La consolidación de la deuda una buena idea

Breve historia de las Finanzas Descentralizadas (Defi)

2020.08.24 17:38 EmetEnjoy Breve historia de las Finanzas Descentralizadas (Defi)

Breve historia de las Finanzas Descentralizadas (Defi)
Finanzas descentralizadas (DeFi): Futuro y evolución
De nuevo están al alza, esta vez por cuenta de blockchain y las criptomonedas, el crecimiento de modelos de finanzas descentralizadas viene en aumento debido a las garantías que puede ofrecer. Para poder entender un posible futuro, no solo se debe revisar las cifras actuales, debemos revisar su historia en el pasado, especialmente la de Wall Street. En Emet realizamos un análisis para que puedas revisar de qué se trata y cómo funciona este modelo económico.

https://preview.redd.it/2pca1v400zi51.png?width=987&format=png&auto=webp&s=4254afdb35a8098141b9b407a35a0fe525691ad4
Agosto 24.- Para predecir el futuro de las finanzas descentralizadas (DeFi), el nuevo campo en el que los protocolos de gobernanza económica descentralizados, establecen y ejecutan los términos para prestar, pedir prestado y emitir monedas estables, se debe mirar hacia el pasado.
Específicamente, revisar el pasado de Wall Street.
Breve historia de las Finanzas Descentralizadas (Defi)
Empecemos por decir que las DeFi no son una novedad: Se extiende en un ciclo de cuatro décadas de ingeniería financiera cada vez más sofisticada, que pasa desde la financiación de bonos basura hasta obligaciones de deuda garantizadas y operaciones algorítmicas.
Estas olas de evolución tecnológica han generado ganancias espectaculares para algunos, pérdidas gigantescas para otros y cambios duraderos en Wall Street, aunque al mismo tiempo han fortalecido el dominio de nuestra economía por parte de sus grandes instituciones financieras.
Ahora bien, las DeFi actuales enfrentarán el mismo patrón que en el pasado: Desarrollo de ingeniería, exageración, especulación, quiebra y consolidación. Sin embargo, también tendrá un impacto duradero, de formas que no conocemos en la actualidad.
Al observar cuatro oleadas de ingeniería financiera pasadas en los mercados tradicionales, vale la pena señalar que no necesariamente involucraron tecnología digital.
Los períodos de cambio tienen que ver tanto con las nuevas ideas en las estructuras legales y la gestión de riesgos como con el software que a menudo las habilita.
Esa historia también muestra cómo el entusiasmo por la innovación a menudo alimenta un defecto fatal en la mentalidad de los inversores: la idea de que el nuevo sistema ha eliminado o reducido significativamente el riesgo, el máximo moderador del exceso del mercado.
Esa creencia errónea alimenta las burbujas, cuyo efecto a menudo se siente en segmentos inesperados del mercado. Sin embargo, a pesar de ese fracaso, la innovación a menudo sigue ofreciendo un valor duradero más allá de la burbuja.
Veamos algunos momentos pasados:
Década de 1980: bonos basura y adquisiciones apalancadas
En los años ochenta, los gerentes corporativos y las firmas de capital privado conspiraron para obtener ganancias rápidas con las LBO (Leveraged Buyout o compras apalancadas).
Estas adquisiciones fueron financiadas por la nueva estrategia de emitir bonos de alto rendimiento (conocidos como bonos basura) que estaban respaldados por los activos de las empresas objetivo, antes de que esos activos fueran adquiridos.
Al evitar la necesidad de intermediación, la ola de innovación DeFi se encontraba, fuera del sistema bancario tradicional. Es una separación que debería permitir a los pioneros de DeFi experimentar sin un riesgo grave para la población en general, lo que permitirá un aprendizaje enriquecedor en el mundo real.
Independientemente de cuánto dinero ganen o pierdan los inversionistas, este proceso iterativo, con suerte, generará más cambios estructurales que la ingeniería financiera anterior.
Definitivamente, DeFi no nos liberará de la volatilidad. Pero podría liberarnos de la versión de volatilidad de Wall Street, en la que intermediarios bancarios, respaldados por privilegios regulatorios, cooptan perpetuamente las tecnologías para consolidar su dominio absoluto sobre nuestra economía.
Tanto los bonos basura como los LBO siguen siendo elementos del modelo financiero estadounidense.
Década de 1990: gestión de capital a largo plazo
El fondo de cobertura Long-Term Capital Management (Long-Term Capital Management) creció exponencialmente a mediados de los noventa, impulsado por una innovadora estrategia de convergencia y arbitraje.
Con un sistema basado en el modelo de precios de opciones de Black-Scholes (dos de los tres creadores ganadores del Premio Nobel de ese modelo eran fundadores de LTCM), los fondos comenzaron a analizar datos pasados ​​y presentes para determinar cuándo los precios de los valores que representan el mismo riesgo legal subyacente divergían de su significado histórico.
Comprar uno y vender al descubierto el otro, en teoría, generaría una ganancia de convergencia una vez que los mercados volvieran a la media.
Esto funcionó muy bien durante un tiempo, ya que LTCM realizó apuestas similares en todo el mercado con numerosas contrapartes. Pero cuando la crisis de la deuda rusa de 1998 desató un pánico global y los inversores abandonaron todos los activos más líquidos del mundo, en lugar de converger, las apuestas de LTCM divergieron, y al mismo tiempo.
La pérdida agregada fue tan grande y sus obligaciones de contraparte tan amplias que la Reserva Federal diseñó un rescate para evitar que los mercados se paralizaran.
Los nuevos propietarios del fondo lo liquidaron. Pero las estrategias de arbitraje y análisis similares a LTCM están posiblemente aún más extendidas ahora en la era del comercio algorítmico.
Década de 2000: CDO, CDS y la burbuja inmobiliaria
La madre de todas las crisis financieras a menudo se culpa a los compradores de vivienda que solicitaron préstamos más allá de sus posibilidades de pago.
Pero ese fue solo el elemento de front-office (visible) de una máquina de back-office (invisible) que impulsó el hambre de los bancos por préstamos hipotecarios que agruparían en nuevos instrumentos de deuda complejos conocidos como obligaciones de deuda colateralizadas (CDO).
Junto con los “credit default swaps”, una innovación legal que permite a los tenedores de bonos comprar una promesa de un tercero para pagarles si un prestamista incumple sus bonos, los CDO alimentaron la idea errónea de que los préstamos de alto riesgo podrían transformarse en deuda con calificación AAA.
El mito de que el fantasma del riesgo había sido asesinado fue increíblemente destructivo porque alimentó una burbuja cuyo estallido precipitó la peor crisis financiera desde la Gran Depresión, la ocurrida en el 2008.
Una década después, los CDO están de regreso. Solo que ahora se describen como CLO, para obligaciones de préstamos con garantía, y se aplican a préstamos corporativos, no a préstamos hipotecarios.
En una economía que se está viendo paralizada por el COVID-19, este modelo tiene de nuevo a mucha gente preocupada.
2010: la caída repentina
Esa década también vio el aumento de los cuantos individuos Armados con nuevas líneas de baja latencia y alta velocidad para sus proyectos financieros. Estos genios matemáticos programaron computadoras para mover el dinero de los fondos de cobertura dentro y fuera de las posiciones en milisegundos para capitalizar las discrepancias de precios anómalas que los ojos y las manos de los humanos nunca podrían seguir.
A algunos les preocupaba una ventaja competitiva injusta, pero los mercados en general dieron la bienvenida a estas máquinas automáticas de compra y venta por la liquidez que proporcionaban.
Que a su vez llenaron un vacío dejado por los banqueros de Wall Street, que se habían vuelto menos dispuestos a actuar como creadores de mercado en las secuelas más reguladas de la crisis financiera.
Luego, a las 2:32 p.m. ET el 6 de mayo de 2010, sucedió algo sin precedentes. Sin ninguna razón aparente de inmediato, el Dow Jones Industrial Average cayó un 9% durante un período de 15 minutos, solo para recuperar casi todas esas pérdidas antes de las 3:07 p.m.
Cinco años después, se presentaron cargos contra Navinder Singh Sarao, un comerciante financiero británico acusado de utilizar algoritmos de suplantación de identidad para engañar a las máquinas comerciales para que ejecutaran la venta masiva.
Lecciones para tomar en cuenta de la historia del DeFi
Los paralelos con DeFi deberían ser claros:
Al igual que en los períodos anteriores en los que la innovación resultó ser abrumadoramente atractiva, los desarrolladores seguirán sintiéndose atraídos por este floreciente movimiento de innovación financiera.
Así como los genios de las matemáticas rechazaron los trabajos de ingeniería civil en la década de 2000 para obtener salarios de siete cifras en los fondos de cobertura, graduados similares en MIT, Stanford y otros lugares se sienten atraídos por el espacio criptográfico ahora y las nuevas DeFi acelerarán ese proceso.
Las pérdidas también vendrán. Pero, afortunadamente, el impacto se limitará al número todavía relativamente pequeño de involucrados en esta forma particular de especulación en las bolsas.
Faswet un panorama fuera de la especulación bursátil
La buena noticia de todo esto es que el tamaño relativamente pequeño dentro del mundo de las bolsas permite que DeFi continúe fomentando experimentos del mundo real con un riesgo mínimo para la sociedad en general.
¿Esto qué quiere decir?
Que se mantendrá vivo el sueño de un sistema financiero que no esté controlado por intermediarios únicamente y permite que se den ecosistemas como el que Emet presenta a sus usuarios por medio de plataformas como Faswet.
Con Faswet, cualquier persona puede disfrutar el fruto de lo que décadas y descalabros han permitido desarrollar: una economía donde somos dueños de nuestros propios recursos y podemos moverlos como necesitemos.
Entra el mundo de las finanzas descentralizadas con Faswet: https://faswet.com/es
submitted by EmetEnjoy to CriptomonedasEmet [link] [comments]


2020.08.24 17:37 EmetEnjoy Finanzas descentralizadas (DeFi): Futuro y evolución

De nuevo están al alza, esta vez por cuenta de blockchain y las criptomonedas, el crecimiento de modelos de finanzas descentralizadas viene en aumento debido a las garantías que puede ofrecer. Para poder entender un posible futuro, no solo se debe revisar las cifras actuales, debemos revisar su historia en el pasado, especialmente la de Wall Street. En Emet realizamos un análisis para que puedas revisar de qué se trata y cómo funciona este modelo económico.

https://preview.redd.it/5h960fwrzyi51.png?width=987&format=png&auto=webp&s=c2be8738e1158868a16ed521173307bdae6e7a62
Agosto 24.- Para predecir el futuro de las finanzas descentralizadas (DeFi), el nuevo campo en el que los protocolos de gobernanza económica descentralizados, establecen y ejecutan los términos para prestar, pedir prestado y emitir monedas estables, se debe mirar hacia el pasado.
Específicamente, revisar el pasado de Wall Street.
Breve historia de las Finanzas Descentralizadas (Defi)
Empecemos por decir que las DeFi no son una novedad: Se extiende en un ciclo de cuatro décadas de ingeniería financiera cada vez más sofisticada, que pasa desde la financiación de bonos basura hasta obligaciones de deuda garantizadas y operaciones algorítmicas.
Estas olas de evolución tecnológica han generado ganancias espectaculares para algunos, pérdidas gigantescas para otros y cambios duraderos en Wall Street, aunque al mismo tiempo han fortalecido el dominio de nuestra economía por parte de sus grandes instituciones financieras.
Ahora bien, las DeFi actuales enfrentarán el mismo patrón que en el pasado: Desarrollo de ingeniería, exageración, especulación, quiebra y consolidación. Sin embargo, también tendrá un impacto duradero, de formas que no conocemos en la actualidad.
Al observar cuatro oleadas de ingeniería financiera pasadas en los mercados tradicionales, vale la pena señalar que no necesariamente involucraron tecnología digital.
Los períodos de cambio tienen que ver tanto con las nuevas ideas en las estructuras legales y la gestión de riesgos como con el software que a menudo las habilita.
Esa historia también muestra cómo el entusiasmo por la innovación a menudo alimenta un defecto fatal en la mentalidad de los inversores: la idea de que el nuevo sistema ha eliminado o reducido significativamente el riesgo, el máximo moderador del exceso del mercado.
Esa creencia errónea alimenta las burbujas, cuyo efecto a menudo se siente en segmentos inesperados del mercado. Sin embargo, a pesar de ese fracaso, la innovación a menudo sigue ofreciendo un valor duradero más allá de la burbuja.
Veamos algunos momentos pasados:
Década de 1980: bonos basura y adquisiciones apalancadas
En los años ochenta, los gerentes corporativos y las firmas de capital privado conspiraron para obtener ganancias rápidas con las LBO (Leveraged Buyout o compras apalancadas).
Estas adquisiciones fueron financiadas por la nueva estrategia de emitir bonos de alto rendimiento (conocidos como bonos basura) que estaban respaldados por los activos de las empresas objetivo, antes de que esos activos fueran adquiridos.
Al evitar la necesidad de intermediación, la ola de innovación DeFi se encontraba, fuera del sistema bancario tradicional. Es una separación que debería permitir a los pioneros de DeFi experimentar sin un riesgo grave para la población en general, lo que permitirá un aprendizaje enriquecedor en el mundo real.
Independientemente de cuánto dinero ganen o pierdan los inversionistas, este proceso iterativo, con suerte, generará más cambios estructurales que la ingeniería financiera anterior.
Definitivamente, DeFi no nos liberará de la volatilidad. Pero podría liberarnos de la versión de volatilidad de Wall Street, en la que intermediarios bancarios, respaldados por privilegios regulatorios, cooptan perpetuamente las tecnologías para consolidar su dominio absoluto sobre nuestra economía.
Tanto los bonos basura como los LBO siguen siendo elementos del modelo financiero estadounidense.
Década de 1990: gestión de capital a largo plazo
El fondo de cobertura Long-Term Capital Management (Long-Term Capital Management) creció exponencialmente a mediados de los noventa, impulsado por una innovadora estrategia de convergencia y arbitraje.
Con un sistema basado en el modelo de precios de opciones de Black-Scholes (dos de los tres creadores ganadores del Premio Nobel de ese modelo eran fundadores de LTCM), los fondos comenzaron a analizar datos pasados ​​y presentes para determinar cuándo los precios de los valores que representan el mismo riesgo legal subyacente divergían de su significado histórico.
Comprar uno y vender al descubierto el otro, en teoría, generaría una ganancia de convergencia una vez que los mercados volvieran a la media.
Esto funcionó muy bien durante un tiempo, ya que LTCM realizó apuestas similares en todo el mercado con numerosas contrapartes. Pero cuando la crisis de la deuda rusa de 1998 desató un pánico global y los inversores abandonaron todos los activos más líquidos del mundo, en lugar de converger, las apuestas de LTCM divergieron, y al mismo tiempo.
La pérdida agregada fue tan grande y sus obligaciones de contraparte tan amplias que la Reserva Federal diseñó un rescate para evitar que los mercados se paralizaran.
Los nuevos propietarios del fondo lo liquidaron. Pero las estrategias de arbitraje y análisis similares a LTCM están posiblemente aún más extendidas ahora en la era del comercio algorítmico.
Década de 2000: CDO, CDS y la burbuja inmobiliaria
La madre de todas las crisis financieras a menudo se culpa a los compradores de vivienda que solicitaron préstamos más allá de sus posibilidades de pago.
Pero ese fue solo el elemento de front-office (visible) de una máquina de back-office (invisible) que impulsó el hambre de los bancos por préstamos hipotecarios que agruparían en nuevos instrumentos de deuda complejos conocidos como obligaciones de deuda colateralizadas (CDO).
Junto con los “credit default swaps”, una innovación legal que permite a los tenedores de bonos comprar una promesa de un tercero para pagarles si un prestamista incumple sus bonos, los CDO alimentaron la idea errónea de que los préstamos de alto riesgo podrían transformarse en deuda con calificación AAA.
El mito de que el fantasma del riesgo había sido asesinado fue increíblemente destructivo porque alimentó una burbuja cuyo estallido precipitó la peor crisis financiera desde la Gran Depresión, la ocurrida en el 2008.
Una década después, los CDO están de regreso. Solo que ahora se describen como CLO, para obligaciones de préstamos con garantía, y se aplican a préstamos corporativos, no a préstamos hipotecarios.
En una economía que se está viendo paralizada por el COVID-19, este modelo tiene de nuevo a mucha gente preocupada.
2010: la caída repentina
Esa década también vio el aumento de los cuantos individuos Armados con nuevas líneas de baja latencia y alta velocidad para sus proyectos financieros. Estos genios matemáticos programaron computadoras para mover el dinero de los fondos de cobertura dentro y fuera de las posiciones en milisegundos para capitalizar las discrepancias de precios anómalas que los ojos y las manos de los humanos nunca podrían seguir.
A algunos les preocupaba una ventaja competitiva injusta, pero los mercados en general dieron la bienvenida a estas máquinas automáticas de compra y venta por la liquidez que proporcionaban.
Que a su vez llenaron un vacío dejado por los banqueros de Wall Street, que se habían vuelto menos dispuestos a actuar como creadores de mercado en las secuelas más reguladas de la crisis financiera.
Luego, a las 2:32 p.m. ET el 6 de mayo de 2010, sucedió algo sin precedentes. Sin ninguna razón aparente de inmediato, el Dow Jones Industrial Average cayó un 9% durante un período de 15 minutos, solo para recuperar casi todas esas pérdidas antes de las 3:07 p.m.
Cinco años después, se presentaron cargos contra Navinder Singh Sarao, un comerciante financiero británico acusado de utilizar algoritmos de suplantación de identidad para engañar a las máquinas comerciales para que ejecutaran la venta masiva.
Lecciones para tomar en cuenta de la historia del DeFi
Los paralelos con DeFi deberían ser claros:
Al igual que en los períodos anteriores en los que la innovación resultó ser abrumadoramente atractiva, los desarrolladores seguirán sintiéndose atraídos por este floreciente movimiento de innovación financiera.
Así como los genios de las matemáticas rechazaron los trabajos de ingeniería civil en la década de 2000 para obtener salarios de siete cifras en los fondos de cobertura, graduados similares en MIT, Stanford y otros lugares se sienten atraídos por el espacio criptográfico ahora y las nuevas DeFi acelerarán ese proceso.
Las pérdidas también vendrán. Pero, afortunadamente, el impacto se limitará al número todavía relativamente pequeño de involucrados en esta forma particular de especulación en las bolsas.
Faswet un panorama fuera de la especulación bursátil
La buena noticia de todo esto es que el tamaño relativamente pequeño dentro del mundo de las bolsas permite que DeFi continúe fomentando experimentos del mundo real con un riesgo mínimo para la sociedad en general.
¿Esto qué quiere decir?
Que se mantendrá vivo el sueño de un sistema financiero que no esté controlado por intermediarios únicamente y permite que se den ecosistemas como el que Emet presenta a sus usuarios por medio de plataformas como Faswet.
Con Faswet, cualquier persona puede disfrutar el fruto de lo que décadas y descalabros han permitido desarrollar: una economía donde somos dueños de nuestros propios recursos y podemos moverlos como necesitemos.
Entra el mundo de las finanzas descentralizadas con Faswet: https://faswet.com/es
submitted by EmetEnjoy to espanol [link] [comments]


2016.11.28 13:48 Fisco2015 " ALUCINANTE " . HE TENIDO LA PACIENCIA DE REVISAR LO QUE SE LLAMA "ESTATUTOS DEL PARTIDO SOCIALISTA O..... ESP...." Y EN NINGÚN LADO APARECE LA FIGURA DE " LA GESTORA ".

http://www.huffingtonpost.es/2016/11/28/ugt-ccoo-psoe_n_13278496.html?utm_hp_ref=spain
UGT y CCOO recaban el apoyo del PSOE para las movilizaciones de diciembre
Se calienta la Navidad. Los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Pepe Álvarez, respectivamente, han recabado el apoyo del PSOE al proceso de movilizaciones que anunciaron el viernes por las restricciones impuestas por el Gobierno al diálogo social después de reunirse hoy con el presidente de la comisión gestora del PSOE, Javier Fernández.
"El PSOE está dispuesto a dar respaldo político y parlamentario a la agenda social que nos han planteado los sindicatos (...) Nos hemos comprometido a apoyar esta movilización, pero no hemos decidido cuál será la delegación que acudirá", ha dicho el propio Fernández al término de este encuentro.
En rueda de prensa en Ferraz, los dirigentes sindicales han señalado que ha sido una reunión muy positiva, en la que han constatado la "amplia coincidencia" que existe entre las propuestas socialistas y sus reivindicaciones.
GRAN MANIFESTACIÓN EN MADRID EL 18
Los líderes sindicales han justificado la convocatoria de movilizaciones (concentraciones el próximo 15 de diciembre ante delegaciones de Gobierno y una gran manifestación en Madrid tres días más tarde) en el hecho de que salieron de su reunión con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con muchas incógnitas y límites al diálogo social.
"Salimos de la reunión (con Rajoy), analizamos lo que había dado de sí y comprobamos que había demasiadas restricciones para que al menos una parte sustancial de lo que planteamos se abra paso en primera instancia", ha explicado Toxo.
Los líderes sindicales han dejado claro que, pese a la convocatoria de protestas en la calle, su disposición a negociar "sigue intacta". "Pero es imprescindible que esto se combine con la movilización para mover la voluntad, hoy limitada, del Gobierno", ha precisado Toxo.
Álvarez, por su parte, ha insistido en que los sindicatos quieren que ésta sea una legislatura para recuperar derechos y no para frenar nuevas agresiones. Entre sus reivindicaciones figuran la derogación de las reformas laborales de 2010 (PSOE) y 2012 (PP) y la reforma de pensiones de 2013 (PP).
reunión
BUENA SINTONÍA CON FERNÁNDEZ
"Esta legislatura para nosotros empieza con ideas de cambio y de retorno de derechos, no es una legislatura que empecemos pensando en impedir nuevas agresiones, sino que queremos que se retornen derechos porque la situación económica del país es sustancialmente mejor y hay que repartir la riqueza generada en nuestro país en los últimos años", ha apuntado Álvarez, que ha añadido que los sindicatos utilizarán todos los instrumentos que tienen en su mano para conseguir sus objetivos.
Los dirigentes de CC.OO. y UGT han puesto de manifiesto las coincidencias que tienen con el PSOE en diversas materias, como la necesidad de subir el salario mínimo y las pensiones o dar prevalencia al convenio sectorial por encima del de la empresa. En todo caso, Toxo ha dejado claro que el sistema público de pensiones es perfectamente sostenible y que lo que está en riesgo es la calidad de las pensiones.
Los líderes sindicales han asegurado que han encontrado en Fernández la misma disposición que encontraron en el exsecretario general del PSOE Pedro Sánchez. "Hemos hablado con tanta claridad como lo hicimos con dirigentes anteriores. Hay una confluencia importante como la hubo con Pedro Sánchez y espero que pueda seguir en el futuro", ha apuntado Toxo.
EL PSOE SE ABRE AL TECHO DE GASTO, NO A LOS PRESUPUESTOS
En la rueda de prensa, Fernández también se ha pronunciado sobre la negociación de los presupuestos. No ha descartado que su partido pueda facilitar la aprobación del techo de gasto, al tiempo que ha insistido en que es "remota" la posibilidad de dar una abstención posterior a las cuentas estatales de 2017.
Fernández ha señalado que el Gobierno aún tiene que dar a conocer la cifra del techo de gasto no financiero y que el PSOE "querría que fuera otro" al que "probablemente" vaya a plantear.
Sin embargo, ha recordado que lo que se someterá a votación en las Cortes en relación con el techo de gasto va a ser "el límite de estabilidad y de deuda", lo que afecta también a las comunidades autónomas.
"Siempre hemos sido partidarios de que se produzca la consolidación fiscal con los mayores márgenes posibles conseguidos en relación con Bruselas", ha explicado Fernández.
En lo que sí ha sido claro Fernández es que son "remotas" las posibilidades de que el PSOE se abstenga en los presupuestos de 2017, lo que facilitaría su aprobación."
Quizás lo más preocupante es que esta se considere como representativa de un partido que conforme el tiempo pasa, más "EVANESCENTE". Ahora hasta se permiten el lujo de decir que " El PSOE está dispuesto a dar respaldo político y parlamentario a la agenda social que nos han planteado los sindicatos (...) Nos hemos comprometido a apoyar esta movilización, pero no hemos decidido cuál será la delegación que acudirá".
Me gusta recalcar la última frase como la " ESPERPENTICA EXISTENCIA " de una gestora (para mi gestoría que gestiona la desaparición de un partido), que no se sabe muy bien quién la ha elegido.
Valle Inclan creó este género literario que define muy bien esta situación. Yo para que no busquéis os doy la definición de esperpento.
" Género literario que se caracteriza por la presentación de una realidad deformada y grotesca y la degradación de los valores consagrados a una situación ridícula."
Pues eso.... Ahhhhh y lo de Javier Fernández no tiene un pase.
submitted by Fisco2015 to podemos [link] [comments]


2016.05.24 03:40 ShaunaDorothy Amenaza de represión masiva ante repudio a dudosa victoria electoral del PAN - Los ataques del PAN contra los obreros y oprimidos y la lucha por la revolución socialista ¡Romper con AMLO y el PRD burgués! ¡Forjar un partido obrero revolucionario internacionalista! (2 - 2) (Septiembre de 2006)

https://archive.is/yuzVP
La revolución permanente: Una perspectiva para la emancipación de explotados y oprimidos
Los sentidos anhelos democráticos de las masas, como la emancipación nacional y la democracia política, no pueden ser satisfechos bajo el capitalismo. No existe, en la era de la decadencia imperialista, ninguna ala “progresista” de la burguesía, capaz siquiera de romper con los imperialistas. Los marxistas revolucionarios, basados en la perspectiva trotskista de la revolución permanente, no tenemos un programa democrático distinto de uno socialista. En la lucha por demandas democráticas, oponemos el proletariado a la burguesía por el simple hecho de que estas demandas sólo son realizables bajo la dictadura del proletariado y, de hecho, son aquéllas una fuerza motriz para la revolución socialista.
En efecto, sólo la revolución socialista, es decir, la toma del poder por la clase obrera dirigida por el partido obrero revolucionario, arrastrando tras de sí a las masas campesinas y pequeñoburguesas urbanas depauperadas, puede conseguir la genuina emancipación nacional mediante la expropiación de la burguesía nacional, el repudio de la deuda externa y la extensión de la revolución internacionalmente, en particular y obviamente al coloso imperialista estadounidense. De igual forma, la revolución socialista remplazaría la democracia burguesa, que en realidad no es sino una burla y una trampa para los obreros y los pobres, con la genuina democracia para los explotados y los oprimidos, donde los obreros y los campesinos pobres dirigirían los destinos del país a través de los soviets o consejos. La dictadura del proletariado apoyada por el campesinado significa pues la abolición de la propiedad privada, la colectivización y centralización de la economía entera, planificándola para satisfacer las necesidades de la población, bajo la hegemonía política de la clase obrera, y la formación de un estado obrero, es decir, en palabras de Engels, destacamentos especiales de hombres armados para defender este nuevo modo de producción contra la burguesía. La dictadura del proletariado sentaría las bases para el socialismo —que se basa en la abundancia generalizada— y para la emancipación de todos los oprimidos: las mujeres, los campesinos pobres, los homosexuales, los indígenas. Lenin explicó en 1916 (“Respuesta a P. Kíevski”):
“El socialismo conduce a la extinción de todo estado, por consiguiente, también de toda democracia; pero el socialismo puede realizarse solamente a través de la dictadura del proletariado, que combina la violencia contra la burguesía, es decir, contra la minoría de la población, con un desarrollo total de la democracia, es decir, la participación, verdaderamente igualitaria y verdaderamente universal de toda la masa de la población, en todos los asuntos del estado y en todos los complejos problemas referentes a la liquidación del capitalismo.”
¿Por qué es necesaria la hegemonía de la clase obrera? Es cierto que todos los pobres luchan, en uno u otro momento, contra depredaciones particulares ocasionadas por el capitalismo. Pero los campesinos, por ejemplo, luchan por tierra, por vender sus productos al mayor precio posible con el menor costo de producción, etc. En los excepcionales casos en que triunfan, se convierten en pequeños productores que explotan mano de obra. Su interés objetivo está pues en la propiedad privada de la tierra. Aisladas de la clase obrera, sus luchas, por más justas que puedan ser, no irán más allá de los marcos del capitalismo. En cambio, la clase obrera no lucha por conseguirle mercados al patrón, ni por su operación más “rentable”. Lucha colectivamente contra los patrones por mejores salarios, prestaciones y condiciones de trabajo. Los obreros no tienen más que su propia fuerza de trabajo para subsistir, y producen la riqueza de la sociedad colectivamente. Por ello, no tienen como clase ningún interés objetivo en el mantenimiento de la propiedad privada, y su posición estratégica en la industria moderna les da el inmenso poder social de paralizar la economía entera. Además, la clase obrera comparte intereses al nivel mundial. Así, la clase obrera es la única con el interés objetivo de destruir el capitalismo a través de las fronteras nacionales, y su emancipación de las cadenas del capitalismo lleva la semilla de la emancipación de la humanidad entera.
Ahora bien, la lucha económica de la clase obrera, por sí misma, tampoco va más allá de los marcos del capitalismo, sino que se limita a luchas contra patrones individuales para renegociar los términos de la explotación capitalista. Por ello, la conciencia sindical sigue siendo conciencia burguesa. Es necesario introducir la conciencia revolucionaria en la clase obrera: el entendimiento de su propia misión histórica de emancipación universal, y para ello se necesita un partido leninista-trotskista que, armado con la experiencia histórica de la lucha de clases, combata toda influencia ideológica de la burguesía en el proletariado y dirija a las masas en el derrocamiento del estado capitalista.
Para los revolucionarios mexicanos es de extrema importancia combatir la ideología del nacionalismo burgués: el mito de la “unidad” entre explotados y explotadores conacionales y la consecuente aberración chovinista a los extranjeros, como si más allá del Río Bravo no existieran las clases sociales. El futuro de un México obrero dependería, en un sentido muy inmediato, del apoyo de nuestros hermanos de clase estadounidenses, en especial de las doblemente oprimidas masas negras. El internacionalismo proletario no es una vacua declaración de buenas intenciones, sino un reflejo de la realidad económica del imperialismo y una necesidad política para el proletariado. Es fundamental combatir el chovinismo racista que impulsan los gobernantes capitalistas en México tanto como en EE.UU. para mantener enfrentados a los negros con los millones de inmigrantes latinoamericanos, que constituyen un puente humano clave para el proletariado. De ahí la importancia de nuestra campaña por la libertad de Mumia Abu-Jamal, ese activista estadounidense por los derechos de los negros, conocido como “la voz de los sin voz”, sentenciado a muerte en un proceso totalmente amañado y racista. Ésta, entre otras muchas causas, además de su justeza intrínseca, proporciona un vehículo concreto para combatir el chovinismo y estrechar los vínculos entre los obreros del mundo.
Los bolcheviques mostraron el camino
La Revolución de Octubre de 1917 —que confirmó plenamente la revolución permanente de Trotsky— es la experiencia fundamental para los revolucionarios. A principios del siglo XX había una discusión clave para comprender qué tipo de revolución sería la rusa. Las diferencias entre los distintos grupos llevarían al cabo del tiempo a que se enfrentaran, literalmente en las barricadas de la revolución, bolcheviques y mencheviques, mientras que Trotsky se unió a los primeros.
Los mencheviques contraponían las tareas democráticas de la venidera revolución en el atrasado imperio zarista con la revolución socialista en un esquema que se conoce como la “revolución por etapas”. En otras palabras, sostenían que la revolución debería conducir a la burguesía al poder y habría que esperar el pleno desarrollo del capitalismo para entonces hablar de revolución socialista, en algún futuro indeterminado; así, explícitamente subordinaban el proletariado a la burguesía liberal. Los bolcheviques de Lenin descartaban cualquier capacidad revolucionaria de la mezquina burguesía rusa y asignaban el papel dirigente al campesinado y el proletariado a través de una fórmula algebraica, la “dictadura democrática del proletariado y el campesinado”, que no preveía aún la relación entre estas dos clases, es decir, no afirmaba de antemano cuál de las dos sería hegemónica. Desde 1905, con base en la experiencia de esa primera Revolución Rusa, Trotsky señaló que toda la historia del desarrollo capitalista mostraba que el campesinado era incapaz de desempeñar un papel revolucionario independiente. Observó que, en las condiciones de la Rusia del siglo XX, sólo el proletariado podía desempeñar ese papel revolucionario dirigente. Que la revolución tendría fines democrático-burgueses nadie cuestionaba, pero la clase obrera no podría detenerse ante las tareas puramente democráticas, sino que tendría que pasar inmediatamente a las socialistas —esencialmente, la abolición de la propiedad privada y la planificación económica—, adquiriendo así la revolución su carácter “permanente”.
Esto fue exactamente lo que sucedió en 1917. Pero, por supuesto, no sucedió mecánicamente. Fue necesaria una lucha continua por parte del Partido Bolchevique en los soviets y, de hecho, incluso dentro del partido mismo, especialmente por parte de Lenin y de Trotsky, para resistir la presión de las capas más atrasadas del proletariado hacia la adaptación a la “democracia” burguesa y, finalmente, para movilizar a la clase obrera hacia el derrocamiento revolucionario del orden burgués. La Revolución de Febrero de 1917, llevada a cabo totalmente por la clase obrera, condujo a la abdicación del zar y a la formación de una república burguesa, comandada por el Gobierno Provisional, que cambió varias veces de dirigentes en el curso de apenas unos meses. La oposición tajante de Lenin al gobierno burgués, en contraste con el conciliacionismo de los mencheviques y populistas socialrevolucionarios (un partido basado en el campesinado), pavimentó el camino para la toma del poder.
Al principio, la dirigencia bolchevique en Rusia (Lenin estaba aún en el exilio) se adaptó al gobierno burgués, especialmente Stalin, quien sostenía en marzo de 1917:
“Es menester sostener la acción del Gobierno provisional, mientras éste dé satisfacción a las reivindicaciones de la clase obrera y de los campesinos revolucionarios en la revolución en curso.”
Este “apoyo crítico” a un gobierno burgués es esencialmente por lo que propugnan hoy quienes siguen al PRD “desde la izquierda”.
Al regresar a Rusia, Lenin llevó a cabo una lucha tajante dentro del Partido Bolchevique para cambiar radicalmente su orientación. Lenin explicó en sus “Tesis de Abril” de 1917:
“Ningún apoyo al Gobierno Provisional; explicar la completa falsedad de todas sus promesas, sobre todo de la renuncia a las anexiones [territoriales a raíz de la Primera Guerra Mundial interimperialista]. Desenmascarar a este gobierno, que es un gobierno de capitalistas, en vez de propugnar la inadmisible e ilusoria ‘exigencia’ de que deje de ser imperialista...
“No una república parlamentaria...sino una república de los Soviets de diputados obreros, braceros y campesinos en todo el país, de abajo arriba.”
Aunque el Partido Bolchevique nunca adoptó formalmente la teoría de la revolución permanente, la perspectiva de Lenin, abandonando su vieja consigna de la “dictadura democrática de obreros y campesinos”, confluía exactamente con la de Trotsky.
Movilizando al campesinado pobre, que representaba un 80 por ciento de la población, tras el proletariado industrial, la Revolución de Octubre de 1917 abolió la propiedad privada, es decir, colectivizó la economía, centralizándola y planificándola bajo la democracia obrera, para avocarla a la satisfacción de las necesidades de la población. Estableció también el monopolio estatal del comercio exterior, para contrarrestar la rapiña económica de las potencias imperialistas. Sobre esta base proletaria, resolvió las cuestiones democráticas que ningún gobierno burgués hubiera podido resolver. El joven régimen soviético otorgó plenos derechos a las mujeres —incluido el aborto libre y gratuito—, abolió la propiedad privada sobre la tierra, desconoció la inmensa deuda externa zarista, otorgó plenos derechos a los homosexuales, etc. En breve, sentó las bases para la transformación de Rusia de un país atrasadísimo, baluarte histórico de la reacción, en una potencia económica, científica y militar y en un modelo a seguir para los explotados y oprimidos del mundo.
Los bolcheviques sabían que su revolución sólo podía sobrevivir con la ayuda del proletariado de Europa occidental, y veían la Revolución Rusa como un preludio de la revolución proletaria en Occidente. En 1919 lograron dar realidad organizativa a su lucha constante por el forjamiento de un partido mundial para la revolución socialista mediante la fundación de la Internacional Comunista o III Internacional. Pero la Revolución Rusa se vio aislada debido a la derrota de revoluciones en Europa occidental ante el sabotaje de la socialdemocracia y la inexperiencia de los jóvenes partidos comunistas. Además, la economía y la clase obrera rusa misma estaban devastadas tras la masacre imperialista de la Primera Guerra Mundial y, posteriormente, la Guerra Civil, donde las intentonas burguesas e imperialistas por derrocar el régimen soviético fueron derrotadas al costo de millones de vidas de obreros y campesinos, incluyendo a gran parte del proletariado revolucionario que llevó a cabo la Revolución de Octubre. Esto dio pie al surgimiento y la consolidación de la casta burocrática estalinista, que abandonó el programa bolchevique e impuso en su lugar el mito reaccionario de la “coexistencia pacífica” con el imperialismo y el dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, traicionando oportunidades revolucionarias alrededor del mundo. Al final, los herederos de Stalin regresaron la Unión Soviética a los imperialistas en la contrarrevolución de 1991-92. Los espartaquistas defendimos incondicionalmente contra el imperialismo y la contrarrevolución a la URSS y los estados obreros nacidos burocráticamente deformados de Europa oriental hasta el final, al tiempo que luchábamos por una revolución política proletaria que echara a las burocracias dirigentes e instaurara la genuina democracia obrera soviética. La misma política aplicamos hoy a los estados obreros deformados de Corea del Norte, Cuba, China y Vietnam.
La LTS: “Profundizar y extender” la lucha perredista
El nítido contraste entre nuestras posiciones y las de otros grupos de la izquierda ayudará a esclarecer el contenido del trotskismo genuino. La mayoría de los grupos que se reclaman marxistas se han adaptado, de una u otra forma, al perredismo, justificando su política con variaciones de la trillada frase de “acompañar a las masas en su experiencia”. Lo que la clase obrera necesita no es compañía, como si se tratara de un enamorado nostálgico; lo que necesita es una dirección revolucionaria.
Tomemos primero el caso de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS). Para poner las cosas en su justo contexto, lo fundamental al discutir el programa de este grupo es recordar que apoyaron la contrarrevolución capitalista en la URSS y Europa oriental, y hoy sostienen que China es capitalista, desembarazándose así de la defensa de la Revolución de 1949. ¿Qué tipo de trotskistas apoyan una contrarrevolución capitalista? La respuesta es muy sencilla: ninguno. En México, la LTS se ha sumado a la campaña perredista por llevar a AMLO al poder. Esto no debería ser una sorpresa. Antes de las elecciones llamaban a no votar por AMLO ni por el PRD, pero, al mismo tiempo, se sumaron explícitamente a “la otra campaña” zapatista, cuyo programa no es más que una versión pequeñoburguesa del populismo nacionalista burgués del PRD, totalmente circunscrita a los marcos del capitalismo, y que trata de empujar a éste hacia la izquierda. Como escribimos en Espartaco No. 25 (primavera de 2006):
“Los espartaquistas nos solidarizamos con la lucha del campesinado indígena contra las ancestrales opresión y miseria y llamamos a los obreros a defender al EZ contra la represión estatal y paramilitar. Sin embargo, no abrazamos el zapatismo, sino el programa del marxismo revolucionario —dos perspectivas del mundo contrapuestas—.”
En el número más reciente de su periódico, Estrategia Obrera No. 52 (30 de julio de 2006), la LTS sostiene que “Como socialistas debemos hacernos parte de este movimiento democrático de las masas. Solo [sic] evitando toda posición sectaria podremos marcar sus limitaciones apostando a que tome un curso independiente del PRD.” Según ellos, es “sectario” no sumarse al movimiento perredista, es decir, burgués, por sentar a AMLO en la famosa silla. Y sin embargo, ¡balbucean sobre la “independencia política y organizativa del PRD y de AMLO”! Retomando el llamado perredista, afirman que “debemos ir más allá del llamado del PRD a conformar ‘comités de difusión’, ya que es insuficiente y limitado. Los comités deben darse como objetivo profundizar y extender la organización y la lucha concurriendo a las colonias, las fábricas y los centros de trabajo y de estudio...” ¡Pero el propósito de estos “comités de difusión” es extender la popularidad del caudillo López Obrador! En realidad, como los zapatistas, el objetivo de la LTS es imprimir un curso más “combativo” al PRD.
En una polémica contra el Partido Obrero Socialista (POS, que se dedicó durante el último par de años a juntar firmas para obtener su “registro”, es decir, un jugoso subsidio del estado capitalista, y, como era de esperarse, conservarlo es lo único que parece importarle), la LTS sostiene:
“Partimos de la definición de Trotsky, en cuanto a que las demandas democráticas pueden ser un motor de la movilización en tanto conserven su fuerza vital, lleven a confrontar con la dominación burguesa y no sean una trampa. Es por eso que, mientras apoyamos la justa demanda de conteo voto por voto, decimos que las instituciones del régimen no garantizarán una ‘institución electoral transparente’ favorable a los trabajadores, ni mucho menos comicios verdaderamente democráticos. Es por eso que luchamos por una Asamblea Constituyente libre y soberana...”
Esto es una vulgar tergiversación de la perspectiva trotskista de la revolución permanente. Las protestas recientes, por sí mismas, no “llevan a confrontar con la dominación burguesa”, sino que se basan totalmente en el apoyo al PRD burgués, lo cual es ciertamente una trampa. No se trata de combatir ilusiones en una “institución electoral transparente” (¡el IFE!), que en realidad ni siquiera los perredistas tienen (aunque tal vez el POS sí, habiendo adquirido gran aprecio por sus puntuales tortibonos), sino las ilusiones en el PRD. En realidad, las demandas democráticas de la población son una fuerza motriz para la revolución socialista sólo en la medida en que la vanguardia obrera logra oponer el proletariado a la burguesía en la lucha por las mismas.
La LTS termina su polémica:
“Lamentablemente, el POS no plantea que sólo una Asamblea Constituyente basada en la movilización revolucionaria de las masas democratizará el país y le adjudica a las instituciones la capacidad de reformarse en favor de los trabajadores y campesinos.”
Cual cura de pueblo, la LTS condena al infierno a sus feligreses por el pecado que ambos comparten; asignar a una asamblea constituyente, es decir, un parlamento burgués, la democratización del país en favor de los explotados y oprimidos significa precisamente adjudicarle al régimen capitalista “la capacidad de reformarse en favor de los trabajadores y campesinos”.
El GI: Centristas en un mundo raro
Mención aparte merece el Grupo Internacionalista (GI), formado hace una década por ex espartaquistas desertores del trotskismo. El GI vive, como dice la canción, en un mundo raro. Desorientado por la contrarrevolución en la URSS se ha dedicado fervorosamente a negar que la contrarrevolución haya tenido algún efecto significativo en la conciencia de la clase obrera, esencialmente, que nada ha cambiado en las luchas sociales desde los años 70 o incluso más atrás. Esto los ha llevado a adaptarse a fuerzas de clase ajenas al proletariado, buscando atajos a la construcción de un partido leninista-trotskista de la vanguardia obrera.
En México, la política del GI se caracteriza por su renuncia a la perspectiva de la revolución permanente y por su adaptación a la conciencia actual de la clase obrera. Según ellos, el principal obstáculo en México a la revolución obrera es un fantasmagórico “frente popular” en torno al PRD. El “frente popular” es un término acuñado por los estalinistas para encubrir la subordinación de los partidos comunistas alrededor del mundo a las burguesías nativas, siguiendo el esquema menchevique de la “revolución por etapas”. El frente popular no es una táctica, sino el mayor de los crímenes, que ha conducido a derrotas sangrientas de la clase obrera. Pero no es sinónimo de toda y cualquier forma de colaboración de clases. Se refiere a la subordinación política de los partidos de masas de la clase obrera a los capitalistas, generalmente con el propósito de administrar el estado burgués. En México nunca ha existido tal partido de la clase obrera, ni siquiera un partido obrero-burgués reformista al estilo del laborismo británico. La clase obrera mexicana, desde su etapa inicial en los años 20, ha estado atada a las alas nacional-populistas de la burguesía, y no ha llegado al entendimiento de la necesidad de su propio partido —es decir, a una conciencia de clase elemental—.
El GI invoca la existencia de un frente popular en torno al PRD para embellecer la conciencia actual de la clase obrera, negando el obstáculo ideológico fundamental del nacionalismo burgués y las ilusiones en la reforma democrática del estado capitalista. El GI es incapaz de lidiar con el hecho de que los obreros ven al PRD burgués como su dirección.
Así, el ascenso del populismo y la polarización social en México han empujado al desorientado GI cada vez más lejos en su abandono del trotskismo. El GI rechaza la lucha por la defensa de derechos democráticos, renunciando así a la revolución permanente. En su más reciente publicación (El Internacionalista/Edición México No. 2, agosto de 2006), este grupo centra una polémica contra nosotros en el hecho de que nos opusimos al desafuero de López Obrador el año pasado. Ellos, en los hechos, apoyaron los designios de Fox, pues se oponen “al fuero ejecutivo, que exime a los gobernantes capitalistas de ser enjuiciados por sus actos oficiales (a diferencia del fuero parlamentario, que tiene el propósito [¡!] a [sic] proteger a los legisladores de la intimidación gubernamental).” Así, según la lógica del GI, al despojar al populista López Obrador del fuero, ¡el neocristero Fox estaba llevando a cabo una medida realmente democrática!
Nosotros no tomamos posición sobre tales preceptos de la legislación burguesa en abstracto, sino con base en los intereses de la clase obrera en cada caso concreto. Como explicamos en un volante del 7 de abril de 2005:
“Los comunistas...nos oponemos al desafuero de Andrés Manuel López Obrador, sin darle ningún apoyo político. El intento de Fox y sus cómplices del PRI por impedir que un candidato nacionalista burgués contienda en las elecciones es un golpe contra los derechos democráticos de la población... Al oponernos al desafuero defendemos el derecho de nuestra clase a organizarse y a luchar contra el conjunto de la clase capitalista.”
—“¡Abajo el desafuero de López Obrador! ¡Romper con el PRD y los demás partidos de la patronal! ¡Por la independencia política de la clase obrera!”
Los argumentos del GI respecto al fuero en sí mismo, abstraído de las condiciones reales del ataque foxista, no son más que una absurda excusa para justificar el hecho de que le dieron la espalda a la lucha en defensa de los derechos democráticos de la población. La línea que pretende presentar como “archirradical” (presumiblemente para adaptarse a la política del medio estudiantil zapatista de la UNAM) es en realidad profundamente derechista, y no es coincidencia que las grotescas contorsiones que se ve obligado a hacer para justificarla acaben lavándole la cara a Fox mismo.
Un precedente fundamental para este tipo de ataques derechistas viene precisamente de la Revolución Rusa de 1917. El dirigente del último Gobierno Provisional burgués, el populista Aleksandr Kerensky, trató de fraguar un golpe de estado contra los soviets al lado del archirreaccionario general Kornílov. Ante la impotencia de aquél, en agosto-septiembre Kornílov terminó llevando a cabo su intentona no sólo sin Kerensky, sino de hecho contra él y contra los soviets. Los bolcheviques hicieron un bloque militar con Kerensky contra Kornílov sin aflojar un milímetro su oposición al primero. Lenin argumentó dentro del Partido Bolchevique:
“¿En qué consiste, pues, nuestro cambio de táctica después de la rebelión de Kornílov?
“En que cambiamos la forma de nuestra lucha contra Kerensky. Sin aflojar un ápice nuestra hostilidad hacia él, sin renunciar a la tarea de derrocar a Kerensky, decimos: hay que tener en cuenta la situación actual. No vamos a derrocar a Kerensky ahora. Encararemos de otra manera la tarea de luchar contra él, o más precisamente, señalaremos al pueblo (que lucha contra Kornílov) la debilidad y las vacilaciones de Kerensky. Eso también se hacía antes. Pero ahora pasa a ser lo fundamental; en esto consiste el cambio.”
El GI niega vociferantemente que esta experiencia tenga alguna validez hoy día. En esencia, argumenta que la campaña del desafuero no era más que una rencilla interburguesa en la que la clase obrera no tenía lado y afirmaba hace más de un año de la manera más estúpida: “Cuando la LCI hoy dice defender los derechos democráticos al apoyar la inmunidad legal de López Obrador [¡!], cuando pretende que los imperialistas favorecen a Fox sobre AMLO, están repitiendo la propaganda electoral del PRD y participando en su campaña” (El Internacionalista No. 5, mayo de 2005). Cuesta trabajo pensar que el GI cree sus propias palabras. En su nuevo artículo afirma:
“Pero si la lucha trasciende el ámbito del circo electoral, si el estado capitalista proclama a un ganador por medio de un fraude masivo, imponiendo al candidato de un régimen que sólo puede mantenerse en el poder mediante la represión de mano dura, si en lugar de gigantescas pejemarchas hay protestas masivas en contra de acciones que apunten en la dirección de una dictadura militar policíaca, los revolucionarios proletarios deben convocar a una movilización proletaria en contra de la amenaza bonapartista.”
Para este propósito, el GI lanza también llamados por “comités de defensa obrera” y por la preparación de una “huelga nacional contra el gobierno asesino” en antelación a lo que ven como una inminente “guerra civil”, al tiempo que señala con un dedo acusador a quienes llaman por “defender el voto”. Ciertamente, la profunda polarización actual y la división dentro de la burguesía misma plantean la amenaza de la represión generalizada. Al GI le ha tomado más de un año, con manifestaciones de millones de personas y constantes ataques y amenazas foxistas, reconocer este hecho. El punto es que la lucha en defensa de los derechos democráticos de la población no se contrapone a la defensa de la clase obrera contra una amenaza bonapartista; en realidad, son una y la misma cosa. Los obreros mexicanos no son indiferentes al resultado de la presente disputa entre sus gobernantes. Si López Obrador ganó la elección, los comunistas defendemos su derecho democrático a asumir el cargo. Pero no sumamos nuestras fuerzas al bloque político perredista, sino que defendemos los derechos democráticos por medios proletarios.
En 1916, el bolchevique Iuri Piátakov (P. Kíevski) descartaba la lucha por demandas democráticas como una desviación de la lucha por el socialismo. Lenin le respondió:
“El capitalismo en general y el imperialismo en particular trasforman la democracia en una ilusión, y al mismo tiempo, el capitalismo engendra aspiraciones democráticas en las masas, crea instituciones democráticas, agudiza el antagonismo entre la negación imperialista de la democracia y la aspiración de las masas a la democracia. El capitalismo y el imperialismo pueden ser derrocados solamente por la revolución económica. No pueden ser derrocados por trasformaciones democráticas, aun las más ‘ideales’. Pero un proletariado, no educado en la lucha por la democracia, es incapaz de realizar una revolución económica.”
—“Respuesta a P. Kíevski”
Descartar las aspiraciones democráticas de las masas significa pues rechazar la revolución permanente y, por tanto, la lucha por el socialismo. En realidad, las posturas supuestamente “archirradicales” del GI son un mero artilugio para esconder su adaptación al PRD. En efecto, el GI necesita mucha desvergüenza para hablar de “comités de defensa obrera” que, según ellos, serían la generalización de las luchas de los obreros de Sicartsa y los maestros de Oaxaca: ¡el GI ni siquiera defendió al sindicato minero ante el ataque estatal! Acorde con su adaptación perredista, este grupo sostiene que los sindicatos afiliados al PRI —como el sindicato minero— no son organizaciones obreras, sino “el enemigo de clase” (El Internacionalista/Edición México No. 1, mayo de 2001) —lo cual, por cierto, también atañería al SNTE y su Sección 22 en Oaxaca—. Por extraña coincidencia, según ellos los únicos sindicatos obreros en México son los sindicatos atados al PRD. Así, en sus publicaciones recientes han dedicado páginas y páginas a dos columnas a documentar las traiciones de las burocracias presentes y pasadas del sindicato minero para justificar el vergonzoso hecho de que ni siquiera fueron capaces de defenderlo en medio de una dura lucha de clases.
La política del GI es fundamentalmente impresionista, guiada por lo que es popular en el momento y encubriendo sus posturas derechistas con hueca fraseología “ortodoxa”. En noviembre de 2000, el GI retrataba al populista venezolano Hugo Chávez como un mero títere de la bolsa de Caracas y de los imperialistas y minimizaba los peligros de una intervención imperialista estadounidense, así como los lazos orgánicos de la federación sindical CTV con la burguesa Acción Democrática (AD) y sus contactos históricos con los frentes “laborales” de la CIA en Latinoamérica. En aquel entonces, el GI no describía a la CTV como corporativista, a diferencia de su línea sobre los sindicatos afiliados al PRI en México. Durante más de dos años el GI mantuvo un silencio sepulcral ante los frecuentes “paros” patronales contra el gobierno de Chávez, e incluso ante el intento de golpe “made in USA” de abril de 2002. Finalmente, habiendo olfateado hacia dónde sopla el viento, a partir del otoño pasado el GI se ha apresurado a ubicarse en el flanco izquierdo del club de fans de la Revolución Bolivariana, y ahora embellecen a la UNT —una central sindical establecida bajo la tutela de Chávez— al tiempo que consignan a la CTV al basurero.
El GI nos acusa de que “la lógica de [nuestra] política del año pasado debería llevar al GEM a unirse a la LTS y otras organizaciones en la cauda del movimiento ‘antifraude’.” “La lógica de la política” del GEM está dictada por la perspectiva de la revolución permanente. No se puede decir lo mismo del GI. No es casualidad que este grupo se ha rehusado consistentemente, tanto en 2005 como en 2006, a distribuir su propaganda en las inmensas movilizaciones perredistas, a las que asistieron al menos decenas de miles de obreros y jóvenes. Las pretenciosas afirmaciones del GI de que ellos y sólo ellos han “nadado contra la corriente” ante la polarización social que vive el país son una triste broma. En realidad, son incapaces de combatir las ilusiones de la clase obrera en el populismo, invocando en cambio fantasmagóricos “frentes populares” y descartando a gran parte de los contingentes pesados del proletariado por estar afiliados al partido burgués equivocado.
¡Reforjar la IV Internacional!
El 30 de julio, un pequeño equipo de espartaquistas distribuía su prensa trotskista en el Hemiciclo a Juárez, entre dos millones de férreos partidarios de López Obrador. Cuando éste empezó a hablar (a través de las “megapantallas”), uno de los manifestantes, subido a un poste, gritó a los demás: “¡Cállense, que está hablando el jefe!” Siguió un silencio casi absoluto, interrumpido sólo por los vivas tras su discurso. Esto debería dar una idea de lo que significa en realidad “nadar contra la corriente”, en el curso de la lucha por ganar gente a la perspectiva del marxismo revolucionario. Aquel día distribuimos más de un centenar de ejemplares de Espartaco a los obreros y jóvenes más abiertos a la propaganda marxista.
La sociedad mexicana parece un polvorín a punto de estallar, pero he aquí el problema fundamental: el proletariado está fuertemente atado ideológicamente al PRD burgués. Es necesario intervenir en la lucha de clases y social con el programa del marxismo revolucionario, luchando por romper esas ataduras. Sólo así se podrá construir un partido leninista-trotskista para dirigir a la clase obrera al poder. A la que nos hemos comprometido es una tarea enorme. Romper las cadenas ideológicas que atan a la clase obrera a sus explotadores significará muchos años de trabajo arduo. Pero no hay otro camino.
Trotsky escribió en el documento de fundación de la IV Internacional:
“Mirar la realidad de frente, no ceder a la línea de menor resistencia; llamar al pan pan y al vino vino; decir la verdad a las masas, por amarga que sea; no tener miedo de los obstáculos; ser exacto tanto en las cosas pequeñas como en las grandes; basar el programa propio en la lógica de la lucha de clases; ser audaz cuando llega la hora de la acción: tales son las reglas de la IV Internacional.”
Tales son también las reglas que rigen el programa y el actuar de los espartaquistas. Como sección de la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista), luchamos por reforjar la IV Internacional de Trotsky sin otro interés, sin otro objetivo que dirigir al proletariado a la toma del poder estatal mediante la revolución socialista.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/26/pan.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.05.08 13:12 EDUARDOMOLINA Juan Luis Cebrián y la impunidad. Un imperio levantado por Jesús Polanco, que hoy está casi reducido a cenizas, quebrado por este genio de la literatura y las finanzas, esclavo de una deuda de más de 3.000 millones que nunca podrá devolver.

Por Jesús Cacho
http://vozpopuli.com/analisis/81386-juan-luis-cebrian-y-la-impunidad
"Uno de esos episodios para el recuerdo. Subir al despacho de Juan Luis Cebrián en la segunda planta del edificio de Miguel Yuste, sede de la redacción de El País, sabiendo que a uno le van a dar boleta no es plato de gusto, de modo que a quien esto suscribe no le cabía el susto en el cuerpo cuando franqueó aquella puerta. Me sorprendió entrar en un espacio apenas iluminado por la luz de una lámpara de mesa que, como si de una pintura tenebrista se tratara, tejía una línea entre la luz y las sombras sobre el mostacho del señorito, ocultando al visitante su mirada y todo lo demás. Me dijo, más o menos, que la empresa había perdido su confianza en mí. Respondí con idéntico argumento pero al revés. Y de repente mis nervios desaparecieron al reparar en unas gotitas de sudor que, cual minúsculas perlas de miedo, colgaban suspendidas, como indecisas, de los pelillos rubios de su cuidado bigote. Aquel tío tenía miedo. Aquel tío lo estaba pasando peor que yo. Aquel tío ha sido siempre un acollonado acostumbrado a vencer su cobardía con sobredosis de esa soberbia que proporciona el saberse un “amo del universo” en versión Wolfe.
Uno de los “amos del prao” durante los últimos 40 años. Poco más de 40 se cumplen de la muerte de Franco en la cama, y el cuarenta aniversario de su fundación acaba de celebrar El País, buque insignia del grupo Prisa, cuyo primer ejecutivo, mandamás indiscutido, es Cebrián. El muy granuja ha pretendido festejar la efeméride por todo lo alto, aunque haya poco espacio para los cohetes en un imperio, el levantado por Jesús Polanco, que llegó a tener a España en un puño en su día y que hoy está casi reducido a cenizas, quebrado por este genio de la literatura y las finanzas, esclavo de una deuda de más de 3.000 millones que nunca podrá devolver. Y en pleno festejo, cabritos los dioses, pérfida doña Fortuna, resulta que al sujeto le han encontrado una vía de agua, casi un canal de la Mancha, con su presencia en los papeles de Panamá a través de su ex, y una participación en una extraña petrolera radicada en paraíso fiscal, de la que posee el 2%, con opción a un 3% más, regalo de un íntimo amigo llamado Massoud Zandi. De modo que a Jannly le han arruinado la celebración, hay que ser cabrones, y qué mala es la gente, oiga, que ni siquiera respeta las fiestas de guardar.
El episodio, más que anécdota, es categoría con todas las de la ley. Es el final del círculo, el cierre del bucle de la corrupción que tiene hoy postrado a este país. Resulta que el personaje que presume poco menos que de haber traído la democracia a España, al alimón con Adolfo Suárez y un tal Juan Carlos I, el tipo que más influencia ha tenido en la conformación de una opinión pública de izquierdas en España, el Imperio que ponía y quitaba ministros, manejaba el BOE, obtenía favores sin cuento de todos los Gobiernos, ese personaje, ese imperio, han ido a parar a la misma alcantarilla que el resto del régimen de la Transición, a la misma piscina de aguas fecales de la ambición por el vil metal, el maldito parné, que ha vuelto locos a tantos españoles de moral distraída.
El capo di tutti capi de Prisa ha venido a morir en la ribera donde ha muerto el régimen del 78, en la misma mierda.- Como ese PSOE que se corrompió en los noventa y que hoy, desnortado, dirige un aventurero con menos luces que un barco de contrabando, capaz de aliarse con el Daesh si preciso fuera para poder gobernar. Como ese Juan Carlos I, guinda del pastel, que, después de traicionar venturosamente lo que Franco había dejado atado y bien atado, se dedicó a pillar, a amontonar dinero de comisiones sin cuento hasta convertirse en la gran fortuna que es hoy. Como este PP cuyo tesorero acumula en Suiza una fortuna cercana a los 50 millones cuya propiedad no se conoce pero se sospecha. Un PP carcomido por una corrupción tan apabullante, de Aznar a Rato casi todos, que resulta hoy difícil imaginar en él un solo hombre bueno. Como ese Pujol apandador que, mientras predicaba la buena nueva de la independencia de Cataluña, se dedicaba a robar a dos manos para que toda su prole pudiera transitar por este mundo cruel sin penuria alguna. Todos decididos a hacer de la libertad un negocio. Hacerse ricos tras la muerte de Franco y la llegada del maná europeo. Esta es la moraleja de los papeles de Panamá cebrianitas. El capo di tutti capi de Prisa ha venido a morir en la ribera donde ha muerto el régimen del 78, en la misma mierda. No podía hacerlo en otro lugar ni en ceremonia distinta: él y su grupo han sido faro y escollera, madre y madrastra, puta y chulo de esta pobre democracia a medio cocinar que hoy sangra por los cuatro costados, víctima de tantos y tan principales salteadores de caminos.
Prisa es el Régimen del 78. Concebido en sus orígenes como un periódico de corte liberal (Manuel Fraga, Ricardo de la Cierva, Darío Valcárcel) dispuesto a acompañar el tránsito de la dictadura a la democracia, El País se decantó pronto hacia las posiciones abandonadas de la izquierda mediática, el fértil terreno de lo “progre” en el que un aventurero sin escrúpulos como Polanco, aventajado de ese capitalismo de amiguetes dispuesto a hacer negocios a la sombra del poder político, masajeándolo primero y luego -tan fuerte, tan poderoso ya-, simplemente dándole órdenes, iba a construir un imperio ante el que llegarían a arrodillarse los ricos hispanos. Relata Gregorio Morán (“El cura y los mandarines”) el episodio chusco de la policía del ministro Martín Villa deteniendo a unos jóvenes por llevar un ejemplar de El País bajo el brazo, y el correlato de esa misma policía registrando en febrero de 1977 la casa del rojo peligroso en que se había convertido el director de informativos de TVE con Arias Navarro. El destino, siempre dispuesto a correr el velo que separa el ser del parecer, iba a sentar décadas después a Cebrián y Martín Villa en torno a la mesa del mismo Consejo de Administración, como presidente y alto cargo, respectivamente, de Prisa. Cierre del bucle. Enemigos a muerte desde siempre de cualquier idea liberal susceptible de salir de la mollera de la derecha española, ha sido esa misma derecha “cavernaria y corrupta” la que ha vuelto, 40 años después, a rescatar a Prisa de una quiebra fraudulenta, vicepresidenta Sáenz de Santamaría mediante, obligando a los bancos a convertir en equity parte de la monstruosa deuda contraída por el grupo, amén de convencer a Telefónica para que comprara la ruina de Canal Plus. Enésimo cierre del bucle de los amos del Régimen.
Prisa y su metamorfosis con el Régimen.- En realidad Prisa se había metamorfoseado tanto con el Régimen, tanto se había camuflado en el paisaje financiero, en los valores del “a pillar a pillar, que el mundo se va a acabar” del sistema, que mientras la economía crecía como la espuma en una burbuja de crédito cuya explosión acabaría acusando la mayor crisis de nuestra historia, Prisa, para no ser menos, se endeudaba en más de 5.000 millones de euros, una cifra a todas luces imposible de devolver ni siquiera mediante el proceso de trocear el grupo y venderlo por piezas, que es lo que ha hecho este genio de las finanzas travestido de ensayista y académico de la Lengua. El figura ha arruinado de paso a los hijos de Polanco, lo cual no ha sido óbice ni cortapisa para que él se haya embolsado no menos de 25 millones en los últimos cinco ejercicios -13,6 millones solo en 2011-, y se haya apuntado como fin de fiesta un “bonus de jubilación” de 6 millones más, a cobrar en 2020. Nuestros altos ejecutivos son así, capaces de arruinar la empresa que gestionan mientras se enriquecen con descaro en la España del ande yo caliente y ríase la gente.
El figura ha arruinado a los hijos de Polanco, lo cual no ha sido óbice ni cortapisa para que él se haya embolsado no menos de 25 millones en los últimos cinco ejercicios
Juan Luis ha hecho estos días grandes y alabanciosas declaraciones de amor al periodismo, a la libertad de expresión y todo lo demás. Cebrián ha hecho mucho daño a un país al que pudo haber hecho mucho bien. La profecía de nuevo cumplida de Gil de Biedma: “De todas las historias de la Historia, sin duda la más triste es la de España porque termina mal”. Se trata, en efecto, de uno de los personajes que, so capa de progresismo, más ha contribuido a hacer imposible la consolidación en España de una sociedad abierta y tolerante con la discrepancia ideológica. Lo suyo ha sido siempre la España cainita de buenos y manos. Olvídense de categorías conceptuales. Buenos y malos travestidos de simples amigos o enemigos. Más daño aún ha hecho al periodismo. La mayoría de los profesionales que en estos 40 años han desfilado por El País y han terminado tarifando con este cínico presuntuoso han acabado, de un modo u otro, sintiendo en el cogote el aliento fétido de este apóstol de las medias verdades –es el único periodismo que concibe- dispuesto siempre a denigrar a todo aquel que se hubiera atrevido a desafiarle, convencido como ha estado siempre de que fuera del paraguas de Prisa no había vida en mil millas a la redonda.
Lo sufrí con ocasión del escándalo Ibercorp, cuando, ya en El Mundo, el diario de Prisa, entonces dirigido por Joaquín Estefanía, fue capaz de publicar toda una página, impar para más señas, con la transcripción literal de una conversación mía con el abogado Juan Peláez, marqués de Alella, que había sido obtenida mediante la intervención ilegal del teléfono de mi domicilio por parte de las mismas mafias policiales que ahora mismo siguen suministrando material de derribo a tanto aguerrido periodista de investigación como pulula por estos pagos, sin que ningún ministro del Interior haya sido capaz de sanear esta cloaca, convertida en seria amenaza para las libertades. Por supuesto que ni Estefanía ni El País, defensores a ultranza de aquella beautiful people en la que figuraba Mariano Rubio, el gobernador del BdE pillado con las manos en la masa de Ibercorp, me han ofrecido nunca la menor disculpa. Nuevo cierre del bucle de la corrupción.
El orate Cebrián ha seguido sermoneando todos estos años, dictando doctrina a los atolondrados españoles tan necesitados ellos de sus sabias consejas. Como Aznar y tantos otros, los ricos españoles jamás renuncian a subirse al púlpito. Prisa y el PSOE. Nunca estuvo claro si se trataba de un grupo editorial con partido político, o de un partido político con grupo editorial anexo. Tanto monta. La larga mano de Cebrián y su cuate Felipe González han propiciado innumerables a la par que divertidos espectáculos de maquinación política en la sombra. El más reciente, el protagonizado con el pobre Pedro Sánchez, al que un día, hace escasas semanas, llamaron a capítulo para leerle la cartilla, después de que el botarate pretendiera ni más ni menos que pactar con Podemos, de modo que vente pacá, muchacho, que te vamos a enseñar de qué va esto: mira, eso de pactar con los comunistas ni hablar, que nosotros somos la izquierda caviar y no estamos dispuesto a que un demagogo de tres al cuarto venga ahora a quitarnos lo nuestro y obligarnos a vivir en un régimen que, como en Venezuela, no es capaz de ofrecer a sus ciudadanos ni papel higiénico para limpiarse el culo. Lo tuyo es Ciudadanos, buen mozo, esa es la bahía en la que tienes que largar el ancla; llama a Albert Rivera, que ya está avisado, y firma con él un acuerdo. Y a partir de ahí, lo que quieras. Y Pedro, bien mandado, cierra la puerta al pacto con ese coleta morada que tanto horroriza, tanta preocupación causa a la mesocrática barriga de un Felipe rico y a la rica chequera de un Cebrián obligado a pasar a su ex consorte un estipendio mensual de 40.000 euros.
Los maridos nunca saben lo que hacen sus mujeres.- Ellos siguen mandando. Ellos, el PP, el PSOE, Juan Carlos I, el capitalismo castizo madrileño... no están por las reformas en serio. Ellos están por alargar la vida del difunto Régimen hasta donde sea posible. Ellos están para seguir en el machito. Por eso ha sido una faena, una putada en toda regla, que a hombre tan justo y preclaro, a este Gandhi que con sola su figura fue capaz de devolvernos la democracia él solito, le hayan vinculado con las cuentas en Panamá de su primera mujer. Porque Cebrián nunca supo lo que Teresa Aranda hacía con su dinero cuando estaban casados. El Régimen es así. Los maridos nunca se enteran de lo que sus santas hacen en casa. Ana Mato jamás supo que su marido aparcaba todas las noches un jaguar en el garaje de casa; ella pasaba por allí, bien cierto, pero no miraba, de la misma forma que Arias Cañete no sabía lo que hacía su doña con su pasta, esa noble jerezana de toda la vida de Dios en Jerez o caballo o Domecq, de la misma forma, también, que Rajoy nunca supo ni media del trajín que durante años se trajo Luis Bárcenas yendo y viniendo a Suiza con sus millones a cuestas.
Es una putada en toda regla que a este Gandhi que con su sola figura fue capaz de devolvernos la democracia él solito le hayan vinculado con las cuentas en Panamá de su primera mujer
De modo que el noble Jannly se ha cabreado muy seriamente y ha amenazado con querellas a diestro y siniestro. “Desde que tuvimos éxito hemos tenido que sufrir algunos ataques injustificados, pero además falsarios” ha dicho esta semana en la dura entrevista a la que le sometió la gran Pepa Bueno, valiente, en la Cadena SER. El precio del éxito. Y la envidia, pecado español por antonomasia. Cebrián anuncia querellas con el dinero de Prisa, faltaría más. Otra característica de los eximios ejecutivos hispanos, siempre dispuestos a resolver problemas privados con dinero ajeno, con el dinero del prójimo, y que le vayan dando a los accionistas. A la periodista no se le ocurrió preguntarle por qué su ex tenía poderes en una sociedad domiciliada en las Seychelles y creada por el bufete panameño Mossack Fonseca, ni cuáles son sus negocios con Massoud Zandi en la petrolera Star Petroleum, compañía que también enmascaró su propiedad a través de paraísos fiscales con la ayuda del mismo bufete. Pepa Bueno rehusó convertirse en un santiamén en Pepe el Malo.
Así está el periodismo español. Leo en El País del viernes, primera página: “En la ceremonia [celebración del 40 aniversario], que se convirtió en una fiesta del periodismo libre e independiente, Felipe VI (¿qué hacía allí Felipe VI?) destacó el papel de este diario como una garantía de la democracia”. Decir que El País ha mantenido “una visión abierta e integradora de la sociedad española” es sencillamente falso. Las dos Españas siguen tan firmes, tan eternamente enfrentadas como siempre, tan incapacitadas para llegar a esos grandes pactos que reclama un país necesitado de enterrar de una vez sus demonios históricos y afrontar en paz un futuro de modernidad. Y Cebrián ha sido uno de los grandes mantenedores de esa letanía de confrontación que impide a España desprenderse de su pasado más atrabiliario. Parece, pues, que Felipe VI no sabe cómo está el periodismo español y, lo que es peor, la propia democracia, aunque, si quiere, yo se lo explico en media hora de una tarde cualquiera de mayo.
El Bonaparte de las Tullerías.- No parece que las querellas vayan a ir a más. Los leguleyos han pedido al intelectual que quieto parao, apéate del burro y sé prudente, tío, que estás mucho mejor callado. Pero está la ofensa moral. La soberbia herida, esa herencia presente en el ADN de todo poderoso hispano que se precie. Usted no sabe con quién está hablando. La soberbia que le lleva a ningunear la supuesta campaña contra él y su grupo como “la más pequeña de las que hemos sufrido, una revolucioncita de las redes sociales". Eximio representante de la Transición, Cebrián ha ido a caer en la gran fosa séptica de la corrupción del Régimen que tiene a los españoles de buena voluntad perplejos, paralizados por el miedo a un futuro que no se adivina tras la aduana del 26J. Muy bien podría el sujeto hacer suyo el speech del gran Al Pacino en “Un domingo cualquiera”, la película de Oliver Stone: He cometido todos los errores que un hombre de mediana edad puede cometer, he despilfarrado gran parte de mi dinero, he echado de mi vida a todo el que me ha amado, he quebrado la empresa que pusieron en mis manos y he arruinado a los hijos del fundador, he sembrado cizaña en los múltiples surcos de esta España en perenne barbecho, y mi nombre ha aparecido también flotando en las aguas muertas del mar de Panamá. Últimamente ni siquiera soporto la cara que veo en el espejo, pero como el resto de prohombres del Régimen, reclamo mi derecho a la impunidad para no ser menos. Y mi determinación de seguir al mando, obligado como estoy a demostrar a las nuevas generaciones que no soy el bandido corso de Elba sino el Bonaparte de los jardines de las Tullerías. Así muere un Régimen tras 40 años de mala vida. Solo con humor podremos seguir respirando en esta maltratada España nuestra."
submitted by EDUARDOMOLINA to podemos [link] [comments]


2016.04.03 11:49 EDUARDOMOLINA ALIERTA, UNO DE LOS VUESTROS.El presidente de Telefónica ha sido una pieza útil para los intereses del bipartidismo. Jugando con las puertas giratorias, los altos dividendos y un delito prescrito, ni se va del todo ni se va de vacío: 50.000 millones de deuda y 35 de pensión.- Ana Tudela.- ctxt.es

http://ctxt.es/es/20160330/Politica/5129/Alierta-Telefonica-Prisa-Tabacalera-Altadis-Botín-Abril-Martorell-Aznar-PP-Zapatero-Economía.htm
"14 de abril de 2009. Audiencia Provincial de Madrid. 8.45 horas de la mañana. Todo el mundo espera la llegada de la jueza Manuela Carmena, hoy alcaldesa de Madrid, encargada de presidir el tribunal que juzgará a una de las personas más poderosas del país, el presidente de Telefónica. César Alierta ya ha llegado y espera junto a la puerta de la sala rodeado de su terna de abogados y de los primeros espadas de su numeroso equipo de comunicación. Los periodistas que cubren habitualmente el sector de las telecomunicaciones están allí, junto a él, pero no le preguntan nada. Ya han recibido las indicaciones oportunas. No toca. Una joven redactora de una agencia de comunicación llega unos minutos más tarde y ve el cielo abierto para conseguir unas declaraciones. Se acerca a Alierta, le pregunta amable y el presidente de Telefónica la despacha afeándole que sea la única que no se ha enterado de cómo comportarse. El resto calla. Vuelve el silencio.
El juicio a Alierta es una pastilla de avecrem del caldo en el que se ha cocido España en las últimas décadas pero también de la figura del aún presidente de Telefónica. Un concentrado de ingredientes que no dicen mucho de los resultados de la gestión del zaragozano al frente de la gran multinacional española (un gigante hoy presente en 20 países y con 322 millones de clientes que se ha colocado en primera línea del sector a nivel mundial) pero sí de ese toque de sabor que trajo consigo. Por eso es tan útil ese momento para empezar a desmenuzar la figura de Alierta. Todo estaba allí, amalgamado pero presente: el control de la inmensa mayoría de los medios (que en su mayoría no destacaron la información del juicio incluso cuando la sentencia demostró que hubo delito aunque se considerase prescrito); su pulso con Pedro J. Ramírez (que impulsó el caso en 2002 desde las páginas de El Mundo meses después de ver frustradas sus intenciones de hacerse con Onda Cero, entonces parte de Telefónica Media); la estrecha relación con la familia de su mujer (ya que el juicio por uso de información privilegiada se debió al enriquecimiento del sobrino político de Alierta Luis Javier Placer con la compra de acciones de Tabacalera cuando Alierta presidía la compañía) y el logro de haber sabido situarse de verdad en el centro del tablero político, a salvo de los ataques de uno y otro polo del otrora todopoderoso bipartidismo, convirtiéndose en pieza útil para los intereses de todos. Porque si el PSOE había pedido mil y una explicaciones, comparecencias e intervenciones de la Fiscalía cuando se destapó el caso Tabacalera en 2002, para cuando se inició el juicio y se supo la sentencia ya no tenía nada que reprochar al presidente de Telefónica. El PSOE estaba en el poder y Alierta era un amigo. Un dato: uno de los peritos de parte en favor de Alierta en el juicio fue José Manuel Campa, nombrado mes y medio después de que se iniciase el proceso, secretario de Estado de Economía por el Gobierno de Zapatero.
Pedigrí popular
Hubo un tiempo en que lograr la empatía de la práctica totalidad del arco parlamentario no parecía tarea fácil. Alierta ha sido y es un hombre con siete apellidos del PP, cosido por línea directa a un pasado que apunta directo al bando vencedor de la Guerra Civil. Su padre, Cesáreo Alierta Perela (1909-1974), “se incorporó voluntario el 18 de julio de 1936 al regimiento de infantería Génova como oficial de complemento y después de la Legión” para luchar con el ejército sublevado. Así lo explica La Vanguardia Española en su edición del 1 de marzo de 1966 con motivo del nombramiento de Alierta Perela como alcalde de Zaragoza en aquellos tiempos en los que no era el vecino el que elegía al alcalde sino el ministro de Gobernación a propuesta del Gobernador Civil. “Terminada la guerra”, continúa La Vanguardia Española, el padre de Alierta “en la vida civil dedicó sus actividades a negocios industriales”. Y “en 1952, fue elegido presidente del Real Zaragoza Club de Fútbol”, que hoy le debe entre otras cosas la construcción del Estadio de la Romareda.
El joven Alierta Izuel (Zaragoza, 1945) creció en una familia adinerada y de moda, ligada a la política y al fútbol nada menos, rodeado de constantes loas a su apellido y habituado a pasar en Zaragoza por una calle con un nombre igual al suyo, el de su padre. Su padre, el alcalde a quien al despedirse del cargo por motivos de salud ABC le dedicó aquella columna el 6 de junio de 1970 de la que podrían haberse copiado ahora algunas frases para incluirlas en las crónicas sobre la marcha del hijo, huérfanas en su mayoría de crítica salvo por parte de alguno de los habituales ya mencionados. “Deja una corporación ágil, moderna y capacitada para las nuevas funciones que en su día puedan encomendársele”, dijo ABC del padre. “Bien puede decirse que ha declinado el puesto en olor de muchedumbre” (sic), añadió.
Su hijo Alierta Izuel lo tenía todo para triunfar en este país donde el dinero y las buenas conexiones eran fundamentales. El único hándicap parecía ser su enorme timidez, un rasgo del que hablan no pocos de los que lo han tratado, que aseguran incluso que ha podido mostrarlo como alguien menos lúcido de lo que es. Algunos recuerdan su nerviosismo en 2010, a pesar del poder que acumulaba ya, cuando tuvo que pronunciar un discurso en aquella cena con la canciller alemana Angela Merkel y el entonces presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en Hannover, con motivo de la feria tecnológica Cebit. Resulta difícil relacionar esa imagen del Alierta tímido con el mismo joven al que los rumores sitúan de madrugada de juerga con los amigos tomando prestado un tranvía de Zaragoza para darse una vuelta. Quizás sólo sean rumores.
“ Los contactos le catapultaron a la primera fila en el momento adecuado. Su conocida cercanía con Rodrigo Rato, que le ha traído el último disgusto un día después de anunciar que se marcha de la compañía, dicen que le vino a través de un paisano, Manuel Pizarro ” Hizo sus propios méritos antes de aterrizar en la era de las privatizaciones, que lo llevó hasta el asiento de honor del empresariado español. Se habla de su buen hacer siendo muy joven como gestor al frente del área de Mercado de Capitales del Banco Urquijo y después como presidente de la agencia de valores Beta Capital, que sería adquirida por el polémico Javier de la Rosa. Si fue brillante en esa etapa, fueron los contactos los que lo catapultaron a la primera fila en el momento adecuado. Su conocida cercanía con Rodrigo Rato, que le ha traído el último disgusto un día después de anunciar que se marcha de la compañía, dicen que le vino a través de un paisano, Manuel Pizarro.
El expresidente de Endesa habría introducido a Alierta en los círculos del PP poco antes de que José María Aznar ganase las elecciones de 1996. Una vez en Moncloa, los populares se apresuraron a terminar la tarea de privatizar la gran empresa española que habían iniciado los socialistas, tras cuyos gobiernos ya solo quedaba en manos del Estado el 21% de Telefónica, el 28,1% de Argentaria, el 10% de Repsol, el 3,8% de Gas Natural, el 52,4% de Tabacalera y la gran joya de la abuela: el 67% de Endesa.
Antes de ponerse a privatizar como si no hubiera un mañana, los populares colocaron a sus allegados al frente de las empresas que iban a pasar casi por completo a manos del mercado. En cuestión de meses, los elegidos se rodearon de consejeros a los que se colgó el cartel de independientes pese al dedazo que los había señalado, y cambiaron los estatutos de las empresas blindándose con normas como la obligación de llevar tres años en el consejo para ser nombrado presidente o en su defecto lograr el apoyo del 85% del consejo (como se impuso en Telefónica, lo que acabaría beneficiando a Alierta, como se verá).
Los elegidos
No fueron seleccionados con luz y taquígrafos, que al fin y al cabo esto es España, sino en reuniones en petit comité con la participación habitual del entonces todopoderoso vicepresidente económico Rodrigo Rato, el ministro de Industria Josep Piqué, y los poderes fácticos: Josep Vilarasau, director general de La Caixa, y Emilio Ybarra, presidente del BBV. La participación de las entidades financieras en el capital de las privatizadas y su papel de núcleo duro es también marca made in Spain ideada por los gobiernos de Felipe González, una rara avis que no se ha dado en otros países de Europa con procesos de privatización similares.
Gracias a su relación con Pizarro, Alierta es seleccionado para la presidencia de Tabacalera como hombre de Rato y con el aval añadido de ser amigo de Francisco González, el primero al que colocó el Gobierno de Aznar al frente de Argentaria, en sustitución de Francisco Luzón y hoy aún presidente del BBVA (uno de los pocos que van quedando de la vieja guardia).
Su paso por Tabacalera fue el que tenía que ser en aquel momento en que el sector estaba inmerso en pleno proceso de consolidación dado el declive del consumo de tabaco en el mundo salvo en el mercado de puros, en el que Alierta colocó a Tabacalera como líder mundial. El zaragozano se dedicó a sanear. Cerró fábricas, recortó gastos y se encargó de fusionar Tabacalera con la francesa Seita, lo que dio lugar a Altadis.
Pero en medio de esa gestión se cruza la mayor mancha de la trayectoria de Alierta. La que lo llevará al mencionado juicio. Según la sentencia que firma Manuela Carmena, se consideran hechos probados que “Cesáreo Alierta ideó la forma de aprovechar el conocimiento de determinados datos sustanciales relativos al mercado bursátil por las operaciones que se iban a realizar y la repercusión que iban a tener (…) para obtener una ventaja patrimonial considerable”. Esas operaciones eran la decisión de comprar activos de la división de cigarros de la americana Havatampa (operación anunciada a los mercados a través de la CNMV el 11 de septiembre de 1997) unida a la decisión de subir las labores del tabaco rubio nacional de mayor consumo (Fortuna) un 9,43%, tomada ese mismo 11 de septiembre de 1997 y comunicada a la CNMV cuatro días después.
“ El caso Tabacalera fue la mayor mancha de la trayectoria de Alierta. La operación durmió el sueño de los justos durante años en las tripas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ” “Entendiendo que la noticia de la adquisición de la tabaquera antes mencionada iba a tener repercusión en el precio de las acciones de la sociedad (Tabacalera), (Alierta) se puso de acuerdo con Luis Javier Placer Mendoza (sobrino político del hoy presidente de Telefónica) para que, apareciendo este último como único interviniente de la operación fuese quien llevara a cabo determinada inversión (…) que iba a ser manifiestamente rentable”. Tan rentable como para suponer una ganancia de 309 millones de pesetas (de las antiguas, no hay otras de momento) en un lapso no superior a seis meses. Las acciones habían sido compradas además a través de la empresa Creaciones Baluarte, constituida por Alierta y su mujer y domiciliada en un principio incluso en su casa, mediante un crédito otorgado por el Banco Urquijo (la antigua entidad en la que había trabajado Alierta), préstamo que fue traspasado al sobrino junto con la sociedad a pesar de que los avales de uno y otro para responder de la póliza de crédito obviamente no eran comparables.
La operación durmió el sueño de los justos durante años en las tripas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Porque sí hubo investigación por parte del regulador, dado el enriquecimiento de familiares del presidente de Tabacalera, pero el expediente tal cual se abrió fue archivado por el entonces jefe de los servicios jurídicos de la CNMV, Antonio Alonso Ureba, quien sería nombrado secretario del consejo de Telefónica cuando Alierta llegó a la presidencia de la teleco.
Presidente de Telefónica
La buena suerte no existe pero sí el cruce perfecto de factores, y eso es lo que llevó a Alierta al frente de Telefónica desde la presidencia de Tabacalera. Si en la primera ronda de elegidos fue el compañero de pupitre de Aznar en el Colegio del Pilar Juan Villalonga quien fue colocado en la presidencia de la compañía, las andanzas de este lo pusieron en el disparadero en pleno proceso de elecciones generales del año 2000. El cóctel fue letal: el escándalo de los planes de stock options para directivos, el intento de fusionar Telefónica con una empresa pública holandesa como era KPN en contra del núcleo duro y de buena parte de los independientes del consejo, y su estilo espectáculo, tan poco adecuado en época de decisiones de voto, sentenciaron a Villalonga pero no lo fulminaron. El error definitivo fue que dejase a su mujer, Concha Tallada, íntima amiga de la mujer de Aznar, Ana Botella, por la Miss México Adriana Abascal. Mucho se habló de cuánto tuvo que ver Aznar en la reapertura de la investigación a Villalonga por parte de la CNMV.
Había que buscar sustituto en Telefónica, una privatizada que seguía con la acción de oro en manos de un Gobierno que iba de liberal pero ponía y quitaba presidentes, y fue entonces cuando se vio que no era tarea fácil. Los cinturones de seguridad ideados por los elegidos eran realmente férreos. Se planteó elegir a alguien que no perteneciese al consejo, pero los fieles a Villalonga (Alberto Cortina, Martín Velasco, Pedro Ballvé) podían tumbar la votación; se planteó nombrar a Isidro Fainé, pero su acumulación de poder podía molestar a BBVA, y entonces Rato señaló a Alierta. Cumplía el requisito de llevar más de tres años en el consejo (llevaba cuatro). Hubo dudas. Algún consejero dejaría después caer a la prensa que en su paso por el consejo Alierta no había abierto la boca (¿de nuevo la timidez?), detalle que les hacía dudar si sabía algo del negocio de las telecomunicaciones. Pidieron un consejero delegado, un contrapeso, y entonces las miradas se volvieron hacia Fernando Abril, el hijo del vicepresidente del Gobierno con la UCD que había sido enviado por Villalonga al rincón de las Páginas Amarillas para que no le hiciera sombra. Abril fue nombrado consejero delegado de Telefónica.
“ Alierta nunca ha admitido una sombra de poder a su lado. Hay exministros que aún se sorprenden de que Alierta acudiese siempre solo a las reuniones, nunca con su segundo, como sí hacían los primeros espadas de otras compañías ” No duró mucho. Alierta nunca ha admitido una sombra de poder a su lado. Hay exministros que aún se sorprenden de que Alierta acudiese siempre solo a las reuniones, nunca con su segundo, como sí hacían los primeros espadas de otras compañías. El tándem no funcionó porque Abril chocó una y otra vez contra el muro levantado por Alierta sobre su cabeza. No fue el último en chocar contra el presidencialismo del zaragozano. Les pasaría también a Luis Lada o a Santiago Fernández Valbuena. A unos y otros que se rindieron a lo obvio, la imposibilidad de crecer en Telefónica. Se fueron sin hacer ruido porque, eso sí, Alierta se encargaba de que tuvieran todo solucionado al salir de la línea ejecutiva.
La llegada a la presidencia de José María Álvarez-Pallete puede parecer la excepción a esa norma y no lo es. Está en el momento adecuado sentado a la derecha del presidente. Pallete fue nombrado consejero delegado en 2012 después de una dura Junta de Accionistas en la que el 25% del capital representado, formado mayoritariamente por grandes fondos de inversión internacionales, votó en contra de la renovación de Alierta entre otros motivos por lo que consideraban una excesiva acumulación de poder. Telefónica ya no es lo que era tras la privatización, con el capital atomizado en manos de pequeños accionistas sin organización entre sí y las decisiones en manos de la ejecutiva y el núcleo duro. En este mundo en pleno cambio ya no resulta tan sencillo hacer y deshacer. Ni siquiera está claro que sirvan los incontables favores que se ha hecho al mundo de la política, porque el Parlamento se ha llenado de colores y España no tiene ni idea de quién va a firmar el BOE en la próxima legislatura cuando ya se han cumplido cien días desde las últimas elecciones generales.
La globalización de la puerta giratoria
El rescate de políticos a través de la puerta giratoria ha funcionado hasta ahora. Sin duda Telefónica durante la era de Alierta ha sido uno de los engranajes que han alimentado esa rueda en la que tanto tienen que ver de nuevo las conexiones y un concepto que es crucial para entender el perfil del presidente de la multinacional: el valor de la fidelidad. Por fidelidad se la ha jugado con quien ya solo podía complicarle la vida: como Rato, como Urdangarín.
La traición no se conjuga en casa de los Alierta. No hay vuelta atrás si se pasa ese umbral. Para hacerse una idea, en una conversación con un reducido grupo de periodistas hace años se le preguntó por la posibilidad de volver a patrocinar a Fernando Alonso, el bicampeón español de Fórmula 1, que había cambiado el monoplaza de Renault, con las pegatinas de Telefónica, por el de McLaren cuando este ya tenía en el alerón pintado el nombre de Vodafone. A Alierta se le ensombreció el rostro y mirando fijamente a quien preguntaba como no acostumbraba a hacerlo respondió algo que significaba “jamás” pero con otras palabras. Que el asturiano hubiera anunciado su marcha cuando McLaren ya tenía patrocinador después de haber recibido el apoyo durante años de Telefónica no era algo que Alierta fuese a olvidar Alierta.
Sea por fidelidad o por mantenerse a bien con el poder, en la teleco han encontrado sitio Elvira Fernández (esposa de Mariano Rajoy), Iván Rosa Vallejo (marido de Soraya Sáenz de Santamaría), Elvira Aznar (hermana del expresidente) o Andrea Fabra (hija del famoso presidente de la Diputación de Castellón condenado por defraudar a Hacienda, esposa del exconsejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid Juan José Güemes y famosa por pronunciar aquel “¡que se jodan!” desde la tribuna del Congreso cuando el PP anunciaba una reducción de los derechos de las prestaciones de los desempleados).
Manuel Pizarro (hoy en El Corte Inglés) también tuvo su paso efímero por la teleco, donde también recalaron Carlos López Blanco, que había sido secretario de Estado de Telecomunicaciones, y Alfredo Timmermans, secretario de Estado de Comunicación.
“ También el PSOE ha encontrado su hueco, aunque menos ancho, en la época de Alierta, con nombramientos como el de Javier de Paz, exsecretario de las Juventudes Socialistas; Javier Nadal, ex director general de Telecomunicaciones, o Narcís Serra, exvicepresidente del Gobierno ” Pero si estos nombres resultan llamativos, aún más lo han sido los de Eduardo Zaplana, cuya única labor conocida para Telefónica no fue dentro de la teleco sino cuando le firmó el ERE de 15.000 empleados siendo ministro de Trabajo, y sobre todo el de Rodrigo Rato. Alierta lo fichó como asesor internacional en enero de 2013, cuando ya había sido imputado por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu por el proceso de salida a Bolsa de Bankia. Ese fichaje es la causa de la imputación de la compañía, adelantada por El Español un día después de anunciarse la salida de Alierta.
También el PSOE ha encontrado su hueco, aunque menos ancho, en la época de Alierta, con nombramientos como el de Javier de Paz, exsecretario de las Juventudes Socialistas; Javier Nadal, ex director general de Telecomunicaciones, o Narcís Serra, exvicepresidente del Gobierno e imputado por su gestión al frente de Catalunya Caixa. El último y sonoro fichaje socialista ha sido el de Trinidad Jiménez, cuyo paso a Telefónica fue negado una y otra vez por el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, agarrándose a que no se iba al consejo (ha fichado como asesora) y no se había ido aún (tuvo la deferencia de esperar a que hubieran pasado las elecciones). En el PSOE, aseguran diversas fuentes, hubo quien, dentro de la vieja guardia socialista, pidió, por no decir exigió, la cabeza de Alierta al llegar Rodríguez Zapatero a la Moncloa. No fue el estilo de ese Ejecutivo quitar y poner piezas a esas alturas. Se mantuvo Alierta como lo hizo otro de los que se dijo que podían caer con el desembarco del nuevo gobierno: Francisco González, presidente del BBVA.
Respecto a la Casa Real, con cuyo antiguo jefe, el rey emérito Juan Carlos I, tan buenas relaciones guardaba Alierta, Telefónica, que en estos tres lustros siempre ha parecido salir al rescate de los símbolos del sistema, contrataba a Iñaki Urdangarín como consejero y presidente de la Comisión de Asuntos Públicos de Telefónica en Latinoamérica y EE.UU. a mediados de 2009, permitiendo a los duques de Palma desplazarse al otro lado del charco, lejos de los focos que estaban a punto de encenderse sobre ellos en el marco de la investigación del caso Nóos.
A pesar de estos fichajes tan sonados, dicen fuentes de la compañía que no es ahí, en los puestos de renombre, donde hay que mirar para encontrarse al mayor número de exmiembros de la política española, sino en los puestos intermedios con apellidos mucho menos mediáticos.
La puerta giratoria es marca Alierta y si su paso por la teleco ha supuesto el mayor impulso a su internacionalización, con presencia actualmente en más de veinte países y 322 millones de clientes, se ha llevado su estilo de fichar en la política allí donde ha ido. Por poner algunos ejemplos, para Telefónica en Brasil fichó a Luiz Fernando Furlan, nombrado posteriormente ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior en el Gobierno de Lula da Silva y nombrado de vuelta como consejero de Telefónica en 2008. Hasta mayo de 2015, cuando fue nombrado presidente de la filial de Brasil Amos Genish, ocupaba ese cargo Antonio Carlos Valente da Silva, exmiembro del comité directivo de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) y quien antes del cargo en Brasil fue presidente de Telefónica en Perú. En México, Alierta nombró como presidente de la filial de Telefónica a Francisco Gil Díaz, que no sólo había sido secretario de Hacienda con el Gobierno de Vicente Fox sino que rivalizaba con el que fue tantos años enemigo número uno de Alierta, el magnate Carlos Slim, tras haberse visto obligado a vender su empresa de telecomunicaciones Avantel en el año 2000.
“ La puerta giratoria es marca Alierta y si su paso por la teleco ha supuesto el mayor impulso a su internacionalización, con presencia actualmente en más de veinte países y 322 millones de clientes, se ha llevado su estilo de fichar en la política allí donde ha ido ” El empeño en rivalizar con Carlos Slim se ha cruzado en no pocas de las operaciones de Telefónica en la época de Alierta. El empresario español tiraba de chequera allí donde sonase que iba a entrar el mexicano, incluido el complicado mercado italiano, donde entró tras meses de rumores de la compra de Telecom Italia por Slim. Tras años de lucha, Telefónica terminaba por salir del capital de Telecom Italia en 2014.
Fue curioso ver a Alierta en octubre de 2015, en una charla en A Coruña moderada por Juan Luis Cebrián, en la que participaba también Carlos Slim, tratar de empatizar con el que fuera su gran rival para sacar a la palestra una vez más a sus enemigos más nombrados de los últimos tiempos, los OTT (over the top, o proveedores de servicios de Internet) como Google, Whatsapp, etc. Los tiempos cambian, los enemigos también. Y en esa charla en la que Alierta pareció mucho más desatado de lo habitual (ver vídeo aquí), se sentaba otro de los grandes protagonistas de su historia: Cebrián.
El golpe mediático
La noche del 8 de mayo de 2008, el reducido equipo de cinco personas que tomaba las grandes decisiones de Telefónica, incluido Alierta, apostaba por una operación que cambiaría el panorama mediático español. PRISA había decidido meses antes lanzar una OPA (una oferta de adquisición) a 28 euros por acción para hacerse con el control total de su filial Sogecable, de la que ya tenía el 50,07%. En la cabeza del hombre que ideó la operación, Juan Luis Cebrián, no se planteaba en ningún momento que Telefónica acudiría a la misma. Por eso y porque la normativa bursátil obliga a tener el capital dotado por la totalidad de las acciones a las que se dirige la oferta, cubrió la participación de Telefónica con un crédito puente con condiciones draconianas que pensaba devolver por no haber sido necesario su uso una vez finalizase la OPA. Pero la noche antes de vencer el plazo para acudir a la oferta aquellas cinco personas decidieron que Telefónica sí acudiría, y vendería su 16,79% obligando a PRISA a utilizar el crédito puente. Dicen que Cebrián tiró de todos los hilos que encontró a mano para evitarlo pero no sirvió de nada. Alierta había hecho una de sus grandes jugadas. Los vaivenes de PRISA tienen mucho que ver con lo que pasó entonces, en los albores del estallido de la crisis. Su lucha por conseguir la refinanciación del crédito puente, los cambios en su accionariado y la entrada en el mismo de la propia Telefónica son los lodos de aquellos barros.
La marcha
“ La noche antes de vencer el plazo para acudir a la oferta aquellas cinco personas decidieron que Telefónica sí acudiría, y vendería su 16,79% obligando a PRISA a utilizar el crédito puente. Dicen que Cebrián tiró de todos los hilos que encontró a mano para evitarlo pero no sirvió de nada ” La parte más humana de Alierta ha sido ensalzada por todos los que lo han tratado por la devoción con que cuidó a su mujer en sus últimos años durante su lucha contra el cáncer. Su fallecimiento transformó a Alierta en otra persona. Hace unos meses, un político que acababa de reunirse con él para comentarle las líneas del programa económico de su partido para las elecciones generales se confesaba impresionado por cómo había afectado al presidente de Telefónica la muerte de su esposa.
“Alierta es un buen hombre, estoy convencido, muy listo, muy directo, muy maño”, dice un exministro que lo trató durante años. “Muy personalista en su gestión, incapaz durante años de romper los vínculos con la política pero un buen hombre”, insiste. Y destaca que ha sido una gran idea dejar atada su sucesión al abrigo de dedazos de gobiernos de turno por una vez en la historia de Telefónica, ahora que la política está tan revuelta.
Pero las cosas cambian día a día en esta España que ya no es en la que nació, creció y prosperó, y Alierta ha descubierto que la nueva guerra ya no es para él. Sus antiguos compañeros en las mesas del poder van desapareciendo de la foto. Falleció Emilio Botín, el rey Juan Carlos abdicó, nadie sabe a qué oídos habrá que susurrar medidas económicas en los próximos meses como hicieron Alierta y el resto de la primera plana del empresariado español desde el Consejo Empresarial de la Competitividad (un lobby en toda regla hoy apagado) durante la crisis.
El consejo de Telefónica exige un remozado a fondo si de verdad quiere entrar en la era digital. La presencia en el consejo de los grandes allegados de Alierta, aunque figuren como independientes o externos, como Alfonso Ferrari (74 años), Carlos Colomer (71 años) o Gonzalo Hinojosa (70 años) no puede prolongarse mucho más. Tampoco la escasa presencia de mujeres. Solo ocupa puesto de consejera Eva Castillo, cuando la intención es que en 2020 las consejeras representen al menos el 30% de los puestos de las cotizadas.
Ni se va del todo ni se va de vacío. Seguirá como consejero y al frente de la Fundación y con proyectos como la Fundación Profuturo, en la que ha implicado a su amigo el papa Francisco, al que visitó personalmente en el Vaticano para anunciarle su decisión de dimitir. Alierta conoce al jefe de la Iglesia Católica gracias a su amigo de la juventud Luis Blasco, que siendo presidente de Telefónica Argentina los presentó hace ahora ocho años.
La generosidad de Telefónica a través del dividendo, muy por encima de otras telecos a pesar de su abultada deuda (49.921, cerca de cinco puntos del PIB nacional), ha revertido con fuerza en el patrimonio de Alierta, propietario de más de 50 millones de euros en acciones de la compañía. Además, se marcha con una jubilación de 35,5 millones de euros, pactada en julio de 2014 a cambio de eliminar su blindaje."
submitted by EDUARDOMOLINA to podemos [link] [comments]


2014.10.31 00:21 Enderler Una iniciativa electoral para las elecciones municipales

Turre es una población de la provincia de Almería que cuenta con algo más de 3.900 habitantes. Desde el inicio del periodo democrático PP y PSOE se han ido alternando en el gobierno municipal con unos resultados espectaculares: más de 9.000.000 de euros de deuda al día de hoy. Dejo a la curiosidad de los interesados la búsqueda de datos demográficos y económicos, que aunque no se ajusten exactamente a la realidad se pueden encontrar en diversas fuentes en Internet, así como los resultados de las distintas convocatorias electorales que han tenido lugar en los últimos años.
En Turre hemos considerado la posibilidad de concurrir a las próximas elecciones municipales de 2015, y creemos poder hacerlo con unas expectativas razonablemente buenas. Los promotores de la idea somos un grupo de personas de la zona de Turre y de Granada que llevamos un tiempo trabajando en un proyecto –de momento demasiado complejo para el escaso número de participantes- que pretende dotar a la gente de autonomía económica y política mediante la creación de establecimientos comerciales, industriales, agropecuarios, etc., agrupados en una única estructura gestionada por los trabajadores y por una masa social que le preste apoyo. La concepción original del proyecto, desde su nacimiento algunos años atrás, ha experimentado una evolución muy compleja. En Turre creemos que existe la oportunidad de desarrollarlo de forma mucho más global si somos capaces de hacernos con el gobierno del ayuntamiento.
La importancia de la propuesta municipalista radica en que, desvinculada del proyecto mencionado y reducida a su carácter electoral, podría ser asumida e impulsada por Podemos en aquellas poblaciones donde se dieran las condiciones adecuadas y contribuir a nuestro crecimiento y consolidación como fuerza política. Sus elementos fundamentales son:
Como política prioritaria concreta se plantea la creación de empresas municipales que asuman la prestación de los servicios actualmente existentes, empresas que posteriormente iniciarían un proceso de colectivización para ponerlas bajo el control directo de los trabajadores e indirecto de las asambleas. En un paso posterior el ayuntamiento crearía los mecanismos para apoyar otras iniciativas económicas de carácter productivo que cumplieran la condición de estar bajo el control de los trabajadores.
La importancia de esta propuesta para nosotros –para Podemos, quiero decir-, es que transfiere a las personas el poder político y económico, y por tanto la capacidad para decidir en todas las cuestiones que nos afectan en el ámbito municipal. Nos da un control sobre nuestro futuro del que ahora carecemos.
Se ha creado el foro http://mivotopami.foroactivo.com/ donde cualquier persona puede acceder, aunque sólo las incluidas en el censo electoral de Turre podrán votar las propuestas que se hagan. Por lo demás, no existe ninguna limitación para la intervención y el debate, y se agradecerá la participación de cualquiera que crea que tiene algo que aportar.
submitted by Enderler to podemos [link] [comments]