Levanté el marcador y fruncí el ceño.
¿Por qué era tan difícil?
Le puse la tapa y nerviosamente golpeé el marcador contra mi rodilla. Pensando, tratando de medir mis sentimientos, explorar mis pensamientos para ver qué era lo que hacía que ese nudo en lo profundo de mis entrañas se hiciera más fuerte.
¿Mi papa? ¿Estaba demasiado consciente de lo que iba a leer, de cómo lo percibiría? Sí. Pero también había sido difícil escribir cuando estaba escribiendo mentalmente solo para Miss Militia. Esa no era la imagen completa.
¿Tenía miedo de ser arrestada? No. Bueno, había visto a la burocracia trabajando en la escuela, no confiaba en el sistema, esperaba que en algún momento me jodieran. Pero eso no era lo que impulsaba mis elecciones. Fue algo más personal.
El equipo. ¿Estaba preocupada sobre cómo lo tomarían? ¿Posiblemente tenerlos como enemigos? Al igual que Coil había dicho, no había ninguna garantía de que cualquier acción contra ellos fuera totalmente exitosa. Tattletale probablemente podría darse cuenta que un equipo ERP estaba allí antes de que pudieran ponerse en posición, y el equipo era bueno para escapar en un apuro. Entonces tendría uno o más enemigos detrás de mí, que sabían todo lo que necesitaban y tenían todas las herramientas para hacer de mi vida un infierno.
Más cerca.
Tenía que ver con esos chicos, y poco a poco me di cuenta de qué se trataba.
Me puse de pie, luego caminé hacia el horno.
“¿Taylor?”, Mi padre habló, despacio.
Doblé el sobre a lo largo para ocultar las palabras, encendí el quemador del horno, luego sostuve la punta del sobre en la llama hasta que se encendió.
Mantuve el sobre ardiente sobre el fregadero hasta que estuve segura de que mi mensaje fue borrado. Dejé caer los restos del sobre en el lavabo y lo observé arder.
No quería enviar ese correo electrónico a Miss Militia porque me gustaban esos chicos. Esa no fue la gran realización. Lo que me hizo ponerme de pie y quemar el sobre fue darme cuenta de que me gustaban esos chicos, que los quería mucho, confiaba en que me apoyarían...
Sin embargo, siempre me había mantenido alejada.
Era estúpido, era egoísta, pero realmente, quería saber cómo sería llegar a conocer a Lisa, sin preocuparme de que descubriera mi plan. Me gustaría ver cómo era interactuar con ella sin tener que censurarme por temor a dar esa pista que lo arruinara. Quería conocer mejor a Perra y a Alec. Y Brian. Quería estar más cerca de Brian. No podría expresarlo mejor que eso, porque no sabía si habría algún futuro con él más allá de una simple amistad. No esperaba que hubiera. Aún importaba.
Me permitía pensar que había intentado una amistad con estos chicos, que había crecido como persona, por lo que estaba bien seguir adelante con mi plan. Pero no lo hice. Nunca me permití realmente abrirme y conectarme con ellos, y me estaba dando cuenta de lo mucho que quería.
Mis razones para seguir adelante con mi plan fueron disminuyendo, cada vez más difícil de justificar. Mi reputación probablemente estaba en ruinas, había hecho enemigos de todos los que importaban, y tenía una serie de delitos graves en mi haber. Por mucho que trate de ignorar todo eso y decirme que lo estaba haciendo por el bien de todos, mi conversación con Coil me había dejado menos segura. Eso no quiere decir que le creyera completamente, o que pensara que sería tan exitoso como él creía, pero estaba menos segura.
Maldita sea, quería pasar más tiempo con los Undersiders. Sabiendo que me había quedado sin razones para seguir con el plan, toda la porquería que llovería sobre mi cabeza si lo hacía, ¿cuánto me odiaría por traicionar a mis amigos? Este pequeño deseo de una amistad real y genuina fue suficiente como empujón en esa dirección. Podía cambiar de opinión. No enviaría ninguna carta a Miss Militia.
Pasé el agua del grifo sobre los restos humeantes del sobre, observé cómo los restos se borraban. Vi el agua corriendo por el desagüe durante un largo tiempo después de que el último trozo de papel quemado se había ido.
Cerré el grifo, metí las manos en los bolsillos y crucé la cocina para recostarme contra la puerta que daba al vestíbulo, mirando brevemente el picaporte y la cerradura antes de apoyarme en la puerta de espaldas a ella. Llamé a algunos bichos desde la sala de estar, el pasillo y los conductos de calefacción del pasillo delantero hasta la puerta y el mecanismo de la cerradura. ¿Podrían mover las partes necesarias?
No hubo suerte. No eran lo suficientemente fuertes como para manipular el funcionamiento interno de la puerta, y cualquier bicho que pudiera ser lo suficientemente fuerte no encajaría en su interior. Lárguense, les dije, y lo hicieron.
Lo que no me dejó una buena manera de evitar tratar con mi padre. Me sentí más culpable que nunca mientras lo miraba a través de la habitación. Parecía tan desconcertado, tan preocupado, mientras me miraba. No tenía en mí la voluntad de mentirle a su cara otra vez.
Pero lo que sea que hiciera lo iba a lastimar.
Crucé la habitación y él se puso de pie, como si no estuviera seguro de lo que iba a hacer. Lo abracé fuerte. Él me abrazó más fuerte.
“Te amo, papá.”
“Yo también te amo.”
“Lo siento.”
“No tienes nada por lo que lamentarse. Solo- solo háblame, ¿de acuerdo?”
Me aparté y agarré mi sudadera del gancho junto a la puerta. Cuando volví al otro lado de la habitación, busqué en los bolsillos y recuperé el teléfono.
Empecé a escribir un texto.
“Tienes un teléfono celular”, estaba muy callado. Mi madre había muerto usando un teléfono celular mientras conducía. Nunca habíamos hablado de eso, pero sabía que él había tirado el suyo poco después del accidente. Connotaciones negativas. Un feo recordatorio.
“Sí”, respondí.
“¿Por qué?”
“Para estar en contacto con mis amigos.”
“Es... es solo inesperado. No lo hubiera pensado.”
“No es la gran cosa.” Terminé el texto, cerré el teléfono y lo metí en el bolsillo de mis jeans.
“Ropa nueva, estás más enojada, mintiéndome, faltando a la escuela, este teléfono celular... Siento que ya no te conozco, pequeña lechuza”, usó el antiguo apodo de mi madre para mí. Me estremecí un poco.
Cuidadosamente, respondí, “Tal vez eso sea algo bueno. Porque seguramente no me gustaba lo que era antes.”
“A mí sí”, murmuró.
Desvié la mirada.
“¿Al menos puedes decirme que no estás tomando drogas?”
“Ni siquiera fumando o bebiendo.”
“¿Nadie te obliga a hacer algo que no quieres hacer?”
“No.”
“Está bien”, dijo.
Hubo una larga pausa. Los minutos se extendieron como si los dos estuviéramos esperando que el otro dijera algo.
“No sé si sabes esto”, dijo, “pero cuando tu mamá estaba viva, y tú estabas en la escuela media, surgió la posibilidad de que te saltaras un año.”
“¿Sí?”
“Eres una chica inteligente y temíamos que te aburrieras en la escuela. Tuvimos discusiones sobre el tema. Yo-yo convencí a tu madre de que estarías más feliz a la larga asistiendo a la escuela secundaria con tu mejor amiga.”
Tosí una carcajada. Entonces vi la mirada herida en su rostro.
“No es tu culpa, papá. No podrías haberlo sabido.”
“Lo sé, o al menos, entiendo eso en mi cabeza. Emocionalmente, no estoy tan seguro. No puedo evitar preguntarme cómo hubieran sido las cosas si hubiésemos seguido lo que tu madre quería. Lo estabas haciendo muy bien, ¿y ahora estás fallando?”
“Así que fallo, tal vez”, le dije, y sentí un levantamiento de pesas, admitiéndolo en voz alta. Habría opciones. Entendí lo suficiente como para que aún pudiera presionar a los directivos para que dejara pasar un grado. Tendría la edad suficiente para tomar clases en línea como Brian.
“No, Taylor. No deberías tener que hacerlo. El personal de la escuela conoce tus circunstancias, definitivamente podemos obtener algunas exenciones, extender los plazos...”
Me encogí de hombros. “No quiero regresar, no quiero suplicar y pedir ayuda a esos pendejos en la directiva de la escuela, solo para poder volver la misma posición en el que estuve hace un mes. Tal como lo veo, el acoso escolar es inevitable, imposible de controlar o prevenir. Es como una fuerza de la naturaleza... una fuerza de la naturaleza humana. Es más fácil de manejar, si lo pienso así. No puedo luchar contra eso, no puedo ganar, así que me centraré en lidiar con los efectos secundarios.”
“No tienes que rendirte.”
“¡Yo no estoy rindiendo!” Levanté la voz, enojada, sorprendida de mí misma por estar enojada. Tomé aliento, me obligué a regresar a un volumen normal, “Estoy diciendo que probablemente no haya ninguna manera de entender por qué ella hizo lo que hizo. Entonces, ¿por qué perder mi tiempo y energía deteniéndome en eso? A la mierda, ella no merece la cantidad de atención que le he estado prestando. Estoy... replanteando las prioridades.”
Él cruzó sus brazos, pero su frente estaba arrugada por la preocupación. “¿Y estas nuevas prioridades tuyas son?”
Tuve que buscar una respuesta. “Vivir mi vida, recuperar el tiempo perdido.”
Como para responder mi declaración, la puerta trasera se abrió detrás de mi padre. Mi papá se volvió, sorprendido.
“¿Lisa?” Preguntó, confundido.
Lisa reveló la llave que había tomado de la piedra falsa en el jardín trasero, y luego la colocó en la barandilla de los escalones de atrás. Sin sonreír, ella miró a mi padre y a mí. Ella se encontró con mis ojos.
Me abrí paso empujando a mi padre, y él agarró mi brazo antes de que estuviera lejos de la puerta.
“Quédate”, me ordenó, me imploró, apretándome el brazo.
Solté mi brazo, girándolo hasta que no pudo mantener su agarre, y bajé los escalones de atrás, sentí que me dolían las rodillas al aterrizar. A tres o cuatro pasos de distancia, di vuelta en su dirección, pero no pude mirarlo a los ojos.
“Te amo, papá. Pero yo necesito-” ¿Qué necesitaba? No pude formar el pensamiento. “Yo, eh, estaré en contacto. Para que sepas que estoy bien. Esto no es permanente, solo... necesito un respiro. Necesito entender todo esto.”
“Taylor, no puedes irte. Soy tu padre, y este es tu hogar.”
“¿Lo es? Realmente no parece que ese sea el caso en este momento”, respondí. “Se supone que mi hogar es un lugar donde me siento segura.”
“Tienes que entender, no tenía otras opciones. Me estabas evitando, no hablabas, y no puedo ayudarte hasta que reciba respuestas.”
“No puedo darte ninguna respuesta”, le respondí, “y de todos modos no puedes ayudar.”
Dio un paso adelante, y rápidamente retrocedí, manteniendo la distancia entre nosotros.
Volviendo a intentarlo, me dijo: “Entra. Por favor. No te presionaré más. Debería haberme dado cuenta de que no estabas en un estado en el que podía.”
Dio otro paso hacia mí, y Lisa dio un pequeño paso hacia un lado para ponerse en su camino, mientras retrocedía de nuevo.
“¿Lisa?” Mi papá volvió su atención hacia ella, mirándola como si nunca la hubiera visto antes. “¿Estás bien con esto?”
Lisa miró entre nosotros otra vez, luego dijo cuidadosamente, “Taylor es inteligente. Si ha decidido que necesita alejarse y resolver las cosas por sí misma, confío en que sea por una buena razón. Hay mucho espacio para ella en mi casa. No es un problema en lo más mínimo.”
“Ella es solo una niña.”
“Ella es más capaz de lo que le das crédito, Danny.”
Me volví para irme, y Lisa se apresuró a alcanzarme, poniendo un brazo sobre mis hombros cuando llegó a mi lado.
“Taylor”, llamó mi padre. Dudé, pero no volteé. Mantuve mi mirada fija en la puerta del patio trasero.
“Por favor mantente en contacto”, dijo, “puedes volver a casa en cualquier momento.”
“Está bien”, respondí. No estaba segura de si mi voz era lo suficientemente fuerte como para que él oyera.
Mientras Lisa me guiaba hacia su auto, tuve que controlarme para no mirar hacia atrás.

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2018.06.22 00:28 master_x_2k Colmena IV

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Colmena IV

Una gran molestia personal: que me pidan que llegue a un tiempo específico y luego me hagan esperar. Quince minutos era casi mi límite de paciencia.
Mi padre y yo habíamos estado esperando por más de treinta minutos.
“Esto tiene que ser intencional”, me quejé. Nos habían pedido que esperáramos en la oficina de la directora unos minutos después de que llegamos, pero la directora no había estado presente.
“Mmm. Tratando de demostrar que están en una posición de poder, capaces de hacernos esperar”, mi padre estuvo de acuerdo, “Tal vez. O solo estamos esperando a la otra chica.”
Estaba en un ángulo donde si me apoyaba en la silla un poco, podía ver el frente de la oficina a través de un espacio entre la parte inferior de las persianas y la ventana. No mucho después de que llegamos, Emma y su padre habían aparecido, luciendo totalmente casuales y sin estrés, como si fuera un día normal. Ella ni siquiera está preocupada. Su padre era su opuesto físico, más allá del cabello rojo que compartían; era grande en todo el sentido de la palabra. Más alto que el promedio, grande en el medio, y aunque podía hablar suavemente cuando la situación lo requería, tenía una voz poderosa que llamaba la atención de la gente. Emma solo tenía un pecho medianamente grande.
El papá de Emma estaba hablando con la mamá y el papá de Madison. Solo la madre de Madison era realmente pequeña como ella, pero tanto su madre como su padre se veían muy jóvenes. A diferencia de Emma y su padre, Madison y sus padres parecían preocupados, y yo estaba adivinando que algo de lo que el papá de Emma estaba haciendo era tranquilizarlos. Madison, en particular, miraba al suelo y no hablaba, excepto para responder a lo que Emma estaba diciendo.
Sophia fue la última en llegar. Parecía hosca, enojada, una expresión que me recordaba a Perra. La mujer que la acompañó definitivamente no era su madre. Era rubia y de ojos azules, tenía una cara en forma de corazón y llevaba una blusa azul marino con pantalones de color caqui.
La secretaria vino a buscarnos de la oficina no mucho después.
“La mirada en alto, Taylor”, murmuró mi padre, mientras colgaba mi mochila sobre un hombro, “Demuestra confianza, porque esto no será fácil. Puede que tengamos razón, pero Alan es socio de una firma de abogados, es un maestro manipulador del sistema.”
Asenti. Ya estaba teniendo esa impresión. Después de recibir una llamada telefónica de mi padre, Alan había sido el que convocó esta reunión.
Nos dirigieron hacia el pasillo donde estaban las oficinas del consejero, una sala con una mesa de conferencias en forma de huevo. El trío y sus guardianes estaban sentados en un extremo de la mesa, siete en total, y se nos pidió que nos sentáramos en el otro, la punta del huevo. La directora y mis maestros entraron a la sala no mucho después, completando los asientos entre nosotros. Tal vez estaba leyendo demasiado sobre las cosas después de ver un extraño eco de esta situación hace solo dos días, con la reunión de villanos, pero noté que el Sr. Gladly se sentó junto al padre de Madison, y la silla al lado de mi padre se quedó vacía. Hubiéramos estado completamente aislados de la masa de personas al otro lado de la mesa si la Sra. Knott, mi maestra de salón principal, no se hubiese sentado a mi izquierda. Me pregunté si lo habría hecho, si hubiera habido otro asiento.
Estaba nerviosa. Le dije a mi papá que había faltado a clases. No le había contado cuántas, pero no había querido repetir el error de Perra y dejarlo totalmente a ciegas. Me preocupaba que fuera mencionado. Preocupada de que esto no salga como esperaba. Preocupada de encontraría alguna manera de estropearlo.
“Gracias a todos por venir”, dijo la directora, mientras se sentaba, dejando una carpeta delgada frente a ella. Era una mujer estrecha, rubia escuro, con ese corte taza tan severo que nunca pude
entender por qué le gustaba a la gente. Iba vestida como si asistiera a un funeral: blusa negra, suéter y falda, zapatos negros. “Estamos aquí para hablar sobre incidentes en los que uno de nuestros estudiantes ha sido víctima.” Miró la carpeta que había traído, “Srta. ¿Hebert?”
“Esa soy yo.”
“Y las personas acusadas de mala conducta son... Emma Barnes, Madison Clements y Sophia Hess. Has estado en mi oficina antes, Sophia. Solo desearía que tuviera más que ver con el equipo de atletismo y menos con la detención.”
Sophia murmuró una respuesta que podría haber sido un acuerdo.
“Ahora, si entiendo las cosas, ¿Emma fue atacada fuera de las instalaciones de la escuela por la Srta. Hebert? ¿Y poco después, fue acusada de acoso escolar?”
“Sí”, Alan dijo: “Su padre me llamó, me confrontó, y pensé que era mejor llevar esto a los canales oficiales.”
“Probablemente sea lo mejor”, la directora estuvo de acuerdo. “Vamos a darle un fin a esto.”
Luego se volvió hacia mí y hacia mi papá, con las palmas hacia arriba.
“¿Qué?” Pregunté.
“Por favor. ¿Qué cargos pondrías contra estos tres?”
Me reí un poco, con incredulidad, “Que lindo. Entonces, ¿nos llaman aquí con poco tiempo de aviso, sin tiempo para prepararnos, y se espera que esté lista?”
“¿Tal vez esbozar algunos de los incidentes más importantes, entonces?"
“¿Qué pasa con los menores?” La desafié, “¿Todas las pequeñas cosas que hicieron que mi día a día fuera tan miserable?”
“Si no puedes recordar-”
“Recuerdo”, la interrumpí. Me incliné hacia la mochila que había puesto a mis pies y recuperé una pila de papel. Tuve que hojearlo durante unos segundos antes de poder dividirlo en dos montones. “Seis correos electrónicos maliciosos, Sophia me empujó por las escaleras cuando estaba cerca del fondo, me hizo soltar mis libros, tropezó y me empujó no menos de tres veces durante gimnasia, y me tiró la ropa mientras estaba en la ducha después de que la clase de gimnasia había terminado, mojándolas. Tuve que usar mi ropa de gimnasia por el resto de la mañana. En biología, Madison usó todas las excusas que pudo para usar el sacapuntas o hablar con la maestra, y cada vez que pasaba frente a mi escritorio, empujaba al suelo todo lo que tenía en mi escritorio. La estaba esperando la tercera vez, y cubrí mis cosas cuando se acercó, así que, en el cuarto viaje, vació el sacapuntas en una de sus manos y arrojó las virutas sobre mi cabeza y mi escritorio mientras ella pasaba. Las tres me acorralaron cuando terminaron las clases y me quitaron mi mochila y la tiraron a la basura.”
“Ya veo”, la directora hizo una cara comprensiva, “No es muy agradable, ¿verdad?”
“Eso el ocho de septiembre”, señalé, “Mi primer día de regreso a la escuela, el último semestre. El nueve de septiembre- “
“Disculpe, lo siento. ¿Cuántas entradas tienes?”
“Uno para casi todos los días escolares comenzando el último semestre. Lo siento, solo decidí hacer un seguimiento el verano pasado. El nueve de septiembre, otras tres muchachas de mi grado fueron alentadas por esas tres personas a burlarse de mí. Llevaba la mochila que habían arrojado a la basura, por lo que cada niña que estaba al tanto se tapaba la nariz o decía que olía a basura. Se corrió la voz, y para el final del día, otros se habían unido a la broma. Tuve que cambiar mi dirección de correo electrónico después de que mi bandeja de entrada se llenara en solo un día, con más del mismo tipo de cosas. Por cierto, tengo todos los correos electrónicos de odio que me enviaron aquí.” Puse mi mano en la segunda pila de papeles.
“¿Puedo?” Preguntó la Sra. Knott. Le di los correos electrónicos.
“Come vidrio y ahógate. Mirarte me deprime. Muere en un incendio”, recitó mientras pasaba las páginas.
“No nos desviemos”, dijo mi papá, “Llegaremos a todo a tiempo. Mi hija estaba hablando.”
“No terminé el nueve de septiembre”, le dije, “Um, déjame encontrar donde estaba. Clase de gimnasia, otra vez-”
“¿Quieres contar cada incidente individual?”, Preguntó la directora.
“Pensé que querrían que lo hiciera. No pueden emitir un juicio justo hasta que escuches todo lo que sucedió.”
“Me temo que parece bastante, y algunos de nosotros tenemos trabajos a los que volver esta tarde. ¿Puedes reducirlo a los incidentes más relevantes?”
“Son todos 'relevantes’”, dije. Tal vez había alzado la voz, porque mi papá puso su mano sobre mi hombro. Tomé aliento, y luego dije, tan tranquilamente como pude: “Si le molesta tener que escucharlo todo, imagine cómo se sintió vivirlo. Tal vez obtendrás solo una fracción de uno por ciento de una idea de cómo sería ir a la escuela con ellas.”
Miré a las chicas. Solo Madison parecía realmente alterada. Sophia me estaba mirando y Emma se veía aburrida, segura de sí misma. No me gustó eso.
Alan dijo: “Creo que todos comprendemos que ha sido desagradable. Usted ha establecido eso y le agradezco los detalles. Pero, ¿cuántos de esos incidentes puedes probar? ¿Los correos electrónicos fueron enviados desde las computadoras de la escuela?”
“Muy pocas direcciones de correo electrónico de la escuela, principalmente cuentas desechables de hotmail y yahoo”, la Sra. Knott respondió, mientras hojeaba las páginas, "Y para las pocas cuentas de correo electrónico de la escuela que se usaron, no podemos descartar la posibilidad de que alguien no haya dejado su cuenta abierta cuando salieron del laboratorio de computación.” Ella me dio una mirada de disculpa.
“Entonces los correos electrónicos están fuera de discusión”, dijo Alan.
“No es tu lugar para decidir eso”, respondió mi padre.
“Muchos de esos correos electrónicos fueron enviados durante el horario escolar”, recalqué. Mi corazón estaba latiendo. “Incluso los marqué con resaltador azul.”
“No”, dijo la directora, “Estoy de acuerdo con el Sr. Barnes. Probablemente sea lo mejor que centremos nuestra atención en lo que podemos verificar. No podemos decir quién envió esos correos electrónicos y desde dónde.”
Todo mi trabajo, todas las horas que había puesto en registrar eventos cuando recordar los eventos del día era lo último que quería hacer, todo en vano. Apreté los puños en mi regazo. “¿Estás bien?”, Murmuró mi padre en mi oído.
Sin embargo, había muy poco que realmente pudiera verificar.
“Hace dos semanas, el Sr. Gladly se me acercó”, me dirigí a la sala, “Verificó que algunas cosas habían ocurrido en su clase. Mi escritorio había sido destrozado con garabatos, jugo, pegamento, basura y otras cosas en diferentes días. ¿Recuerdas, Sr. Gladly?”
El señor Gladly asintió con la cabeza, “Sí.”
“Y después de la clase, ¿recuerdas haberme visto en el pasillo? ¿Rodeado de chicas? ¿Siendo insultada?”
“Recuerdo verte en el pasillo con las otras chicas, sí. Si mal no recuerdo, no pasó mucho tiempo después de que me dijeras que querías manejar las cosas por tu cuenta.”
“Eso no fue lo que dije”, tuve que controlarme para no gritar, “dije que pensaba que esta situación aquí, con todos los padres y maestros reunidos, sería una farsa. Hasta ahora, no me está demostrando que estaba equivocada.”
“Taylor”, mi padre habló. Puso su mano en uno de mis puños cerrados, luego se dirigió a la facultad, “¿Están acusando a mi hija de inventar todo lo que notó aquí?”
“No”, la directora dijo: “Pero creo que cuando alguien está siendo victimizado, es posible embellecer los eventos o ver el acoso cuando no hay ninguno. Queremos asegurarnos de que estas tres niñas reciban un trato justo.”
“¿Y yo-?” comencé, pero mi papá me apretó la mano y me callé.
“Mi hija merece un trato justo también, y si incluso uno de cada diez de estos eventos ocurrió, se trata de una campaña continua de abuso severo. ¿Alguien está en desacuerdo?”
“El abuso es una palabra fuerte”, Alan dijo, “Todavía no has probado-”
“Alan”, mi padre lo interrumpió, “Por favor, cállate. Esto no es un tribunal. Todos en esta mesa saben lo que hicieron estas chicas, y no pueden obligarnos a ignorarlo. Taylor cenó cientos de veces en tu mesa, y Emma hizo lo mismo en la nuestra. Si insinúas que Taylor es una mentirosa, dilo directamente.”
“Solo creo que ella es sensible, especialmente después de la muerte de su madre, ella-”
Empujé el montón de papeles fuera de la mesa. Había treinta o cuarenta hojas, por lo que era una buena nube de papeles a la deriva.
“No vayas allí”, hablé, en silencio, apenas podía oírme por el zumbido en mis oídos, “No hagas eso. Demuestra que eres al menos así humano.”
Vi una sonrisa en el rostro de Emma, antes de poner sus codos sobre la mesa y ocultarlo con sus manos.
“En enero, mi hija fue objeto de una de las bromas más maliciosas y repugnantes que he escuchado”, le dijo mi padre al director, haciendo caso omiso de los documentos que seguían llegando al piso, “terminó en el hospital Me miraste a los ojos y me prometiste que cuidarías de Taylor y estarías atento. Obviamente no lo has hecho.”
El Sr. Quinlan, mi profesor de matemáticas, habló: “Tienes que entender, otras cosas demandan nuestra atención. Hay una presencia de pandillas en esta escuela, y lidiamos con eventos serios como que los estudiantes lleven cuchillos a clase, consuman drogas y que los estudiantes sufran heridas que ponen en peligro la vida en peleas en el campus. Si no somos conscientes de ciertos eventos, no es intencional.”
“Entonces la situación de mi hija no es grave.”
“Eso no es lo que estamos diciendo”, le respondió la directora, exasperado.
Alan habló, “Vamos a ir al grano. ¿Qué les gustaría ver que suceda, aquí, en esta mesa, que harían que se vayan satisfechos?”
Mi papá se volvió hacia mí. Hablamos brevemente sobre esto. Dijo que, como vocero de su sindicato, siempre entraba en una discusión con un objetivo en mente. Establecimos la nuestra. La pelota estaba en mi cancha.
“Transfiérame a Arcadia High.”
Hubo algunas miradas de sorpresa.
“Esperaba que sugirieras expulsión”, respondió la directora, “La mayoría lo haría.”
“Ni mierda”, dije. Presioné mis dedos en mis sienes, “Lo siento por maldecir. Voy a ser un poco impulsiva hasta que haya superado esta conmoción cerebral. Pero no, sin expulsión. Porque eso solo significa que ellas pueden postularse a la escuela más cercana, Arcadia, y como no están inscriptas en la escuela, significaría una entrada acelerada más allá de la lista de espera. Eso es solo sería recompensarlas.”
“Recompensarlas”, habló la directora. Creo que lo tomó como un insulto. Bien.
“Sí”, le dije, sin preocuparme en lo más mínimo por su orgullo, “Arcadia es una buena escuela. Sin pandillas. Sin drogas. Tiene un presupuesto. Tiene una reputación por mantener. Si me acosaran allí, podría ir a la facultad y obtener ayuda. Nada de eso es cierto aquí.”
“¿Eso es todo lo que querrías?”, Preguntó Alan.
Negué con la cabeza, “No. Si fuera por mí, querría que esas tres tuvieran suspensión con clases durante los dos meses restantes del semestre. Sin privilegios tampoco. No se les permitirían bailes, acceso a eventos escolares, computadoras o un lugar en equipos o clubes.”
“Sophia es una de nuestras mejores corredoras en atletismo”, dijo la directora.
“En serio, en serio no me importa”, respondí. Sophia me miró.
“¿Por qué la suspensión con clases?”, Preguntó el Sr. Gladly, “Significaría que alguien tendría que vigilarlas constantemente.”
“¿Tendría que tomar clases de verano?”, Intervino Madison.
“Habría clases de recuperación si tomamos esa ruta, sí”, dijo la directora, “Creo que eso es un poco severo. Como el Sr. Gladly mencionó, requeriría recursos que no tenemos. Nuestro personal está bastante estirado como está.”
“La suspensión son unas vacaciones”, repliqué, “y solo significa que podrían hacer un viaje a Arcadia y vengarse de mí allí. No. Prefiero que no reciban ningún castigo que verlas suspendidas o expulsadas.”
“Como si eso fuera una opción”, bromeó Alan.
“Cállate, Alan”, respondió mi papá. Para el resto de la mesa, dijo: “No veo nada irreal acerca de lo que mi hija está proponiendo.”
“Por supuesto que no”, dijo el tutor de Sophia, “Te sentirías diferente si las cosas fueran al revés. Siento que es importante que Sophia continúe asistiendo a sus prácticas de atletismo. Los deportes le dan la estructura que ella necesita. Negarle eso solo conduciría a una disminución en su comportamiento y conducta.”
El padre de Madison agregó sus propios dos centavos: “Creo que dos meses de suspensión son demasiados.”
“Me veo obligado a estar de acuerdo en todos los aspectos”, dijo la directora. Mientras mi papá y yo nos movíamos para protestar, ella levantó las manos para detenernos: “Teniendo en cuenta los eventos que ocurrieron en enero, y con la propia admisión del Sr. Gladly de que ha habido incidentes en su clase, sabemos que ha habido algún tipo de intimidación constante. Me gustaría pensar que mis años como educadora me han dado la capacidad de reconocer la culpa cuando la veo, y estoy segura de que estas chicas son culpables de algo de lo que la víctima las acusa. Propongo una suspensión de dos semanas.”
“¿No me estabas escuchando?”, Le pregunté. Mis puños estaban apretados tan fuerte que mis manos temblaban, “No estoy pidiendo una suspensión. Eso es prácticamente lo último que quiero.”
“Estoy del lado de mi hija en esto”, dijo mi padre, “Yo diría que dos semanas son irrisorias, dada esta larga lista de ofensas criminales que estas niñas han cometido, excepto que no tiene nada de gracioso.”
“Tu lista significaría algo si pudieras respaldarla con evidencia”, comentó Alan irónicamente “Y si no estuviera por todo el piso.”
Pensé por un segundo que mi papá lo golpearía.
“Más de dos semanas significarían que las notas de estas chicas sufrirían hasta el punto de que podrían fallar el año”, dijo la directora, “No creo que eso sea justo.”
“¿Y mi trabajo escolar no ha sufrido debido a ellas?”, Le pregunté. El zumbido en mis oídos estaba llegando a su límite. Me di cuenta, tardíamente, que acababa de darle una oportunidad para mencionar mis clases perdidas.
“No estamos diciendo que no,” el tono de la directora era paciente, como si estuviera hablando con un niño pequeño. “Pero la justicia ojo por ojo no le hace ningún favor a nadie.”
Ella no había mencionado las clases. Me preguntaba si ella siquiera lo sabía.
“¿Hay alguna justicia aquí?” Respondí, “No la estoy viendo.”
“Están siendo castigadas por su mala conducta.”
Tuve que detenerme para conscientemente alejar a los bichos. Creo que estaban reaccionando a mi estrés, o mi conmoción me estaba haciendo un poco menos consciente de lo que estaba haciendo con ellos, porque estaban acercándose sin darles la orden. Ninguno había ingresado a la escuela o a la sala de conferencias, afortunadamente, pero cada vez me preocupaba más que mi control se escapara. Si lo hiciera, en lugar de vagar en mi dirección general o gravitar hacia mi ubicación, los bichos se convergirían en un enjambre de pleno.
Tomé una respiración profunda.
“Lo que sea”, le dije, “¿sabes qué? Bien. Permita que se salgan con dos semanas de vacaciones como recompensa por lo que me hicieron. Tal vez si sus padres tienen un gramo de corazón o responsabilidad, encontrarán un castigo apropiado. No me importa. Solo transfiéreme a Arcadia. Déjame alejarme de esto.”
“Eso no es realmente algo que pueda hacer”, dijo la directora, “Hay jurisdicciones-”
“Inténtalo”, le supliqué, “tira de algunas cuerdas, pide favores, habla con amigos en otras facultades.”
“No quiero hacer ninguna promesa que no pueda cumplir”, dijo.
Lo que significaba que no.
Me puse de pie.
“Taylor”, mi papá puso su mano en mi brazo.
“No somos el enemigo”, dijo la directora.
“¿No?” Me reí un poco, amarga, “Eso es gracioso. Porque parece que son ustedes, los matones y los otros padres contra mí y mi papá. ¿Cuántas veces me has llamado por mi nombre, hoy? Ninguna. ¿Sabes por qué? Es un truco que usan los abogados. Llaman a su cliente por su nombre, pero se refieren al otro tipo como la víctima, o el delincuente, dependiendo. Hace que tu cliente
sea más identificable, deshumaniza al otro lado. El empezó a hacerlo desde el principio, tal vez incluso antes de que esta reunión comenzara, e inconscientemente convenció.”
“Estás siendo paranoica”, dijo la directora, “Taylor. Estoy segura de haber dicho tu nombre.”
“Andate a la mierda”, espeté, “Me das nauseas. Eres una ilusa, fangosa, egoísta...”
“¡Taylor!” Mi papá tiró de mi brazo, “¡Detente!”
Tuve que concentrarme un segundo y ordenar a los bichos que se vayan, de nuevo.
“Tal vez traeré un arma a la escuela”, les dije, mirándolos, “si amenazara con apuñalar a una de esas chicas, ¿al menos me expulsarías? ¿Por favor?” Pude ver que los ojos de Emma se abrieron ante eso. Bueno. Tal vez ella dude antes de molestarme otra vez.
“¡Taylor!” Mi padre habló. Se puso de pie y me abrazó con fuerza, mi rostro contra su pecho, así que no pude decir nada más.
“¿Tengo que llamar a la policía?”, Escuché a Alan.
“Por última vez, Alan, cállate”, gruñó mi padre, “Mi hija tiene razón. Esto ha sido una broma. Tengo un amigo en los medios. Creo que voy a llamarla, enviarle por correo electrónico esa lista de correos electrónicos y la lista de incidentes. Tal vez la presión del público haría las cosas.”
“Espero que no llegue a eso, Danny”, respondió Alan. “Si recuerdas, tu hija atacó y golpeó a Emma la noche anterior. Eso es además de amenazarla, aquí. Podríamos presentar cargos. Tengo el video de vigilancia del centro comercial, y un recibo firmado de esa superheroína adolescente, Shadow Stalker, que verifica que vio que sucedió, en lo que pudo haber provocado disturbios.”
Oh. Así que esa era la razón por la que Emma había estado tan confiada. Ella y su padre tenían un as bajo la manga.
“Hay circunstancias atenuantes”, protestó mi padre, “Tiene una conmoción cerebral, fue provocada, solo golpeó a Emma una vez. Los cargos no se mantendrían.”
“No. Pero el caso podría prolongarse por algún tiempo. Cuando nuestras familias solían cenar juntas, ¿recuerdas que dije como la mayoría de los casos se resolvian?”
“Decidido por quién se quedaba sin dinero primero”, dijo mi padre. Sentí que me agarraba un poco más fuerte.
“Puedo ser un abogado de divorcios, pero lo mismo se aplica en un caso criminal.”
Si fuéramos a los medios, presionaría los cargos de asalto solo para drenar nuestras cuentas bancarias.
“Pensé que éramos amigos, Alan”, respondió mi padre, con la voz tensa.
“Éramos. Pero al final del día, tengo que proteger a mi hija.”
Miré a mis maestros. A la Sra. Knott, quien incluso diría que era mi maestra favorita, “¿No ven la mierda que es esto? Nos está chantajeando frente a ustedes, ¿y no pueden entender que esta manipulación ha estado ocurriendo desde el principio?”
La señora Knott frunció el ceño, “No me gusta cómo suena, pero solo podemos comentar y actuar sobre lo que sucede en la escuela.”
“¡Está sucediendo justo aquí!”
“Sabes a lo que me refiero.”
Me alejé. En mi prisa por salir de esa habitación, prácticamente pateé la puerta. Mi papá me alcanzó en el pasillo.
“Lo siento”, dijo.
“Lo que sea”, dije, “estoy tan no sorprendida.”
“Vamos a casa.”
Negué con la cabeza, alejándome, “No. Necesito ir. Irme. No estaré en casa para la cena.”
“Detente.”
Hice una pausa.
“Quiero que sepas que te amo. Esto está lejos de terminar, y te estaré esperando cuando vuelvas a casa. No te rindas, y no hagas nada imprudente.”
Abracé mis brazos cerca de mi cuerpo para hacer que las sacudidas en mis manos se detuvieran.
“Bueno.”
Lo dejé atrás y me dirigí a la puerta principal de la escuela. Comprobando dos veces que no me había seguido y que no podía verme, saqué uno de los teléfonos celulares desechables del bolsillo delantero de mi sudadera. Lisa contesto a mitad del primer llamado. Ella siempre lo hacía, una de sus pequeñas peculiaridades.
“Oye. ¿Como fue?”
No pude encontrar las palabras para una respuesta.
“¿Así de mal?”
“Sí.”
“¿Que necesitas?”
“Quiero golpear a alguien.”
“Nos estamos preparando para una redada en el ABB. No te molestamos porque aún te estás recuperando, y sabía que estarías ocupada con tu reunión en la escuela. ¿Quieres participar?”
“Sí.”
“Bueno. Nos estamos dividiendo por un montón de ataques coordinados con algunos de los otros grupos. Estarías con, eh, un segundo...”
Ella dijo algo, pero no fue dirigido al teléfono. Escuché la voz baja de Brian respondiendo.
“Cada equipo se está dividiendo, es un poco complicado de explicar, pero sí. Perra iría con uno o dos miembros de los Viajeros, algunos de la Cuadrilla de Faultline y probablemente algunos de Imperio Ochenta y Ocho. Nos ayudaría mucho a mantener la calma si fueras también. Especialmente con la tensión entre nosotros y el Imperio.”
Pude ver el autobús al final de la calle, acercándose.
“Estaré allí en veinte minutos.”

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2018.02.21 01:45 alforo_ Tortura Franquista a Niños

Ahora que andamos en el tema de los "malos tratos" - tortura para quienes no se nos atora la palabra en la garganta - agradecemos que Público reviva el tema de la tortura física, psicológica y sexual a la que fueron sometidos miles de niñas, niños y adolescentes durante el régimen franquista hasta bien entrados los años 80 en los orfelinatos del estado, mismos que la mayoría de las veces estaban regenteados por la Iglesia Católica.
Afortunadamente, puesto que se trata de niños, esta vez Público no recurre a la más que imposible equidistancia, como lo hizo con Portu y Sarasola a quienes, a pesar de quedar muy claro que son víctimas del terrorismo de estado español continuó llamando... terroristas.
Y mientras los peperos y los falangistas anaranjados tiemblan trémulos de la emoción por los gorgoritos de una cantante venida a menos que dice que no pide perdón por que el amarillo y el rojo son los colores de su corazón, revisitamos a estas víctimas perdidas entre la impunidad y la corrupción: Cristina Fallarás
"Me dijo 'No se lo puedes contar a nadie' (…) 'Tus papás se pueden morir' (…) 'Hoy vamos a hacer una cosa que no se la puedes decir a nadie' (…) Se subió los hábitos, me puso la cosa en la boca, me empezó a escurrir una cosa asquerosa por la boca, porque el tío lo consiguió, desde luego, me toqueteó lo que quiso, me hizo ponerme de espaldas, y por la espalda también me hizo, y cuando terminó me dijo que era asquerosa, que dios me iba a castigar por eso". La entonces niña Dolores Zamorano, que ya es mujer madura, todavía no ha empezado a llorar cuando narra su experiencia infantil con el sacerdote católico que la preparaba para su Primera Comunión.
Se llora un poco después, y se ha llorado antes mucho.
Recientemente, el papa Francisco ha aprovechado su visita a varios países latinoamericanos para "pedir perdón" por los abusos sexuales y las torturas practicadas por miembros de la Iglesia católica contra niños y niñas, gesto que acaba de concluir con su renovación de miembros en la Comisión contra el abuso sexual. Para quien haya seguido este devenir latinoamericano, ha quedado claro el barro de sus pies.
Entonces, la carta de la abogada Montserrat Fernández Garrido llega al mail de la redacción reclamando una mirada hacia España, reclamándola otra vez. Y una no puede dejar de preguntarse, también otra vez, por qué España es uno de los pocos países muy evidentemente católicos en los que la Iglesia no se ha visto sometida a una severa revisión pública de su pasado. En Estados Unidos se multiplican los expedientes de abusos (1993, 1998, 2002, 2004, 2008, 2010), así como en Francia (1994), Austria (1195, 2009), Reino Unido (1997), Australia, Holanda, Chile y Alemania, por poner algunos ejemplos.
En España, sin embargo, parece que casos tan flagrantes como los referentes a los internados franquistas están condenados al silencio.
La abogada Montserrat Fernández Garrido, mujer sin duda tenaz, ha vuelto a dirigirse a los medios de comunicación para denunciar la falta de atención de la Iglesia católica a las reclamaciones que ella, y con ella centenares de personas, remitieron a la Conferencia Episcopal. ¿Su demanda? Pedir una disculpa por los abusos cometidos en los centros de internamiento franquistas para niños. ¿La espoleta? La emisión en TV3 del sobrecogedor documental Els internats de la por, dirigido por los periodistas Montse Armengou y Ricard Belis.
Lo primero que una piensa es que sería una impertinencia responder a su llamada sin antes haber visto Els internats de la por, documento del que parte su infatigable denuncia.
Una vez visto, la palabra impertinencia queda confitada en ligereza.
Dolores Zamorano, la mujer ya madura con la que arranca este texto, siendo niña vomitó y tuvo que comer su vómito y volvió a vomitarlo y tuvo que volver a comérselo antes de que un sacerdote le eyaculara en la boca. Junto a ella, un grupo de mujeres y hombres adultos van narrando sus más íntimos recuerdos infantiles de humillación, brutalidad, abuso y violación. Todos ellos estuvieron internos en instituciones religiosas, asilos o sanatorios de beneficencia franquista. Abuso sexual y violaciones, experimentos psiquiátricos y quirúrgicos, agresiones genitales y todo un catálogo de castigos corporales… La crueldad aplicada sobre miles de niñas y niños rasga la confianza en el ser adulto con uña negra de zarpa.
"Recuerdo que me quemaban el culo con velas por orinarme". La entonces niña Mikae Ortiz, que ya es mujer madura, se derrumba ante la cámara al recordar sus 10 años de internamiento en un centro para niñas. "Cogían ortigas y me las frotaban en mis partes íntimas". Joan Sisa narra cómo, en los Hogares Mundet de Barcelona, el sacerdote se masturbaba contra su espalda aquella noche en la que estaba castigado en pijama contra la pared del pasillo. "El mismo que a las ocho de la mañana siguiente estaba dando misa".
Los Hogares Mundet, la Maternidad, la Casa de la Caritat, el preventorio de Guadarrama...
Sociedad denunciante
Fernández Garrido vio, escuchó, resistió los testimonios, entre otros, de Dolores Zamorano y el semen en su boca, de Mikae Ortiz y las ortigas contra su vulva, de Joan Sisa y el orgasmo a su espalda. Desde su emisión, en abril de 2015, no ha dejado de insistir a periodistas e instituciones para que propaguen su denuncia. Y se dirigió con cientos de firmas a la Conferencia Episcopal española para que pidiera disculpas, infructuosamente.
Preguntada por correo electrónico, su respuesta es inmediata. Para empezar, rescata dos cartas de 2016. En la primera comunica a un grupo de personas, "feministes de Catalunya", que un grupo se propone entrevistarse con el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella. En la segunda explica dicha reunión.
Esta es, abreviada, la primera carta:
El pasado año, el colectivo "Feministes de Catalunya" realizó una campaña exigiendo a la Iglesia Católica y al Estado que pidan perdón y reparen en la medida de lo posible el terrible daño causado a los niños y niñas internados en centros públicos hasta los años 80.
El pasado año TV-3 emitió un documental en su programación de "Sense Ficció", llamado "Els internats de la por" (…) Nos mostró el terrible padecimiento de miles de niñas y niños pobres o hijos de personas republicanas, ingresados en centros públicos. Allí donde debían protegerlos, alimentarlos, educarlos y cuidarlos sufrieron todo tipo de penalidades: maltratos físicos y psíquicos, abusos sexuales, explotación laboral y prácticas médicas dudosas. Es decir, nos mostraron una infancia víctima del franquismo, a través de centros religiosos (…) Los religiosos y religiosas que cometieron tales atrocidades no sólo no han pagado penalmente por ello, tampoco nadie les ha exigido explicaciones y ni siquiera han pedido perdón a las víctimas por su intolerable comportamiento: No se han reparado tales injusticias. (…) Estas instituciones y las criaturas estaban bajo la tutela del Estado, que es también responsable de aquellos malos tratos. Exigimos también que pida perdón y que repare por medios asistenciales los efectos que padecen todavía hoy.
Esta es, abreviada, la segunda carta:
El pasado jueves, día 23 [de junio de 2016], mantuvimos la entrevista concretada con el arzobispo de Barcelona, Monseñor Omella. (…) Nos atendió amablemente durante media hora. Le llevamos un escrito (en catalán y en castellano) y las 204 adhesiones a tal escrito, exigiendo "verdad, justicia y reparación" a las víctimas de todos los maltratos y penalidades sufridos en los internados, desde el inicio del franquismo y hasta los años 80. Él conocía el tema, como también los casos de pederastia que tuvieron lugar allí y los posteriores en otros centros.
No cesó de repetirnos que no entendía por qué la sociedad está tan empeñada en solventar lo ocurrido en la Iglesia y no se habla tanto de que el 80% de los casos de abuso a menores se producen en las propias familias... (…) Se comprometió a llevar nuestro escrito, las adhesiones, y en resumen el tema y nuestra exigencia, a la próxima reunión de la Conferencia Episcopal Catalana y nos dará una respuesta en dos o tres meses (sin contar julio ni agosto). Le pedimos que no lo llevara a la Conferencia Episcopal Española porque nos tememos que son más reaccionarios y la respuesta no sería la adecuada/ deseada. (…) Esperamos conseguir nuestro objetivo. Y debemos pensar en cómo y cuándo exigir lo mismo al Estado, que en definitiva era quien debió proteger a esos niños y niñas... http://kaixo.blogspot.com.es/2018/02/tortura-franquista-ninos.html
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2017.09.18 06:47 ewwsmegma Mi trabajo es una porquería y no se Qué hacer para salir de esta situación.

Lo que viene es una diatriba...
Son las 11:45 de la noche del domingo y acabo de recibir un correo electrónico de mi jefe diciendo que "mi trabajo deja mucho que desear". ¿Pero por qué alguien habría de escribirme algo así y justo un domingo tan tarde en la noche y en la víspera de mi cumpleaños? Pues porque cometí el imperdonable error de omitir algunas tildes por accidente y aún peor, de olvidar combinar algunas celdas en un cuadro de Excel, todo por el maldito cansancio.
Lo que se le olvida a ella es que me impuso estas tareas (como siempre lo hace) durante el fin de semana, también se le olvida que debido a que este es un hábito recurrente, he tenido que renunciar a cualquier actividad personal o de ocio por completo ya que siempre hay que generar una tabla, corregir un informe o responder un correo electrónico, así sea el viernes en la noche o el domingo a las 6 de la mañana. El cansancio y la rabia me están cambiando como persona. Ya no soy como antes , todo me da rabia, todo me irrita, y todo me impacienta, he llegado a llorar como una niña chiquita en la ducha antes de salir a trabajar, el lunes es especialmente duro.
Si le escribiera esto a los gringos en cualquier otro subreddit, simplemente me dirían que renuncie y listo, que otra cosa aparecerá, pero desafortunadamente este es el tercer mundo, aquí escasea el trabajo y cuando lo encontramos pensamos que es un regalo del señor. Si llegara a cometer el grave pecado de renunciar y quedarme sin trabajo, seria la vergüenza de la familia.
Esta basura de trabajo ni siquiera se relaciona con lo que estudié, me tocó tomarlo porque nunca pude encontrar un trabajo en algo remotamente parecido a lo que me apasionaba. El resultado es que ahora estoy atrapada, que ahora soy un gusano más que se levanta todos los días a cumplir los sueños de los otros, otra persona más a la que le pagan por comer callada y resignarse a un futuro sin aspiraciones.
Tengan todos una buena semana.
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2016.06.30 20:04 Danteestrada Holders

Hola, seré breve en mis intenciones. Redacto mi testimonio aquí por si algo me llegara a pasar. Han escuchado esa vieja historia de "The Holders"? Espero que si, de lo contrario, procederé a redactar un poco acerca de lo que mi abuelo me contó, él me lo dijo antes de morir hace exactamente 7 meses y 5 días. Soy originario de un viejo pueblo en México, no diré la dirección, ni mi nombre por seguridad. Pero si diré -para que no llamen falso a mi testimonio a falta de pruebas- que el pueblo se llama "Santa Anna", sean libres de buscarlo al sur de México. Mi abuelo era un hombre de temperamento fuerte, pero casi no estaba en casa cuando vivía con el y mi abuela. Salia por varios meses y regresaba un par de días. Ya era normal para mi y mi abuela. Pero cuando le preguntaba por qué salia tanto, de niño me contó acerca de una especie de tradición que él seguía, una búsqueda inalcanzable que no solo él, si no varios seguían. Al principio pensé que era una simple historia de niños, yo actualmente tengo 37 años. Pero con lo que diré después, créanme que no es así. La historia que me contó el dice asi: -Tratare de narrarla como él me la narro a mi- <> Fue después de eso que mi abuelo murio. Lo velamos un día después. Es tradición que estemos toda la noche con él, rezando por su alma. Lo que me extraño en ese entonces, es que al velorio asistieron personas que yo no conocía, fue en el pueblo, al aire libre, asistieron familiares, pero había 9 personas hasta donde recuerdo, que jamás había visto, naturalmente vestían de negro, pues era un velorio, al principio no se me hizo raro. Ellos solo estaban en grupo a un lado al final observando el ataúd. Quise acercarme a ellos un par de veces, pero sentí terror recogiendo mis venas, sentí una tensión y un sentimiento de peligro. Al final de la noche ellos se habían ido, ni siquiera vi a donde ni como, Santa Anna es un pueblo pequeño y callado, a lo que voy, es que un carro, una camioneta se hubiera escuchado, pero no. Absolutamente nada, tal vez caminaron, pero es un pueblo apartado. Viví mi vida normalmente, tengo una esposa y un hijo de 9 años, vivo en la ciudad. Trabajaba en una conocida empresa de seguros. Pero a medida que pasaban los días, notaba algo raro, no "presencias", espíritus o cosas paranormales. No, a mi me seguían. Juro que al salir del trabajo, notaba que había gente esperándome al salir del trabajo, al salir de mi casa. Llamé a la policía, pero no pudieron hacer nada. No había pruebas de algo. Todo esto todo sentido semanas después. Esta no es la primera vez que hago un Post acerca de esto, ya antes lo había echo en una pagina, pero días después, me di en la sorpresa de que lo habían borrado, y bloqueado mi cuenta. Dos días después, alguien me contacto a mi correo electrónico: "Yo te creo, soy uno de ellos, estaba ahí esa noche" decía el mensaje. Al principio me asuste, no le creí, pensaba que era un bromista, y le pregunte "¿Como son? ¿Dime por que estaban ahí?" Tenia la esperanza de que efectivamente fuera un bromista, pero no fue así. "Tu abuelo se llamaba ****** Él fue uno de nosotros. Y nos dijo que tú serías el siguiente" Estaba en mi trabajo en ese momento, pero al terminar de leer el mensaje, entre en shock. Me recomendaron ir a casa a descansar. Mis compañeros en el trabajo me preguntaban que me había pasado. Pero estaba helado de miedo. Al llegar a casa, no quise contar esto a mi esposa. Inmediatamente fui a mi computadora y le conteste "¿Quien eres? ¿Quienes son ustedes?" Paso todo ese día y en la mañana siguiente al abrir mi teléfono, me llego un mensaje "Debes ser rápido, Ellos te están buscando" Rápidamente llame a la policía, pero de nuevo nada pudieron Hacer, no habla pruebas claras de algo. Decidí no hacer caso. Pero días después un nuevo mensaje me llego "Ellos saben donde vives, tú esposa se llama ****** Vives en ******. Déjalos y huye lo mas rápido que puedas". En ese momento supe que esto no era una broma. Así que decidí investigar los mi cuenta, que eran los Holders. Y al finalizar mi búsqueda, quede aterrado. Efectivamente era eso que mi abuelo me contaba desde niño, esas historias de terror acerca de centros de salud mental, cosas aterradoras, objetos mágicos. No era una coincidencia. Era real! Fue una dirá decisión, pero era lo mejor, deje una nota en mi casa diciéndoles a mi familia que me iría, que no estaban seguros sí yo estaba ahí. Fui a mi pueblo natal, a la casa de mi abuelo, ahí no había nadie. Mis padres murieron cuando era niño, vivía con mi abuelo y mi abuela. Según mi abuelo, mi padre había muerto en un accidente de carros. Pero una noche que él estaba tomando, me dijo algo acerca de que me había mentido todo este tiempo, decía "A él lo mataron" tenia 21 años en ese entonces, nunca quise hablar de eso de nuevo. Al llegar a la casa de mi abuelo, lo primero que note, es que la habían saqueado, los muebles estaban destrozados, la cama incluso estaba echa pedazos, todo estaba como si fuese un asalto, pero todo lo de valor aun estaba ahí, la televisión, la radio, incluso los sartenes y sillones. Pregunte a algunos vecinos acerca de esto, ellos estaban tan sorprendidos como yo, puesto que no tenían idea de eso. Llamamos a la policía que de inmediato hicieron pruebas de todo, me comunicaron que no habían encontrado huellas de nadie, ni una sola pista, que era como si un tornado pasará y simplemente habla acabado con todo. Fui al Solar, recordaba que de niño, mi abuela me decía que ahí mi abuelo había aterrado sus tesoros. Y en el momento que decidí ir, fue cuando mi búsqueda, sin querer, había empezado. Me tomó cerca de un día entero excavar con pala y pico los 10x15 metros cuadrados del Solar, son casas de pueblo, es normal que sean grandes. Pero lo encontré, era una caja de madera sellada, a pesar de estar bajo tierra, se notaba que era reciente. Al abrirlo, me esperaba joyas, o incluso fotografías antiguas de la familia. Pero no, no fue así. Había algo extraño, eran hojas, eran cerca de mas de 300 hojas, escritas en letra cursiva con una tonta que ya se notaba antigua. Lo empecé a leer, y en la primer página venia escrita una frase con tinta roja "Luego de obtener un objeto, inmediatamente después, rompe la hoja de dicho objeto, desaste de ella, quemala, sí tú no pudiste mantenerlo contigo, no dejes que nadie más se apodere de el" Se me hizo extraño todo esto, pero cada hoja venían con una especie de números, mas tarde me di cuenta que eran coordenadas, e instrucciones. Todas empezaban con el mismo texto "En cualquier ciudad, en cualquier lugar, donde sea que haya una institución mental o un centro de reinserción social donde puedes intentar ir por un Objeto, pero cuidado, una vez que tienes uno de ellos, los demás intentarán ir por ti y matarte para tenerlo" Fue cuando supe que todo tenía sentido. Tenia que seguir con aquello con lo que mi abuelo le hablaba. Recogí esas hojas, tome mi carro y me fui lo mas rápido que pude de ese lugar. Intente dormir en un motel de paso, ya era noche. Pero cuando iba a dormir, al asomarme por la ventana, pude ver a alguien cerca de la carretera, solo estaba ahí, observando, esperando. El miedo me invadió, salí de la habitación, y me largué de ese lugar. Desde entonces no puedo pasar mas de un día en el mismo sitio, debo ir de un lugar a otro sin descanso, o ellos me encontrarán. Claro que fui por un objeto, con la esperanza de que así todo esto termine, seguía las coordenadas que tenia en aquellas hojas, nunca me aparto de ellas. La primera vez que fui por un objeto, fue en el Hospital Estatal Austin ubicado en Texas, según las hojas, aquí podía encontrar un objeto llamado El Holder of Brutality, seguí al pie de la letra cada instrucción que venia en las hojas, ahí advertía que un castigo peor que la muerte vendría de fallar. Entre, creí que el recepcionista me tacharía de loco, pero me observa con detenimiento, y me invito a pasar. A medida que seguía caminando, sentí una presencia de peligro, me sentí en el interior aterrado, pero no podía parar, ya había seguido mi camino. El recepcionista checaba el numero de camilla de todos los pacientes, era una locura, pero pude observar que aquel pasillo era casi infinito. Las hojas me advirtieron que jamás debía tocar nada, no debía hacer preguntas, hablar, no si no se me permitía. Al final llegamos con un hombre, que de la nada grito con todas sus fuerzas "Corre! Sálvate! Están aquí!" derrepente se escuchaba como una guerra, explosiones y balazos, las hojas me advirtieron que no me moviera, que estuviera calmado y con los ojos cerrados, que nada me iba a pasar de tener valor, no sabia que estaba pasando, solo escuchaba gritos de dolor y explosiones sentí terror, pero confíe en que nada malo me pasaría. Cuando eso termino, escuche un llanto y palabras "No, detenganse" abrí los ojos, y casi lloraba de miedo. Habla cuerpos destrozados por donde sea que viera, paredes destrozadas, cuerpos que aun se movían muriendo, pero ningún sonido, mas que el llanto, era de mujer, una joven adolescente, era bella, era muy hermosa, pero de nuevo recuerde que la hojas me advirtieron que no me dejara manipular y que tenia permitido preguntar algo "¿Quienes son peores? ¿Por que lo hacen?" Luego de terminar mi pregunta, 4 personas con aspecto de muertos, llegaron conmigo y sin poder oponer resistencia, me clavaron una estaca de madera en la mano derecha, otra en la izquierda, y dos mas en los pies, el dolor era inenarrable, después me clavaron una estaca en el cuello, pero no moría, sentía ese dolor y la sangre corriendo por mis brazos. Luego, vi como tomaron a aquella bella joven y la violaban, le cortaban sus extremidades, hacían cosas que no quiero recordar. La cara de aquella niña pronto se cambio, pude ver a mi esposa, pude ver a mi hijo, a algunos amigos, lloraba al no poder hacer nada, solo quedarme ahí esperando. Quise rendirme, quise suplicar que me mataran, rogaba por que todo esto acabara, pero no, yo quería un mundo mejor para mi familia, así como mi abuelo me protegió a mi y a mi abuela, yo debía ser fuerte. Después de lo que parecían eran días de dolor, uno de ellos le saco el corazón a aquella joven, se acercó a mi con el en la mano, me lo enseño y me pregunto "Que es lo que quieres?" Solo le respondí "Soy una víctima más, todos lo somos" Aquel hombre se trago a mordidas el corazón de la joven, y con lo que parecía ser un arma, la apunto en mi cabeza y jalo el gatillo. Desperté, estaba en mi carro, frente a aquel hospital, pensé que todo era un sueño, pero en el asiento del copiloto, estaba lo que parecía ser una lata de aluminio, la abrí y solo veía clavos oxidados ahí. Revise rápidamente las hojas y note que encontré lo que buscaba. De inmediato arranque la hoja y con un encendedor la quemé, hice lo que me decía. Mi búsqueda comenzó, pero falta mucho para que acabe. He sentido que no estoy a salvo, que me iré al infierno por esto, que Ellos me encontrarán. Pero sigo adelante. Llevo 2 objetos, no es nada fácil. Mi cordura poco a poco a ido disminuyendo. No veo la vida como antes, nada tiene sentido. Cuento esto, no con la finalidad de hacerme famoso, de que esto se haga público, aunque es algo que seria bueno. Hago esto para contar mi historia, para si algo me llegara a pasar. Quiero pedirle una disculpa a mi esposa e hijo, ustedes deben saber quien soy yo, les haré llegar una nota explicando todo. Esto es lo que tengo que hacer, perdónenme. Si algo me pasa, Te Amo a ti y a mi hijo, son lo mejor que me ha pasado. Quiero un mundo mejor para ustedes y no dejare que estos objetos de junten. Que le hagan a todos lo que a mi me han echo. Quiero que sirva de advertencia, NO VAYAN EN BUSCA DE ELLOS! no por favor. Muy pocos van en su búsqueda, y muy pocos regresan. Hay quienes siguen a aquellos que ya tienen un objeto, si es que tienes ya uno, te quiero advertir que no te quedes en un solo lugar ni un solo día. Vete, vete lejos de las personas que quieres, no te relaciones. Y ayuden a que nadie más quiera buscar los objetos. No sean "Valientes". Eh encontrado historias de los Holders, pero no son muy confiables, hay guías, pero no les hagas mucho caso. Y no en todos los centros mentales puedes encontrar un objeto, hay uno para cada uno. Según las hojas, solo quedan 384. He notado que algunas veces hay menos, sin que yo las hubiera arrancado. Cuando obtuve estas hojas, hablan 396 y ya solo hay las 384. Hay mas aparte de mi, buscando los objetos. POR FAVOR NO VAYAN TRAS DE LOS OBJETOS. vivan su vida normal, valorenla. Debo parar aquí, me gustaría contarles mas, y contar mas advertencias, pero se me acaba el tiempo. Amor, si lees esto... Perdón por irme, te amo.
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2016.06.30 19:53 Danteestrada Holders

Hola. seré breve en mis intenciones. Redacto mi testimonio aquí por si algo me llegara a pasar. Han escuchado esa vieja historia de "The Holders"? Espero que si, de lo contrario, procederé a redactar un poco acerca de lo que mi abuelo me contó, él me lo dijo antes de morir hace exactamente 7 meses y 5 días. Soy originario de un viejo pueblo en México, no diré la dirección, ni mi nombre por seguridad. Pero si diré -para que no llamen falso a mi testimonio a falta de pruebas- que el pueblo se llama "Santa Anna", sean libres de buscarlo al sur de México. Mi abuelo era un hombre de temperamento fuerte, pero casi no estaba en casa cuando vivía con el y mi abuela. Salia por varios meses y regresaba un par de días. Ya era normal para mi y mi abuela. Pero cuando le preguntaba por qué salia tanto, de niño me contó acerca de una especie de tradición que él seguía, una búsqueda inalcanzable que no solo él, si no varios seguían. Al principio pensé que era una simple historia de niños, yo actualmente tengo 37 años. Pero con lo que diré después, créanme que no es así. La historia que me contó el dice asi: -Tratare de narrarla como él me la narro a mi- <> Fue después de eso que mi abuelo murio. Lo velamos un día después. Es tradición que estemos toda la noche con él, rezando por su alma. Lo que me extraño en ese entonces, es que al velorio asistieron personas que yo no conocía, fue en el pueblo, al aire libre, asistieron familiares, pero había 9 personas hasta donde recuerdo, que jamás había visto, naturalmente vestían de negro, pues era un velorio, al principio no se me hizo raro. Ellos solo estaban en grupo a un lado al final observando el ataúd. Quise acercarme a ellos un par de veces, pero sentí terror recogiendo mis venas, sentí una tensión y un sentimiento de peligro. Al final de la noche ellos se habían ido, ni siquiera vi a donde ni como, Santa Anna es un pueblo pequeño y callado, a lo que voy, es que un carro, una camioneta se hubiera escuchado, pero no. Absolutamente nada, tal vez caminaron, pero es un pueblo apartado. Viví mi vida normalmente, tengo una esposa y un hijo de 9 años, vivo en la ciudad. Trabajaba en una conocida empresa de seguros. Pero a medida que pasaban los días, notaba algo raro, no "presencias", espíritus o cosas paranormales. No, a mi me seguían. Juro que al salir del trabajo, notaba que había gente esperándome al salir del trabajo, al salir de mi casa. Llamé a la policía, pero no pudieron hacer nada. No había pruebas de algo. Todo esto todo sentido semanas después. Esta no es la primera vez que hago un Post acerca de esto, ya antes lo había echo en una pagina, pero días después, me di en la sorpresa de que lo habían borrado, y bloqueado mi cuenta. Dos días después, alguien me contacto a mi correo electrónico: "Yo te creo, soy uno de ellos, estaba ahí esa noche" decía el mensaje. Al principio me asuste, no le creí, pensaba que era un bromista, y le pregunte "¿Como son? ¿Dime por que estaban ahí?" Tenia la esperanza de que efectivamente fuera un bromista, pero no fue así. "Tu abuelo se llamaba ****** Él fue uno de nosotros. Y nos dijo que tú serías el siguiente" Estaba en mi trabajo en ese momento, pero al terminar de leer el mensaje, entre en shock. Me recomendaron ir a casa a descansar. Mis compañeros en el trabajo me preguntaban que me había pasado. Pero estaba helado de miedo. Al llegar a casa, no quise contar esto a mi esposa. Inmediatamente fui a mi computadora y le conteste "¿Quien eres? ¿Quienes son ustedes?" Paso todo ese día y en la mañana siguiente al abrir mi teléfono, me llego un mensaje "Debes ser rápido, Ellos te están buscando" Rápidamente llame a la policía, pero de nuevo nada pudieron Hacer, no habla pruebas claras de algo. Decidí no hacer caso. Pero días después un nuevo mensaje me llego "Ellos saben donde vives, tú esposa se llama ****** Vives en ******. Déjalos y huye lo mas rápido que puedas". En ese momento supe que esto no era una broma. Así que decidí investigar los mi cuenta, que eran los Holders. Y al finalizar mi búsqueda, quede aterrado. Efectivamente era eso que mi abuelo me contaba desde niño, esas historias de terror acerca de centros de salud mental, cosas aterradoras, objetos mágicos. No era una coincidencia. Era real! Fue una dirá decisión, pero era lo mejor, deje una nota en mi casa diciéndoles a mi familia que me iría, que no estaban seguros sí yo estaba ahí. Fui a mi pueblo natal, a la casa de mi abuelo, ahí no había nadie. Mis padres murieron cuando era niño, vivía con mi abuelo y mi abuela. Según mi abuelo, mi padre había muerto en un accidente de carros. Pero una noche que él estaba tomando, me dijo algo acerca de que me había mentido todo este tiempo, decía "A él lo mataron" tenia 21 años en ese entonces, nunca quise hablar de eso de nuevo. Al llegar a la casa de mi abuelo, lo primero que note, es que la habían saqueado, los muebles estaban destrozados, la cama incluso estaba echa pedazos, todo estaba como si fuese un asalto, pero todo lo de valor aun estaba ahí, la televisión, la radio, incluso los sartenes y sillones. Pregunte a algunos vecinos acerca de esto, ellos estaban tan sorprendidos como yo, puesto que no tenían idea de eso. Llamamos a la policía que de inmediato hicieron pruebas de todo, me comunicaron que no habían encontrado huellas de nadie, ni una sola pista, que era como si un tornado pasará y simplemente habla acabado con todo. Fui al Solar, recordaba que de niño, mi abuela me decía que ahí mi abuelo había aterrado sus tesoros. Y en el momento que decidí ir, fue cuando mi búsqueda, sin querer, había empezado. Me tomó cerca de un día entero excavar con pala y pico los 10x15 metros cuadrados del Solar, son casas de pueblo, es normal que sean grandes. Pero lo encontré, era una caja de madera sellada, a pesar de estar bajo tierra, se notaba que era reciente. Al abrirlo, me esperaba joyas, o incluso fotografías antiguas de la familia. Pero no, no fue así. Había algo extraño, eran hojas, eran cerca de mas de 300 hojas, escritas en letra cursiva con una tonta que ya se notaba antigua. Lo empecé a leer, y en la primer página venia escrita una frase con tinta roja "Luego de obtener un objeto, inmediatamente después, rompe la hoja de dicho objeto, desaste de ella, quemala, sí tú no pudiste mantenerlo contigo, no dejes que nadie más se apodere de el" Se me hizo extraño todo esto, pero cada hoja venían con una especie de números, mas tarde me di cuenta que eran coordenadas, e instrucciones. Todas empezaban con el mismo texto "En cualquier ciudad, en cualquier lugar, donde sea que haya una institución mental o un centro de reinserción social donde puedes intentar ir por un Objeto, pero cuidado, una vez que tienes uno de ellos, los demás intentarán ir por ti y matarte para tenerlo" Fue cuando supe que todo tenía sentido. Tenia que seguir con aquello con lo que mi abuelo le hablaba. Recogí esas hojas, tome mi carro y me fui lo mas rápido que pude de ese lugar. Intente dormir en un motel de paso, ya era noche. Pero cuando iba a dormir, al asomarme por la ventana, pude ver a alguien cerca de la carretera, solo estaba ahí, observando, esperando. El miedo me invadió, salí de la habitación, y me largué de ese lugar. Desde entonces no puedo pasar mas de un día en el mismo sitio, debo ir de un lugar a otro sin descanso, o ellos me encontrarán. Claro que fui por un objeto, con la esperanza de que así todo esto termine, seguía las coordenadas que tenia en aquellas hojas, nunca me aparto de ellas. La primera vez que fui por un objeto, fue en el Hospital Estatal Austin ubicado en Texas, según las hojas, aquí podía encontrar un objeto llamado El Holder of Brutality, seguí al pie de la letra cada instrucción que venia en las hojas, ahí advertía que un castigo peor que la muerte vendría de fallar. Entre, creí que el recepcionista me tacharía de loco, pero me observa con detenimiento, y me invito a pasar. A medida que seguía caminando, sentí una presencia de peligro, me sentí en el interior aterrado, pero no podía parar, ya había seguido mi camino. El recepcionista checaba el numero de camilla de todos los pacientes, era una locura, pero pude observar que aquel pasillo era casi infinito. Las hojas me advirtieron que jamás debía tocar nada, no debía hacer preguntas, hablar, no si no se me permitía. Al final llegamos con un hombre, que de la nada grito con todas sus fuerzas "Corre! Sálvate! Están aquí!" derrepente se escuchaba como una guerra, explosiones y balazos, las hojas me advirtieron que no me moviera, que estuviera calmado y con los ojos cerrados, que nada me iba a pasar de tener valor, no sabia que estaba pasando, solo escuchaba gritos de dolor y explosiones sentí terror, pero confíe en que nada malo me pasaría. Cuando eso termino, escuche un llanto y palabras "No, detenganse" abrí los ojos, y casi lloraba de miedo. Habla cuerpos destrozados por donde sea que viera, paredes destrozadas, cuerpos que aun se movían muriendo, pero ningún sonido, mas que el llanto, era de mujer, una joven adolescente, era bella, era muy hermosa, pero de nuevo recuerde que la hojas me advirtieron que no me dejara manipular y que tenia permitido preguntar algo "¿Quienes son peores? ¿Por que lo hacen?" Luego de terminar mi pregunta, 4 personas con aspecto de muertos, llegaron conmigo y sin poder oponer resistencia, me clavaron una estaca de madera en la mano derecha, otra en la izquierda, y dos mas en los pies, el dolor era inenarrable, después me clavaron una estaca en el cuello, pero no moría, sentía ese dolor y la sangre corriendo por mis brazos. Luego, vi como tomaron a aquella bella joven y la violaban, le cortaban sus extremidades, hacían cosas que no quiero recordar. La cara de aquella niña pronto se cambio, pude ver a mi esposa, pude ver a mi hijo, a algunos amigos, lloraba al no poder hacer nada, solo quedarme ahí esperando. Quise rendirme, quise suplicar que me mataran, rogaba por que todo esto acabara, pero no, yo quería un mundo mejor para mi familia, así como mi abuelo me protegió a mi y a mi abuela, yo debía ser fuerte. Después de lo que parecían eran días de dolor, uno de ellos le saco el corazón a aquella joven, se acercó a mi con el en la mano, me lo enseño y me pregunto "Que es lo que quieres?" Solo le respondí "Soy una víctima más, todos lo somos" Aquel hombre se trago a mordidas el corazón de la joven, y con lo que parecía ser un arma, la apunto en mi cabeza y jalo el gatillo. Desperté, estaba en mi carro, frente a aquel hospital, pensé que todo era un sueño, pero en el asiento del copiloto, estaba lo que parecía ser una lata de aluminio, la abrí y solo veía clavos oxidados ahí. Revise rápidamente las hojas y note que encontré lo que buscaba. De inmediato arranque la hoja y con un encendedor la quemé, hice lo que me decía. Mi búsqueda comenzó, pero falta mucho para que acabe. He sentido que no estoy a salvo, que me iré al infierno por esto, que Ellos me encontrarán. Pero sigo adelante. Llevo 2 objetos, no es nada fácil. Mi cordura poco a poco a ido disminuyendo. No veo la vida como antes, nada tiene sentido. Cuento esto, no con la finalidad de hacerme famoso, de que esto se haga público, aunque es algo que seria bueno. Hago esto para contar mi historia, para si algo me llegara a pasar. Quiero pedirle una disculpa a mi esposa e hijo, ustedes deben saber quien soy yo, les haré llegar una nota explicando todo. Esto es lo que tengo que hacer, perdónenme. Si algo me pasa, Te Amo a ti y a mi hijo, son lo mejor que me ha pasado. Quiero un mundo mejor para ustedes y no dejare que estos objetos de junten. Que le hagan a todos lo que a mi me han echo. Quiero que sirva de advertencia, NO VAYAN EN BUSCA DE ELLOS! no por favor. Muy pocos van en su búsqueda, y muy pocos regresan. Hay quienes siguen a aquellos que ya tienen un objeto, si es que tienes ya uno, te quiero advertir que no te quedes en un solo lugar ni un solo día. Vete, vete lejos de las personas que quieres, no te relaciones. Y ayuden a que nadie más quiera buscar los objetos. No sean "Valientes". Eh encontrado historias de los Holders, pero no son muy confiables, hay guías, pero no les hagas mucho caso. Y no en todos los centros mentales puedes encontrar un objeto, hay uno para cada uno. Según las hojas, solo quedan 384. He notado que algunas veces hay menos, sin que yo las hubiera arrancado. Cuando obtuve estas hojas, hablan 396 y ya solo hay las 384. Hay mas aparte de mi, buscando los objetos. POR FAVOR NO VAYAN TRAS DE LOS OBJETOS. vivan su vida normal, valorenla. Debo parar aquí, me gustaría contarles mas, y contar mas advertencias, pero se me acaba el tiempo. Adiós Amor, si lees esto... Perdón por irme, te amo.
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